Los primeros auxilios consisten en ayudar rápidamente a las personas que se encuentran repentinamente enfermas (enfermedades) o heridas (lesiones o daños corporales). Por ejemplo, los primeros auxilios se utilizan en los accidentes para ayudar a una persona herida hasta que reciba tratamiento médico (ayuda de médicos, enfermeras o ambulancias). Los primeros auxilios también se utilizan para ayudar a las personas que enferman repentinamente, hasta que llega la ayuda o pueden ser llevadas a la atención médica.
Objetivos y principios básicos
El objetivo principal de los primeros auxilios es preservar la vida, evitar que la condición empeore y promover la recuperación hasta que la persona reciba atención profesional. Los principios básicos son:
- Seguridad: asegurar el lugar para evitar más daño al auxiliador o a la víctima.
- Valoración rápida: comprobar respuesta, respiración y circulación.
- Priorizar lo vital: atender hemorragias graves, vías aéreas y la respiración antes que lesiones menos urgentes.
- Solicitar ayuda profesional: llamar a los servicios de emergencia y seguir sus instrucciones.
Técnicas esenciales
Antes de realizar cualquier maniobra, asegúrate de que la escena sea segura y pide ayuda. Si hay testigos, pídeles que llamen a emergencias o que traigan un botiquín. A continuación se describen técnicas y actuaciones esenciales para distintos problemas.
Evaluación inicial
- Comprobar la seguridad de la escena.
- Ver si la persona está consciente: hablarle y sacudir suavemente un hombro.
- Si no responde, pedir a alguien que llame a emergencias y consiga un desfibrilador externo automático (DEA) si hay.
- Comprobar respiración: observar el movimiento del pecho y escuchar/percibir respiraciones durante no más de 10 segundos.
RCP y la secuencia C-A-B
Los operadores suelen indicar la secuencia C-A-B (por sus siglas en inglés: Circulation, Airway, Breathing) para priorizar las compresiones torácicas:
- C — Compresiones (Circulación): iniciar compresiones torácicas si la persona no respira normalmente. Coloca el talón de la mano en el centro del pecho y comprime con ritmo de 100–120 compresiones por minuto, una profundidad de 5–6 cm en adultos, permitiendo la recuperación completa del pecho entre compresiones. Relación compresiones/respiraciones 30:2 para un rescatador.
- A — Vía aérea (Airway): abrir la vía aérea con la maniobra frente-mentón si no hay sospecha de lesión cervical.
- B — Respiración (Breathing): dar 2 ventilaciones efectivas tras cada 30 compresiones si se está entrenado; si no, iniciar compresiones continuas hasta la llegada de ayuda. Si hay DEA, usarlo tan pronto esté disponible siguiendo sus instrucciones.
Si no estás entrenado o no quieres hacer respiraciones boca a boca, las compresiones torácicas continuas son mejores que no hacer nada.
Control de hemorragias
- Aplicar presión directa con una gasa o paño limpio sobre la herida.
- Si sangra profusamente y la presión directa no controla, elevar la extremidad lesionada (si no hay fractura evidente) y mantener la presión.
- Uso de torniquete: como último recurso en hemorragias extremas y si se tiene entrenamiento y equipo apropiado.
Obstrucción de las vías aéreas (atragantamiento)
- Si la persona puede toser o hablar, animarla a toser.
- Si la persona no puede respirar, toser ni hablar: aplicar la maniobra de Heimlich (empujón abdominal) en adultos conscientes.
- En lactantes, usar golpes en la espalda y compresiones torácicas específicas; en niños seguir técnicas adaptadas a su edad.
Quemaduras
- Enfriar inmediatamente con agua corriente templada durante al menos 10–20 minutos (no usar hielo directo).
- Retirar anillos o ropa alrededor del área quemada si no están adheridos.
- Cubrir con gasas estériles o paños limpios; no aplicar cremas o remedios caseros en quemaduras graves.
- Solicitar atención médica para quemaduras profundas, extensas o en cara, manos, genitales o articulaciones.
