Francisco José de Goya y Lucientes (30 de marzo de 1746 - 30 de abril de 1828) fue un pintor español que marcó la transición entre el arte neoclásico y el romanticismo y es considerado precursor del arte moderno. Pintó muchos retratos de la familia real española y de la alta sociedad, así como escenas de costumbres, obras religiosas y series de grabados críticos con la sociedad de su tiempo. Entre sus cuadros más famosos destacan Carlos IV de España y su familia y El tres de mayo de 1808. También pintó con frecuencia a la célebre duquesa de Alba y creó imágenes tan conocidas como La maja desnuda y La maja vestida.

Primeros años y formación

Nació en Fuendetodos (Zaragoza). Recibió la primera formación artística con el pintor local José Luzán y más tarde trabajó en Madrid con la familia Bayeu, lo que le permitió entrar en contacto con el ambiente artístico de la corte. Gracias a una beca viajó a Italia (1769–1771), donde estudió obras de los grandes maestros y consolidó su técnica.

Carrera en la corte y trabajos para la Real Fábrica de Tapices

De regreso a España, trabajó en la Real Fábrica de Tapices de Santa Bárbara en Madrid, donde realizó cartones para tapices que representaban escenas de la vida cotidiana y costumbrista; estos primeros encargos le dieron visibilidad. En 1786 fue nombrado pintor de cámara y, más tarde, pintor de la corte de Carlos IV, lo que le permitió realizar numerosos retratos oficiales y de personajes relevantes de la época.

Enfermedad, sordera y etapa creativa

En 1792 sufrió una grave enfermedad que le dejó sordo. Esta circunstancia marcó un giro en su obra: desarrolló una visión más crítica y personal que se manifestó en series de grabados, pinturas y dibujos cargados de ironía, denuncia social y experimentación técnica.

Entre 1797 y 1799 publicó Los Caprichos, una serie de grabados en los que criticó vicios y supersticiones de la sociedad española. Durante la Guerra de la Independencia (1808–1814) creó imágenes sobre la violencia de la guerra, siendo El tres de mayo de 1808 —pintado en 1814— una de las representaciones más potentes de la represión y el sufrimiento humano. Entre 1810 y 1820 trabajó en los grabados de Los desastres de la guerra, donde recogió escenas crudas y sin concesiones del conflicto.

Las Pinturas Negras y obras tardías

En la última etapa de su vida, y ya con un estilo más oscuro y enigmático, Goya pintó directamente sobre los muros de su casa, la llamada Quinta del Sordo, una serie conocida como las Pinturas Negras (1819–1823). Obras como Saturno devorando a su hijo revelan un tono pesimista y una imaginería intensa que anticipan temáticas del simbolismo y del expresionismo moderno.

Técnica y temas

Goya dominó diversas técnicas: óleo, fresco, dibujo y grabado (aguafuerte, aguatinta y punta seca). Sus temas abarcan retratos de corte, escenas religiosas, costumbrismo, crítica social, terror y memoria de la guerra. Su lenguaje pictórico combinó el detallismo en los retratos con composiciones dramáticas y recursos de luz que subrayaban la emoción y la tensión.

Últimos años y legado

Con el clima político adverso y la censura en España, en 1824 se estableció en Burdeos (Francia), donde continuó trabajando hasta su muerte en 1828. Su obra influyó en generaciones posteriores: pintores románticos y modernistas, así como en artistas del siglo XX que vieron en Goya un anticipador de la libertad expresiva y de la crítica social en el arte.

Obra seleccionada

  • El tres de mayo de 1808 (1814) — representación de la represión y la resistencia frente a las tropas napoleónicas.
  • Carlos IV de España y su familia (1800–1801) — retrato de grupo de la familia real, con una mirada crítica sobre la representación del poder.
  • La maja desnuda y La maja vestida (c. 1797–1805) — retratos conocidos por su viveza y polémica en su época.
  • Los Caprichos (1797–1799) — serie de grabados satíricos y críticos con la sociedad.
  • Los desastres de la guerra (1810–1820) — conjunto de grabados que documentan la brutalidad del conflicto.
  • Pinturas Negras (1819–1823) — serie mural con imágenes oscuras y simbólicas como Saturno devorando a su hijo.
  • Frescos de la ermita de San Antonio de la Florida (1798) — ejemplo de su maestría en la pintura religiosa y decorativa.

Francisco de Goya sigue siendo una figura central en la historia del arte por su capacidad de innovar técnicamente, por la honestidad crítica de su mirada y por haber abierto caminos que conectan la tradición pictórica europea con las búsquedas expresivas del arte moderno.