Ötzi, el Hombre de Hielo: momia alpina del Calcolítico (5.300 años)

Descubre a Ötzi, la momia natural alpina de 5.300 años: hallazgo único que revela la vida y secretos del Calcolítico en los Alpes entre Austria e Italia.

Autor: Leandro Alegsa

Ötzi el Hombre de Hielo, u Oetzi, es una momia natural bien conservada de un hombre que vivió hace unos 5.300 años.

La momia fue encontrada en septiembre de 1991 por dos excursionistas alemanes en el glaciar Schnalstal, en los Alpes de Ötztal, cerca de Hauslabjoch, en la frontera entre Austria e Italia.

También se le conoce como el Hombre de Hielo, el Hombre de Similaun, Fritz Congelado y el Hombre de Hauslabjoch. Es la momia humana natural más antigua de Europa y ha ofrecido una nueva imagen de los europeos del Calcolítico (Edad del Cobre).

Descubrimiento y contexto

Ötzi fue hallado a unos 3.200 metros de altitud y su conservación se debe al frío extremo y a la acción del hielo que preservó tejidos, cuero y objetos orgánicos que raramente sobreviven en el registro arqueológico. El hallazgo sorprendió al mundo científico porque proporcionó una instantánea excepcional de la vida en el Calcolítico europeo.

Datación y características personales

Los análisis por radiocarbono sitúan su muerte hace aproximadamente 5.300 años (alrededor de 3300 a.C.). Estudios antropológicos indican que era un hombre de mediana edad (estimado en torno a los 40–50 años), de complexión relativamente delgada y una estatura aproximada de 1,60 m. Su ropa y equipo muestran un elevado grado de habilidad técnica para la época.

Vestimenta, equipo y tecnología

Junto al cuerpo se encontraron restos de ropa confeccionada con pieles y fibras vegetales, un calzado elaborado con varias capas para aislamiento, y un equipamiento completo formado por un hacha con una hoja de cobre casi intacta (uno de los ejemplos más antiguos de metal trabajado en Europa), herramientas de sílex, un contenedor con rescoldos y un carcaj con flechas—algunas terminadas y otras en proceso de fabricación—. También se halló alquitran de abedul (empleado como adhesivo) y restos de alimentos y plantas.

Lesiones y posible causa de la muerte

Las investigaciones médicas y forenses revelaron lesiones traumáticas: un dardo de flecha alojado en el hombro y heridas en el cráneo y otras partes del cuerpo. La suma de esas lesiones y signos de hemorragia sugiere que Ötzi no murió por causas naturales sino que fue víctima de una agresión; la hipótesis más aceptada es que sufrió un homicidio tras un enfrentamiento.

Salud, dieta y genética

Los estudios sobre su contenido intestinal y análisis isotópicos muestran que su última comida incluía carne de animales de montaña (como cabra montés) y ciervo, junto con restos de cereales y plantas silvestres. Exámenes anatómicos y genéticos han permitido detectar rastros de parásitos intestinales y de enfermedades infecciosas antiguas; investigaciones genómicas posteriores han identificado marcadores genéticos que aportan información sobre predisposiciones a ciertas enfermedades y sobre su parentesco con poblaciones mediterráneas actuales.

El ADN de Ötzi ha sido clave para comprender la genética de poblaciones europeas del Neolítico/Calcolítico: su genoma muestra afinidades con poblaciones actuales del área del Mediterráneo insular y del sur de Europa, lo que ayuda a reconstruir movimientos y mezclas humanas en la prehistoria.

Tatuajes y prácticas médicas

El cuerpo presenta múltiples tatuajes consistentes en líneas y puntos, situados en zonas que coinciden con puntos de articulaciones dolorosas. Muchos investigadores interpretan estos tatuajes como marcas terapéuticas vinculadas a prácticas de tratamiento del dolor o de tipo ritual, lo que aporta pistas sobre conocimientos médicos y curativos de la época.

Importancia arqueológica y exposición

Ötzi es un hallazgo único que ha transformado el conocimiento sobre la vida cotidiana, la tecnología, las redes de movilidad y los conflictos en el Calcolítico europeo. Sus restos y los objetos asociados han permitido reconstruir aspectos culturales y ambientales con un nivel de detalle excepcional.

La momia se conserva y exhibe en condiciones controladas en el Museo Arqueológico del Tirol del Sur (Südtiroler Archäologiemuseum) en Bolzano (Bozen), donde sigue siendo objeto de investigación multidisciplinar y de interés público.

Controversias y estudios continuos

Desde su hallazgo hubo debates sobre la custodia, la conservación y la interpretación de los restos, así como sobre aspectos legales vinculados al descubrimiento. Además, cada nuevo análisis —radiografías, tomografías, estudios genéticos, isotópicos y paleoepidemiológicos— aporta datos que a veces reformulan hipótesis anteriores, por lo que Ötzi sigue siendo objeto de investigación activa.

