El caso Roe contra Wade fue una decisión histórica de 1973 del Tribunal Supremo de EE.UU. que dictaminó que una ley estatal que prohibía el aborto era inconstitucional. La decisión decía que el derecho de la mujer a la intimidad se extendía al feto que llevaba en su seno. El tribunal consideró que durante el primer trimestre, un aborto no era más peligroso que llevar el feto a término. La decisión, de 7 a 2, fue apoyada por el presidente del Tribunal Supremo, Warren E. Burger, y otros seis jueces, y contó con la oposición de los jueces William Rehnquist y Byron White.
La decisión dividió a los Estados Unidos y sigue siendo controvertida. La gente se dividió en grupos pro-vida y pro-elección. Los partidarios de la vida sostienen que el bebé no nacido tiene el mismo derecho a la vida que las demás personas y que el gobierno debe intervenir para protegerlo. Los partidarios del aborto creen que el bebé no nacido no es lo mismo que una persona, que la mujer tiene derecho a elegir lo que quiere hacer con su cuerpo y que el gobierno no debe intervenir.
El caso Roe v. Wade fue limitado por una decisión posterior, Webster v. Reproductive Health Services (1989), que permitió la regulación del aborto en algunos casos. Varios estados han considerado la posibilidad de promulgar leyes que prohíban totalmente el aborto.
En mayo de 2022, se publicó un borrador filtrado de la decisión del Tribunal Supremo de anular el caso Roe contra Wade. El 24 de junio de 2022, el Tribunal Supremo anuló el caso Roe contra Wade.
Contexto y puntos jurídicos clave
Roe v. Wade (1973) reconoció que la Constitución de Estados Unidos protege, en ciertos términos, un derecho a la privacidad que abarca la decisión de una mujer de interrumpir un embarazo. La opinión mayoritaria, redactada por el juez Harry Blackmun, estableció un marco por trimestres:
- Primer trimestre: el Estado no podía prohibir el aborto y la decisión correspondía a la mujer y su médico.
- Segundo trimestre: el Estado podía regular el aborto por razones de salud materna.
- Tercer trimestre: después de la viabilidad del feto, el Estado podía restringir o prohibir el aborto, salvo cuando fuera necesario para proteger la vida o la salud de la mujer.
Es importante precisar que Roe no confería al feto los mismos derechos constitucionales plenos que a una persona nacida; más bien balanceaba el derecho de la mujer a la privacidad frente al interés del Estado en la protección de la vida prenatal y la salud pública.
Evolución de la doctrina: restricciones y cambios posteriores
En 1989, Webster v. Reproductive Health Services permitió que los estados impusieran ciertas restricciones y asumiera roles más activos en la regulación del aborto. Posteriormente, en 1992, el Tribunal revisó el marco de Roe en Planned Parenthood v. Casey, sustituyendo la estructura por trimestres por el estándar de la viabilidad y estableciendo la prueba del “undue burden” (carga indebida): una ley estatal no puede imponer restricciones que constituyan una carga indebida para que una mujer obtenga un aborto previo a la viabilidad del feto.
Filtración y anulación en 2022
En mayo de 2022 se filtró un borrador de opinión mayoritaria (redactado por el juez Samuel Alito) que anticipaba la anulación de Roe. El 24 de junio de 2022 el Tribunal Supremo emitió la sentencia en Dobbs v. Jackson Women’s Health Organization, que revocó tanto Roe como Casey, afirmando que la Constitución no confiere un derecho al aborto y devolviendo a los estados la autoridad para regular o prohibir la práctica. La decisión fue una mayoría de 6 a 3 y tuvo un impacto inmediato en el mapa legal y sanitario del país.
Consecuencias y efectos prácticos
- Regulación por estados: la anulación permitió que cada estado dictara sus propias normas; algunos activaron leyes llamadas "trigger laws" para prohibir o restringir el aborto automáticamente, mientras que otros fortalecieron las protecciones para el acceso.
- Acceso y salud: se han documentado cambios en la disponibilidad de servicios, desplazamientos interestatales para recibir atención y debates sobre el impacto en la salud reproductiva y maternal.
- Política y legislación: la decisión reavivó debates legislativos y electorales a nivel estatal y federal, y motivó iniciativas para proteger o limitar el aborto en los parlamentos estatales y en el Congreso.
- Litigio y normativas: después de Dobbs surgieron numerosos procesos judiciales y regulaciones estatales que han seguido moldeando el acceso y las excepciones (por ejemplo, por riesgo para la salud de la madre).
- Opinión pública y sociedad: el tema sigue polarizando a la sociedad estadounidense y ha tenido repercusiones internacionales en debates sobre derechos reproductivos.
Breve cronología
- 1973: Sentencia Roe v. Wade — derecho federal a la interrupción del embarazo con el marco por trimestres.
- 1989: Webster v. Reproductive Health Services — mayor margen para la regulación estatal.
- 1992: Planned Parenthood v. Casey — sustituye el marco por trimestres por la prueba de “undue burden”.
- 2022: Filtración en mayo; 24 de junio — Dobbs v. Jackson Women’s Health Organization anula Roe y Casey, devolviendo la regulación a los estados.
Lectura adicional y contexto
El debate sobre el aborto combina aspectos legales, médicos, éticos, religiosos y sociales. Las consecuencias de las decisiones judiciales se siguen sintiendo en la práctica clínica, en la política y en la vida cotidiana de millones de personas. Para comprender plenamente el alcance de estas sentencias conviene revisar las opiniones completas del Tribunal, estudios sobre salud pública y la evolución de la legislación estatal tras 2022.