Dordoña (occitano: Dordonha) es un departamento del suroeste de Francia, conocido históricamente como Périgord. Recibe su nombre del río Dordoña que atraviesa el departamento y le da su paisaje característico de valles fluviales, acantilados y meandros.

Ubicación y geografía

El departamento forma parte de la región de Nouvelle-Aquitaine y se sitúa entre el valle del río Loira y los Pirineos. Limita con varios departamentos de la región y ocupa una vasta extensión rural; es uno de los departamentos más extensos del país (n.º 24). El relieve combina mesetas calizas, valles fluviales —especialmente el del río Dordoña— y áreas boscosas. El clima es de tipo oceánico templado, con veranos generalmente cálidos y inviernos suaves.

Administración y demografía

Su prefectura (capital) es Périgueux, ciudad con un rico patrimonio histórico y religioso. El departamento se divide en varios arrondissements, entre los que destacan Périgueux, Bergerac, Nontron y Sarlat-la-Canéda. Tiene una población mayoritariamente rural, con una densidad menor que la media nacional y una importante presencia de población jubilada y segundas residencias, atraídas por la calidad de vida y el patrimonio.

Historia

La Dordoña es una de las zonas con mayor presencia de ocupación humana desde la prehistoria en Europa. En el valle de la Vézère se han encontrado numerosas cuevas y abrigos con pinturas y restos arqueológicos, lo que sitúa al departamento como una referencia para el estudio del Paleolítico. Durante la Edad Media fue escenario de conflictos como la Guerra de los Cien Años y conservó numerosos castillos y bastidas que hoy son patrimonio histórico.

Economía y gastronomía

La economía combina agricultura tradicional, artesanía y un importante sector turístico. Entre los productos más conocidos destacan:

  • Trufas negras del Périgord (tuber melanosporum).
  • Foie gras y productos del pato y ganso.
  • Nueces y derivados (aceite, gâteaux).
  • Vinos de la zona de Bergerac y denominaciones locales.

El turismo gastronómico es muy importante: mercados locales, ferias de trufa y restaurantes especializados atraen visitantes durante todo el año.

Patrimonio y turismo

La Dordoña destaca por su patrimonio natural y cultural. Puntos de interés turístico principales:

  • Las cuevas prehistóricas de la Vézère, entre ellas las famosas pinturas de Lascaux (con réplicas visitables) y otros sitios declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
  • Ciudades y pueblos medievales bien conservados: Sarlat-la-Canéda, Périgueux, Bergerac y montones de bastidas y pueblos fortificados.
  • Castillos sobre el río Dordoña como Beynac, Castelnaud y otros que recuerdan la historia medieval y las fortificaciones defensivas.
  • Actividades al aire libre: piragüismo y paseos por el río Dordoña, senderismo por sus valles y visitas a jardines y bosques.

Accesos y comunicaciones

La región está bien comunicada con el suroeste francés: carreteras departamentales y nacionales conectan con Burdeos y con otras capitales regionales; además existen enlaces ferroviarios y aeropuertos regionales (por ejemplo el aeropuerto de Bergerac) que facilitan el acceso de turistas y residentes.

En conjunto, la Dordoña combina un rico patrimonio arqueológico e histórico, una gastronomía muy apreciada y paisajes rurales que la convierten en una de las zonas más visitadas de la Nouvelle-Aquitaine.