En conjunto, Ötzi no solo es un monumento arqueológico, sino una ventana excepcional a la vida, las tecnologías y los conflictos de una sociedad del Calcolítico europeo, cuyo estudio interdisciplinar continúa ampliando nuestro conocimiento de ese periodo.

Reconstrucción del aspecto que podría tener Ötzi en vida.Zoom
Reconstrucción del aspecto que podría tener Ötzi en vida.

Cuestiones fronterizas

Ötzi fue encontrado en la cresta de una montaña, en la frontera entre Austria e Italia. Tras la Primera Guerra Mundial, Austria tuvo que ceder a Italia la parte sur del Tirol, que ahora se conoce como Trentino-Alto Adigio/Südtirol. En aquel momento, la frontera se fijó en la línea divisoria de esa cresta. El problema es que la cresta suele estar cubierta por un glaciar, lo que también ocurría en 1919 y 1920. Cuando se fijó la frontera, el equipo de expertos supuso que la cuenca estaba justo debajo del glaciar. La frontera se fijó así en 1922 y 1926. El cuerpo se encontró en el lado austriaco de la ladera. En 1993 se realizaron mediciones que demostraron que la frontera se encuentra en realidad a 93 metros del lugar donde se encontró a Ötzi, en territorio italiano. Desde 2006, existe un nuevo contrato que fija la frontera entre Austria e Italia: En el caso de los glaciares, la frontera se toma en la superficie del glaciar, y ya no en la cuenca hidrográfica inferior. Esto significa también que la frontera es ahora variable, y dependiendo del estado del glaciar, el lugar donde se encontró a Ötzi está en Austria o en Italia.

El cuerpo y las pertenencias de Ötzi se exponen ahora en el Museo de Arqueología del Tirol del Sur, en Bolzano, en el Tirol del Sur (Trentino-Alto Adigio/Südtirol).

El lugar donde se encontró a Ötzi está marcado con un punto rojo. Austria está en la parte izquierda de la imagen.Zoom
El lugar donde se encontró a Ötzi está marcado con un punto rojo. Austria está en la parte izquierda de la imagen.

Recompensar a los que encuentran

También hubo una larga lucha legal por parte de los halladores, los demandantes Helmut y Erika Simon, para obtener una recompensa adecuada. Tras muchas audiencias, el gobierno provincial aceptó pagar a Erika Simon 150.000 euros. Para entonces habían pasado 17 años y su marido había muerto.

Causa de la muerte

En 2001, las radiografías y una tomografía computarizada revelaron que Ötzi tenía una punta de flecha clavada en el hombro izquierdo cuando murió, y un pequeño desgarro coincidente en su pelaje.

El descubrimiento de la punta de flecha llevó a los investigadores a pensar que Ötzi murió por pérdida de sangre a causa de la herida, que probablemente habría sido mortal incluso si se hubiera dispuesto de las técnicas médicas modernas.

Las investigaciones posteriores revelaron que el astil de la flecha había sido retirado antes de la muerte, y el examen minucioso del cuerpo reveló hematomas y cortes en las manos, las muñecas y el pecho. El traumatismo cerebral sugería un golpe en la cabeza. Uno de los cortes se produjo en la base del pulgar y llegó hasta el hueso, pero no tuvo tiempo de cicatrizar antes de su muerte.

Actualmente se cree que la muerte fue causada por un golpe en la cabeza. Los investigadores no están seguros de si se debió a una caída o a que otra persona lo golpeó con una piedra.

Tatuajes

Ötzi exhibe los tatuajes más antiguos que se conservan en el mundo. Se trata de 61 marcas hechas con hollín y ceniza de chimenea. Había grupos de líneas cortas, paralelas y verticales a ambos lados de la columna lumbar, marcas en forma de cruz en su rodilla y tobillo derechos, y líneas paralelas en su muñeca izquierda.

El examen radiográfico de sus huesos mostró una "degeneración condicionada por la edad o inducida por la tensión" en estas zonas. Estos tatuajes podrían estar relacionados con tratamientos para aliviar el dolor similares a la acupuntura. Si es así, esto es al menos 2000 años antes de su primer uso conocido en China (c. 1000 a.C.).

El ADN de Ötzi

El análisis de la secuencia de ADN ha demostrado que Ötzi tenía los ojos marrones, el grupo sanguíneo "O", no toleraba la lactosa y era probable que sufriera enfermedades cardíacas. Estaba más emparentado con los corsos y sardos modernos que con las poblaciones de los Alpes, donde fue descubierto. Sus antepasados probablemente procedían de Oriente Medio, cuando la agricultura se generalizó. También fue el primer caso conocido de una persona infectada por la bacteria de la enfermedad de Lyme. Era de mediana edad.



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