El armadillo de nueve bandas (Dasypus novemcinctus), también llamado armadillo de nueve bandas y nariz larga, es una especie de armadillo ampliamente distribuida en América. Tiene una coraza formada por placas óseas recubiertas de piel dura que se organizan en franjas móviles —las “bandas” que le dan nombre—, lo que le permite cierta flexibilidad al desplazarse y excavar.
Descripción
- Tamaño: longitud total (incluyendo la cola) variable según la población, habitualmente entre 60 y 100 cm; el peso típico oscila entre 3 y 9 kg, aunque existen variaciones locales.
- Apariencia: caparazón grisáceo a marrón, piel resistente en el dorso y pliegues móviles en la región del torso. Posee un hocico alargado y móvil, patas delanteras robustas con garras largas para excavar.
- Movimiento distintivo: cuando se asusta puede realizar saltos verticales de 91 a 122 cm, un comportamiento que a veces lo pone en riesgo al cruzar carreteras.
Hábitat y distribución
Es una especie adaptable que vive en bosques, sabanas, matorrales, áreas agrícolas y márgenes de zonas urbanas. Su distribución natural se extiende desde el centro de Argentina y gran parte de Sudamérica, pasando por Centroamérica, hasta el sur de Estados Unidos, donde se ha expandido en las últimas décadas.
Dieta y alimentación
El armadillo de nueve bandas es principalmente un insectívoro. Se alimenta excavando con sus garras y usando el sentido del olfato para localizar presas.
- Las hormigas y las termitas son componentes importantes de su dieta.
- También consume otros pequeños invertebrados (como larvas, escarabajos y gusanos), huevos de aves, algunos frutos y ocasionalmente pequeños vertebrados.
- Estas presas constituyen la mayor parte de su dieta, y su forrajeo contribuye al control de insectos en el ecosistema.
Reproducción
Las hembras suelen dar a luz a camadas de cuatro crías genéticamente idénticas (quadruplets), un fenómeno conocido como poliembrión o gemelidad múltiple idéntica. El periodo de gestación puede variar, y la época de parto depende de la latitud y las condiciones ambientales de la población.
Comportamiento y adaptaciones
- Actividad: principalmente nocturno o crepuscular, aunque en regiones cálidas puede mostrarse activo durante el día.
- Excavación: construye y utiliza madrigueras para refugio y cría; sus garras delanteras son herramienta esencial para encontrar alimento enterrado.
- Defensa: además de su coraza, puede huir rápidamente, excavar para ocultarse o realizar los llamados saltos al ser sorprendido.
Relación con los humanos y conservación
Por su amplia distribución y capacidad de adaptación, la especie figura, según evaluaciones globales, entre las menos amenazadas; sin embargo, localmente puede verse afectada por pérdida de hábitat, caza y atropellos en carreteras. Es importante destacar que el armadillo puede ser reservorio de Mycobacterium leprae, el agente de la lepra humana; por ello se desaconseja manipular ejemplares salvajes sin protección y conocimiento adecuados.
Además, su comportamiento de salto al asustarse constituye un riesgo en carreteras, ya que puede chocar con vehículos y causar accidentes.
Importancia ecológica
Contribuye al control de poblaciones de insectos y a la aeración del suelo mediante la excavación, lo que favorece la dinámica del ecosistema. A la vez, forma parte de la cadena trófica como presa de depredadores como cánidos, felinos salvajes y aves rapaces en las distintas regiones donde habita.


