El calamar vampiro (Vampyroteuthis infernalis, "calamar vampiro del infierno") es un pequeño cefalópodo de aguas profundas. Se encuentra en todos los océanos templados y tropicales del mundo.

Tiene filamentos especiales que puede retraer; por ello, se ha colocado en su propio orden: Vampyromorphida (antes Vampyromorpha). Es similar al calamar y al pulpo. Es el único miembro superviviente de su orden. Se describió por primera vez y se identificó erróneamente como pulpo en 1903.

Descripción y adaptaciones

Vampyroteuthis infernalis tiene un aspecto llamativo: cuerpo de color oscuro (habitualmente rojizo o marrón oscuro), ojos relativamente grandes y una membrana que une sus ocho brazos formando una especie de "capa" o paraguas, lo que le da el aspecto que inspiró su nombre común. Sus filamentos retractiles, únicos entre los cefalópodos vivos, pueden extraerse para capturar partículas o retraerse y guardarse en pliegues del manto.

Posee fotóforos (órganos emisores de luz) que le permiten producir bioluminiscencia. Esta capacidad se emplea para desorientar a depredadores, confundir presas o comunicarse. Además, su metabolismo es muy lento y está adaptado a vivir en aguas con bajos niveles de oxígeno (zonas de mínimo oxígeno), lo que le permite ocupar nichos donde otros cefalópodos no prosperan.

Hábitat y distribución

Vive en la columna de agua mesopelágica y batipelágica, frecuentando profundidades desde unos centenares de metros hasta más de mil metros, con mayor abundancia en las llamadas zonas de mínimo de oxígeno. Su distribución geográfica es amplia: aparece en todos los océanos templados y tropicales, aunque su densidad local varía según las condiciones ambientales (temperatura, disponibilidad de alimento y oxígeno).

Alimentación y comportamiento

Contrariamente a lo que sugiere su nombre, el calamar vampiro no es un depredador voraz de grandes presas. Se alimenta principalmente de materia orgánica en suspensión (el llamado "marine snow"), restos y pequeños organismos planctónicos. Captura alimento con la ayuda de sus filamentos y de una red de mucosidad que atrapa partículas, transportándolas luego hacia la boca.

Ante la amenaza, puede adoptar posturas defensivas —como desplegar su "capa" y mostrar sus ojos rojizos— además de emitir flashes bioluminiscentes o expulsar una nube de mucosidad luminosa para distraer a posibles depredadores. Su actividad y comportamiento están adaptados a un entorno de escasos recursos, con movimientos económicos y capacidad para flotar casi pasivamente en la columna de agua.

Reproducción y ciclo de vida

Los detalles completos de su reproducción aún no están totalmente descritos debido a la dificultad de observarlo en su hábitat natural. Se sabe que produce huevos relativamente grandes y que su desarrollo probablemente es lento, adaptado a las frías y profundas aguas en las que vive. Como muchos cefalópodos de aguas profundas, su tasa de crecimiento y reproducción es menor que la de las especies costeras.

Taxonomía e historia

El calamar vampiro ha sido objeto de interés por su ubicación filogenética: presenta rasgos compartidos con pulpos y calamares, pero constituye una rama única dentro de los cefalópodos. Por ello se le asignó el orden Vampyromorphida, y es el único representante vivo de ese grupo. La primera descripción, a principios del siglo XX, lo consideró erróneamente un pulpo, hasta que estudios posteriores aclararon su singularidad.

Conservación y relación con los humanos

No existe una pesca comercial dirigida a esta especie y, debido a su hábitat profundo, las amenazas directas por actividades humanas son limitadas en comparación con especies costeras. Sin embargo, cambios en la oceanografía global (por ejemplo, variaciones en las zonas de mínimo oxígeno, contaminación y alteraciones del transporte de materia orgánica) pueden afectar sus poblaciones. La especie no suele aparecer con frecuencia en estudios tradicionales, por lo que la información sobre su estado poblacional es incompleta.

Curiosidades

  • Su nombre científico, infernalis, y el común "calamar vampiro" provienen de su apariencia oscura y de la forma en que despliega su membrana, que recuerda a una capa.
  • Aunque parezca feroz, su dieta basada en detritus lo hace más comparable a un "recolector" del océano profundo que a un depredador activo.
  • Es un ejemplo notable de adaptación evolutiva a condiciones extremas (poca luz, bajo oxígeno) en los océanos.