Aquitania (occitano: Aquitània; vasco: Akitania; español: Aquitania) es una parte del suroeste de Francia. En su día fue una región administrativa, pero ahora forma parte de la región administrativa de Nouvelle-Aquitaine. Con más de 41.000 kilómetros cuadrados, es una de las regiones más grandes de la Francia continental (la mayor de todas las regiones francesas es la Guayana Francesa, en Sudamérica).
Su capital era Burdeos, la ciudad más grande. El nombre francés de los habitantes de la región es Aquitain.
Los cinco departamentos de la región eran Dordogne, Gironde, Landes, Lot-et-Garonne y Pyrénées-Atlantiques.
Geografía y clima
Aquitania ocupa el suroeste francés, con una extensa costa frente a la bahía de Vizcaya (Océano Atlántico) y una transición hacia las Pyrénées al sur. Los principales ríos son la Garonne y la Dordogne, que confluyen en el estuario de la Gironda frente a Burdeos. La región incluye paisajes muy variados: playas y dunas (como la Duna de Pilat), grandes bosques (las Landes albergan el mayor pinar de Francia), valles fluviales, y las estribaciones pirenaicas.
El clima es mayoritariamente oceánico: inviernos suaves y veranos templados en la costa, con más extremos térmicos y precipitaciones variables hacia el interior y en las montañas. Existen microclimas que favorecen la viticultura en laderas y terrazas junto a los ríos.
Historia
La región tiene una historia antigua y compleja. En época romana formó parte de la Gallia Aquitania. Tras la caída del Imperio romano pasó por control visigodo y después por los francos. En la Edad Media surgió el ducado de Aquitania, muy influyente: su figura más célebre es Eleanor de Aquitania, duquesa que se casó con los reyes de Francia y después con el rey de Inglaterra, lo que vinculó largamente Aquitania al dominio anglonormando. Gran parte de la región estuvo bajo dominio inglés durante la Edad Media hasta que, tras la Guerra de los Cien Años, volvió definitivamente a la Corona francesa en el siglo XV.
En tiempos modernos Aquitania se organizó como región administrativa francesa hasta la reforma territorial de 2016, cuando se integró en la nueva región de Nouvelle-Aquitaine.
Economía y cultura
La economía combina agricultura, viticultura, industria ligera y turismo. Aquitania es mundialmente conocida por sus vinos, especialmente los de la zona de Burdéos (Bordeaux) y apelaciones famosas como Médoc, Saint-Émilion y Pomerol. La gastronomía es destacada: foie gras, confit de pato, quesos, mariscos de la costa y el jamón de Bayona son productos representativos.
La cultura regional refleja la convivencia de tradiciones occitanas y vascas: el occitano y el euskera (vasco) siguen presentes en el acervo local, además del francés. Festivales, ferias agrícolas, torneos de pelota vasca y celebraciones del vino forman parte del calendario cultural.
Demografía y administración
Antes de su fusión con otras regiones para formar Nouvelle-Aquitaine, Aquitania albergaba a más de tres millones de habitantes, concentrados en núcleos urbanos como Burdeos y en ciudades departamentales. Los principales centros urbanos y administrativos son:
- Burdeos — capital histórica y metrópoli económica y cultural.
- Périgueux (Dordogne)
- Pau y Bayonne (Pyrénées-Atlantiques)
- Mont-de-Marsan (Landes)
- Agen (Lot-et-Garonne)
Patrimonio y turismo
La región ofrece un patrimonio variado: el centro histórico de Burdeos (con su arquitectura clásica y su puerto estuario) es Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO; la cueva de Lascaux y otros sitios prehistóricos en Dordogne; playas, surf y balnearios en la costa atlántica (Biarritz, Arcachon); la Duna de Pilat; y paisajes pirenaicos para senderismo y esquí. Además, varias rutas de peregrinación hacia Santiago de Compostela atraviesan la región.
Transporte
Aquitania cuenta con buenas conexiones: el aeropuerto internacional de Burdeos facilita los enlaces a Europa, la red de trenes de alta velocidad (TGV) aproxima la región a París y a otras grandes ciudades, y una red de carreteras y puentes conecta los principales ejes fluviales y costeros. El transporte público urbano se ha desarrollado especialmente en Burdeos, con tranvías y servicios interurbanos.
En conjunto, Aquitania destaca por su mezcla de naturaleza, historia y cultura gastronómica, elementos que la convierten en una de las regiones más reconocidas del suroeste de Francia.

