El huracán Sandy fue un ciclón tropical del Atlántico que afectó a partes del Caribe, el Atlántico medio y el noreste de Estados Unidos a finales de octubre de 2012. Sandy se destacó por su enorme tamaño: tuvo un diámetro de vientos tropicales de aproximadamente 1.100 millas (1.800 km), lo que lo convirtió en uno de los huracanes de mayor extensión registrados en la cuenca atlántica. Tocó tierra en la costa este de Estados Unidos y también afectó el este de Canadá (Nueva Escocia).

Formación y trayectoria

La tormenta se originó a partir de una onda tropical en el oeste del Mar Caribe el 22 de octubre de 2012. Rápidamente se organizó: se convirtió en depresión tropical y, seis horas después, en tormenta tropical con el nombre Sandy. Se desplazó lentamente hacia el norte, acercándose a las Antillas Mayores, y ganó intensidad.

El 24 de octubre Sandy tocó tierra en Jamaica y continuó intensificándose. Poco después tocó tierra en Cuba, donde alcanzó categoría 3 en la escala Saffir–Simpson. Tras internarse en las aguas del Atlántico occidental, la estructura del sistema se expandió y entró en interacción con un sistema frontal y una amplia vaguada en latitudes medias, proceso que llevó a una transición extratropical parcial antes de la llegada a la costa de Estados Unidos.

Impacto en Estados Unidos y Canadá

Las costas del Atlántico medio y noreste de Estados Unidos, especialmente Nueva Jersey y la ciudad de Nueva York, sufrieron graves inundaciones costeras, cortes masivos de electricidad y daños en infraestructura. La llegada a la costa de Nueva Jersey se produjo el 29 de octubre; la combinación de marejada ciclónica y la pleamar produjo una inundación histórica en zonas bajas de la ciudad de Nueva York y en la región metropolitana. En Canadá, las provincias atlánticas, incluida Nueva Escocia, experimentaron lluvia fuerte, vientos y cortes de suministro.

Víctimas, daños y respuesta

Sandy provocó la muerte de cientos de personas en el Caribe, Estados Unidos y Canadá y dejó cuantiosos daños materiales. Se estima que los costes económicos directos ascendieron a alrededor de US$70.000 millones (valor de 2012), lo que situó a Sandy entre los huracanes más costosos registrados en la cuenca atlántica; posteriormente otras tormentas como Harvey, Irma y María (2017) generaron también pérdidas muy elevadas.

Las autoridades locales y estatales declararon estados de emergencia antes y durante el impacto. El 26 de octubre, el alcalde de Washington D.C., Vincent Gray, declaró el estado de emergencia en la capital; ese mismo día los gobernadores de Connecticut, Maryland, Massachusetts, Nueva York, Pensilvania y Virginia también emitieron declaraciones de emergencia y ordenaron medidas preventivas. Millones de residentes se quedaron sin electricidad durante días o semanas, y hubo evacuaciones obligatorias en zonas costeras y bajas.

Consecuencias y recuperación

Los daños incluyeron viviendas destruidas o inhabitables, carreteras y puentes dañados, interrupciones en el transporte público —la red de metro de la ciudad de Nueva York sufrió inundaciones graves— y pérdidas en infraestructuras energéticas y de comunicaciones. La respuesta implicó la movilización de agencias federales, estatales y locales, además de ayuda humanitaria y fondos de reconstrucción. A raíz de los efectos y el impacto social y económico, el nombre "Sandy" fue retirado de la lista rotatoria de nombres de huracanes de la OMM y sustituido en años posteriores.

Cifras clave

  • Formación: 22 de octubre de 2012 (onda tropical que evolucionó a depresión y luego a tormenta tropical).
  • Máxima intensidad: alcanzó huracán categoría 3 en su paso por Cuba; posteriormente mantuvo vientos huracanados en diferentes momentos de su evolución y presentó una enorme extensión de vientos tropicales (diámetro ~1.100 mi / 1.800 km).
  • Presión mínima aproximada: ~940 hPa en su punto más intenso.
  • Fechas de mayor impacto en EE. UU.: golpe principal en la costa el 29 de octubre de 2012, con inundaciones significativas en Nueva Jersey y el área metropolitana de Nueva York.
  • Costes estimados: alrededor de US$70.000 millones (2012), ubicando a Sandy entre los más costosos en la región atlántica en el momento del evento.
  • Afectados: cientos de miles a millones de personas sufrieron cortes de electricidad y daños en propiedades; hubo evacuaciones masivas y perturbación de servicios esenciales.

Sandy es recordado tanto por su tamaño excepcional como por la combinación de factores meteorológicos que maximizaron su impacto en áreas densamente pobladas, lo que motivó cambios en planes de emergencia urbanos y estrategias de resiliencia costera en la región afectada.