Los cromatóforos son células que contienen pigmentos y reflejan la luz y se encuentran en anfibios, peces, reptiles, crustáceos y cefalópodos. Son los principales responsables de generar el color de la piel y los ojos en los animales de sangre fría.
Algunas especies pueden cambiar rápidamente de color para mantenerse camufladas o como señal. Lo hacen moviendo el pigmento y las placas reflectantes de los cromatóforos. Este proceso se denomina cambio de color fisiológico. Los cefalópodos, como los pulpos, tienen complejos órganos cromatóforos controlados por músculos para conseguirlo. La exhibición está bajo control nervioso central basado generalmente en la información de los ojos.
Los vertebrados, como los camaleones, consiguen un efecto similar mediante la señalización celular. Estas señales pueden ser hormonas o neurotransmisores. Pueden iniciarse por cambios de humor, temperatura, estrés o cambios visibles alrededor del animal.



