György Sándor Ligeti (28 de mayo de 1923 - 12 de junio de 2006) fue un compositor húngaro y una de las voces más originales de la música de vanguardia del siglo XX. Su obra se caracteriza por la exploración de nuevas texturas sonoras, complejas estructuras rítmicas y técnicas vocales y orquestales innovadoras. Ligeti influyó de manera notable en generaciones posteriores de compositores y su música ha aparecido con frecuencia en bandas sonoras de cine.

Entre sus obras más conocidas están una ópera titulada Le Grand Macabre, la pieza orquestal Atmosphères, la obra coral Lux Aeterna y su Réquiem. Stanley Kubrick utilizó extractos de Atmosphères, Lux Aeterna y del Réquiem en la banda sonora de su película 2001: Una odisea del espacio, contribuyendo a dar a la música de Ligeti una gran difusión popular; desde entonces, fragmentos de su obra han sonado en muchas otras películas.

Biográficamente, Ligeti nació en una familia judía en Transilvania (entonces parte de Hungría). Durante la Segunda Guerra Mundial sufrió la persecución antisemita: fue enviado al trabajo forzado y varios miembros de su familia murieron en el Holocausto. Tras la guerra estudió composición en la Academia Franz Liszt de Budapest, donde recibió una sólida formación musical. Su primera etapa compositiva muestra la influencia de Béla Bartók y del folclore húngaro, pero después de los acontecimientos de 1956 se trasladó a Europa occidental, donde se abrió plenamente a las corrientes vanguardistas y experimentales de la época.

Ligeti fue un creador de técnicas propias: desarrolló el concepto de micropolifonía, que consiste en superponer capas densas de líneas que se funden en masas sonoras móviles; empleó frecuentemente conglomerados de acordes (sonoridades en bloque) y experimentó con límites de la percepción tímbrica. Algunas de sus obras de los años 60 —como Atmosphères y el Réquiem— explotan estas texturas; otras obras de la década, como Aventures y Nouvelles Aventures, investigan la voz humana y las posibilidades expresivas del lenguaje no verbal. En 1962 compuso también el provocador Poème symphonique para 100 metrónomos, que muestra su sentido del humor y su interés por la performance experimental.

En las décadas siguientes Ligeti amplió su lenguaje: sus Études para piano (publicadas en dos series entre los años 1980 y 2000) exploran complejos procesos rítmicos y requieren gran virtuosismo; su Concierto para violín y su Concierto para piano incorporan polirritmia y elementos de música popular transformados por su singular imaginación. Su Le Grand Macabre (ópera satírica y grotesca) se estrenó en la escena internacional y consolidó su reputación como creador teatral y escénico.

Ligeti recibió numerosos reconocimientos internacionales y enseñó en varias instituciones europeas, además de ser figura de referencia en festivales de música contemporánea. Su legado perdura tanto en el ámbito académico como en la práctica musical: su obra sigue estudiándose y programándose en salas de concierto de todo el mundo.

Obras destacadas (selección):

  • Una óperaLe Grand Macabre
  • Una pieza para orquestaAtmosphères
  • Una pieza para corosLux Aeterna
  • Un Réquiem
  • Poème symphonique (para 100 metrónomos) y diversas obras de cámara, conciertos y estudios para piano

György Ligeti falleció en 2006 en Viena. Su música sigue siendo valorada por su originalidad, su capacidad para cuestionar los límites del sonido y por la influencia que ejerció en la música contemporánea y en la cultura popular a través del cine y otros medios.