El Jurásico Medio es la segunda época geológica del Jurásico. Comenzó hace 174,1 millones de años y terminó hace 163,5 millones de años.

En el Jurásico Medio, Pangea comenzó a dividirse. Comenzó a separarse en Laurasia y Gondwana, y se formó el océano Atlántico. Las actividades tectónicas cerraron el océano Paleo-Tethys. Una zona de subducción en la costa del oeste de Norteamérica sigue creando las ancestrales Montañas Rocosas.



Fechas y subdivisiones

El Jurásico Medio abarca aproximadamente desde 174,1 hasta 163,5 millones de años (Ma). Se divide, de más antiguo a más joven, en las siguientes etapas estratigráficas reconocidas internacionalmente:

  • Aaleniense (≈ 174,1–170,3 Ma)
  • Bajociense (≈ 170,3–168,3 Ma)
  • Bathoniense (≈ 168,3–166,1 Ma)
  • Calloviense (≈ 166,1–163,5 Ma)

Tectónica y paleogeografía

El Jurásico Medio fue una etapa de rifting activo y reorganización continental. La gran masa continental de Pangea continuó fragmentándose: comenzaron a definirse con mayor claridad Laurasia al norte y Gondwana al sur, y se inició la apertura del proto-océano Atlántico entre lo que serían América del Norte y África/Europa.

Al mismo tiempo, la subducción y la migración de bloques continentales cerraron el océano Paleo-Tethys en zonas del este y sudeste, mientras que nuevos segmentos del Tethys se desarrollaron hacia el sur y sureste. En el margen occidental de Norteamérica hubo actividad de subducción y magmatismo que inició procesos orogénicos cordilleranos; estos episodios contribuyeron a la acumulación de plutones y a la deformación que, en etapas posteriores, formarían parte de la compleja historia tectónica que dio lugar a las cadenas montañosas occidentales de América del Norte.

Clima y ambientes

El clima del Jurásico Medio fue, en general, cálido y húmedo a escala global, sin capas extensas de hielo polar. Esto favoreció un elevado nivel del mar y la formación de amplias plataformas marinas e interiores salpicadas de arrecifes y lagunas. Las condiciones tendieron a ser de tipo "invernadero", con concentraciones de CO2 mayores que las actuales, lo que permitió la expansión de ambientes tropicales y subtropicales hacia latitudes más altas que hoy.

Vida: fauna y flora

El Jurásico Medio fue una época de gran diversificación biológica tanto en los mares como en tierra firme:

  • Dinosaurios: los saurópodos (cuello largo) se diversificaron y aumentaron en tamaño; también proliferaron terópodos carnívoros y se consolidaron grupos de ornitisquios y primeros estegosaurios. Muchos linajes que dominarán los ecosistemas jurásicos ya estaban presentes.
  • Reptiles marinos: plesiosaurios y pliosaurios dominaron gran parte de los mares someros; los ictiosaurios declinaron en diversidad relativa durante el Jurásico Medio.
  • Invertebrados marinos: ammonites y belemnites fueron abundantes y presentan una excelente bioestratigrafía para datar sedimentos; bivalvos y braquiópodos siguieron siendo comunes en comunidades marinas.
  • Plantas: la vegetación terrestre estuvo dominada por gimnospermas (coníferas, cícadas, ginkgoales) y helechos; las angiospermas aún no habían aparecido o eran muy raras.
  • Mamíferos: pequeños mamíferos insectívoros y omnívoros continuaron su diversificación en nichos discretos, generalmente nocturnos y de pequeño tamaño.

Registro fósil y yacimientos

Los sedimentos del Jurásico Medio contienen ricas faunas y floras en varios continentes. Existen buenos registros en Europa (por ejemplo, en el Reino Unido y Francia), Asia (China), así como en algunas regiones de Gondwana. Estos yacimientos han permitido reconstruir cambios ecológicos y taxonómicos durante ese intervalo.

Importancia geológica

El Jurásico Medio marca un periodo de transición entre la etapa de ensamblaje de Pangea y la configuración de los océanos y continentes modernos. La apertura de cuencas oceánicas, los cambios en los niveles del mar y la diversificación biológica hicieron de este intervalo un capítulo clave para entender la evolución tectónica y biológica del Mesozoico.

Resumen: entre 174,1 y 163,5 Ma, el Jurásico Medio supuso una fase activa de separación continental, subidas del nivel del mar, climas cálidos y una notable diversificación de la vida, especialmente de los dinosaurios y los ecosistemas marinos.