Douglas Alexander Spalding (1841-1877) fue un biólogo inglés. Fue uno de los fundadores de la etología (comportamiento animal), pero tardó mucho tiempo en ser apreciado.

Nació en Islington, Londres, en 1841, y comenzó su vida como obrero. Más tarde, cuando vivía cerca de Aberdeen, asistió a cursos sin cobrar. Estudió filosofía y literatura, pero al cabo de un año regresó a Londres. Spalding se formó como abogado, pero contrajo tuberculosis.

Viajó por Europa con la esperanza de encontrar una cura. En Avignon conoció a John Stuart Mill, y a través de Mill conoció a John Russell, vizconde de Amberley. Russell era el hijo del ex primer ministro británico Lord John Russell. Spalding se convirtió en el tutor de los hijos del vizconde Amberley, entre los que quizá se encontraba el jovencísimo Bertrand Russell. También mantuvo un romance intermitente con Katharine Russell, la esposa de Lord Amberley. Tras la muerte de Lord Amberley en 1876, Spalding regresó al continente y murió allí al año siguiente.

Contribuciones científicas

Spalding realizó algunos de los primeros experimentos controlados sobre el desarrollo del comportamiento en aves jóvenes. Observó y describió fenómenos que hoy se consideran pilares de la etología:

  • Comportamiento innato: mostró que ciertos patrones de acción aparecen en polluelos sin necesidad de aprendizaje previo, lo que sugiere una base heredada para algunos comportamientos.
  • Periodo sensible o crítico: comprobó que hay momentos tempranos en el desarrollo en los que la experiencia tiene efectos especiales sobre el comportamiento futuro; más tarde este concepto sería central en los estudios de impronta (imprinting).
  • Precurso del concepto de impronta: aunque la palabra y la teoría fueron desarrolladas y popularizadas por Konrad Lorenz en el siglo XX, Spalding describió observaciones que prefiguraban esta idea: la tendencia de los jóvenes a fijarse e imitar ciertos objetos o figuras en un período temprano.

Métodos y enfoque experimental

Para separar la conducta heredada de la aprendida, Spalding usó procedimientos de control del ambiente de cría: crió polluelos en condiciones específicas (por ejemplo, privación sensorial parcial o aislamiento de estímulos visuales), observó la aparición de respuestas motoras y registró cuándo y cómo surgían ciertas acciones. Su metodología fue notable por aplicar experimentos manipulatorios al estudio del comportamiento animal en lugar de limitarse a la observación descriptiva.

Recepción y legado

A pesar de la originalidad de sus hallazgos, la obra de Spalding fue en gran parte olvidada durante décadas, en parte por su muerte prematura y porque sus trabajos se publicaron en revistas y formas que tuvieron escasa difusión. En el siglo XX su aportación fue redescubierta y reconocida por etólogos como Konrad Lorenz, que encontraba en las observaciones de Spalding antecedentes importantes para la teoría de la impronta y el estudio experimental del comportamiento innato.

Hoy se le considera un precursor de la etología moderna: su insistencia en la experimentación, en distinguir aprendizaje de predisposición biológica y en estudiar períodos sensibles anticipó muchas ideas que luego se consolidaron como disciplina científica.

Vida personal y final

La biografía de Spalding está marcada por una vida breve pero intensa. Empezó como obrero, pasó por estudios humanísticos y jurídicos, y acabó volcado en la investigación biológica pese a problemas de salud. Afectado por la tuberculosis, viajó buscando tratamiento y apoyo intelectual; su relación con la familia Amberley le proporcionó acceso a círculos intelectuales pero también complicaciones personales. Falleció en el continente en 1877, con apenas 36 años, lo que truncó una carrera científica prometedora.

Lecturas y recursos

Sus trabajos de la década de 1870 son referencia histórica obligada para quien estudia los orígenes de la etología. Para profundizar en su figura conviene consultar estudios históricos sobre la etología y biografías de los primeros investigadores que conectan sus observaciones con el desarrollo posterior de la disciplina.