Leonor de Aquitania (c. 1122 - 31 de marzo de 1204) era hija de Guillermo X de Aquitania y heredera del extenso ducado de Aquitania. Tenía una hermana menor llamada Petronilla de Aquitania. Llevó la provincia de Aquitania a Inglaterra cuando se casó con Enrique II de Inglaterra; ese enlace unió grandes territorios y, en términos generales, situó Aquitania bajo influencia inglesa durante cerca de 300 años, hasta los cambios territoriales causados por las guerras franco‑inglesas de la Baja Edad Media.
Infancia y herencia
Nacida alrededor de 1122, Leonor heredó el ducado de Aquitania tras la muerte de su padre, convirtiéndose en una de las grandes señoras feudales de Europa. Su vasta herencia la convirtió en una pieza codiciada en la política dinástica del siglo XII, capaz de inclinar el equilibrio de poder entre Francia e Inglaterra.
Reina de Francia y la Segunda Cruzada
En 1137 se casó con el rey Luis VII de Francia y se convirtió en reina consorte de Francia. Acompañó a Luis VII en la Segunda Cruzada (1147–1149), donde su presencia resulta destacada en las crónicas contemporáneas. El matrimonio con Luis se fue deteriorando por razones políticas y personales y fue anulado en 1152, alegando consanguinidad; el divorcio la dejó libre para un nuevo matrimonio que cambiaría el mapa político europeo.
Matrimonio con Enrique II y descendencia
Poco después de su anulación con Luis, Leonor se casó en 1152 con Enrique II de Inglaterra, con quien formó una de las dinastías más influyentes de la época. De esa unión nacieron varios hijos que jugaron papeles decisivos en la historia europea:
- William (1153–1156), que murió en la infancia.
- Henry, llamado el Joven Rey (1155–1183), coronado durante la vida de su padre pero fallecido prematuramente.
- Matilda (1156–1189), que se casó con Enrique el León, duque de Sajonia y Baviera.
- Ricardo I, el Corazón de León (1157–1199), rey de Inglaterra y célebre por sus campañas y su participación en la Tercera Cruzada.
- Geoffrey (1158–1186), duque de Bretaña por matrimonio.
- Leonor (1161–1214), que se casó con Alfonso VIII de Castilla.
- Juana (1165–1199), que llegó a ser reina consorte de Sicilia.
- Juan (1166–1216), conocido como Juan Sin Tierra, que sucedió a Ricardo como rey de Inglaterra.
El matrimonio con Enrique convirtió a Leonor en reina consorte de Inglaterra y en duquesa de Aquitania, acumulando poder político y una enorme fortuna territorial.
Papel político, rebelión y encarcelamiento
Leonor no fue una reina meramente decorativa: ejerció influencia política, administró sus territorios y fue mecenas de trovadores y de la cultura cortesana que se asocia a la llamada “cortesía provenzal”. En 1173–1174 apoyó la gran rebelión de sus hijos contra Enrique II, en la que participaron los principales príncipes angevinos. Tras el fracaso de la revuelta, Enrique la confinó bajo arresto domiciliario; permaneció prácticamente prisionera durante aproximadamente quince años, hasta la muerte de su marido en 1189.
Últimos años y legado
Tras la muerte de Enrique II fue liberada por su hijo Ricardo I, a quien apoyó como consejera y, durante las ausencias del rey, actuó como regente en varios territorios de la dinastía angevina. Vivió hasta los 80 y tantos años —falleció el 31 de marzo de 1204— y fue enterrada en la abadía de Fontevraud, junto a Enrique II y Ricardo I.
Leonor de Aquitania es recordada como una de las mujeres más poderosas y carismáticas de la Edad Media: reina de dos reinos, madre de reyes, gobernante y promotora cultural. Su herencia territorial y política marcó las relaciones entre Francia e Inglaterra durante siglos y su figura ha inspirado numerosas biografías, relatos literarios y obras artísticas.