Fracturas y esguinces
- Inmovilizar la zona con férulas o elementos rígidos disponibles sin intentar alinear huesos deformados.
- Aplicar frío local para reducir el dolor y la inflamación (no aplicar hielo directamente sobre la piel).
- Transportar al lesionado a un centro médico según la gravedad.
Shock
- Signos: piel pálida y fría, pulso débil y rápido, respiración rápida, sudor frío, confusión.
- Colocar a la persona en posición supina, elevar ligeramente las piernas si no hay lesiones que lo impidan, mantenerla caliente y calmada, y solicitar ayuda inmediata.
Convulsiones
- Proteger al paciente de golpes, retirar objetos duros cercanos.
- No sujetar ni forzar la boca abierta. Tras la convulsión, colocar en posición lateral de seguridad si respira y monitorizar hasta la llegada de ayuda.
- Llamar a emergencias si la convulsión dura más de 5 minutos, si es la primera convulsión, o si hay lesiones importantes.
Envenenamientos
Si sospechas de intoxicación, intenta identificar la sustancia y la vía de exposición. No inducir el vómito salvo que lo indique un centro de toxicología o los servicios de emergencias. Tener a mano el número del centro toxicológico local.
Posición lateral de seguridad (persona inconsciente que respira)
- Colocar el brazo más cercano al auxiliador en ángulo recto respecto al cuerpo.
- Llevar la mano opuesta hacia la mejilla de la víctima para mantener la cabeza inclinada.
- Doblar la rodilla más lejana y girar a la persona hacia esa posición, manteniendo la vía aérea abierta.
Botiquín de primeros auxilios: kit básico recomendado
Un botiquín bien equipado facilita los cuidados iniciales. A continuación, un contenido básico:
- Vendas adhesivas (tiritas) de varios tamaños.
- Gasas estériles y vendas de compresión.
- Cinta adhesiva médica y apósitos no adherentes.
- Tijeras y pinzas.
- Guantes desechables (nitrilo o látex) y mascarilla de protección para RCP (o pantalla de barrera).
- Solución antiséptica (por ejemplo clorhexidina o povidona), toallitas antisépticas.
- Analgésicos de venta libre (paracetamol, ibuprofeno) si están indicados para quien los vaya a usar.
- Termómetro, manta térmica (de emergencia) y bolsa fría instantánea.
- Venda triangular, férulas básicas y cinta para inmovilización.
- Manual de primeros auxilios y números de emergencia locales.
- Si procede, medicación personal esencial (ej. autoinyector de epinefrina) con instrucciones y fechas de caducidad vigentes.
Revisar periódicamente el botiquín y reemplazar los elementos caducados o usados.
Formación y aspectos legales
Los primeros auxilios son más eficaces cuando la persona que actúa ha recibido formación práctica. Cursos de RCP y primeros auxilios impartidos por organizaciones acreditadas actualizan técnicas y protocolos. Además, conocer las leyes locales sobre la protección al buen samaritano puede dar confianza para actuar.
Una persona no necesita mucho equipo para prestar primeros auxilios. Un paquete de cosas útiles para prestar primeros auxilios se llama botiquín de primeros auxilios. Se pueden salvar vidas incluso sin un botiquín de primeros auxilios. Lo que se necesita son conocimientos básicos. Los primeros auxilios pueden prestarse prácticamente en cualquier lugar que requiera una emergencia. En lugares alejados de los hospitales, los primeros auxilios pueden ser la única ayuda posible hasta que la persona pueda ser llevada a un hospital o clínica.
Los operadores de emergencias médicas están formados en primeros auxilios, por lo que, en caso de emergencia, pueden dar a la persona que llama alguna información sobre lo que debe hacer hasta que llegue la ambulancia. Esto puede incluir el "C-A-B" que se indica a continuación.
Resumen práctico: ante una emergencia: 1) valora la seguridad; 2) comprueba respuesta y respiración; 3) llama a emergencias; 4) realiza maniobras prioritarias (control de hemorragias, RCP, posición de seguridad) hasta que llegue ayuda profesional.



