Éamon de Valera (nacido con el nombre de Edward George de Valera, pronunciación inglesa: /ˈeɪmən dɛ vəˈlɛɹə/) (14 de octubre de 1882-29 de agosto de 1975(1975-08-29) (a los 92 años)) fue una de las figuras políticas dominantes en la Irlanda del siglo XX. Copropietario de uno de los periódicos de la prensa irlandesa, ocupó cargos públicos desde 1917 hasta 1973. En varias ocasiones fue jefe de Estado o de Gobierno en Irlanda.

De Valera fue un líder de la lucha de Irlanda por la independencia del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda. También lideró la oposición al antitratado en la Guerra Civil Irlandesa. De Valera fue el autor de la Constitución de Irlanda.

Infancia y formación

Nacido en Nueva York en 1882, De Valera pasó la mayor parte de su infancia en Irlanda, donde fue criado por la familia de su madre. Se formó como maestro de matemáticas y ejerció la docencia antes de involucrarse de lleno en la política. Su origen y su bilingüismo (inglés e irlandés) marcaron gran parte de su carrera pública y su capacidad para conectar con sectores distintos de la población irlandesa.

Participación en la lucha por la independencia

De Valera se destacó como uno de los líderes nacionalistas durante y después del levantamiento de Pascua de 1916. Tras esos sucesos fue detenido y encarcelado; su ciudadanía estadounidense influyó en la conmutación de una sentencia de muerte que se dictó a otros participantes. A partir de 1917 se consolidó como figura central del movimiento republicano, ocupando puestos de liderazgo en el Sinn Féin y representando a los nacionalistas en las instituciones que se crearon como alternativa a la dominación británica.

Antitratado y Guerra Civil

Tras la firma del Tratado Anglo‑Irlandés de 1921, que creó el Estado Libre Irlandés con un estatus de dominio dentro del Imperio, De Valera rechazó el acuerdo por considerar que no aseguraba la plena independencia ni la unidad territorial de Irlanda. Su oposición al tratado dividió al movimiento nacionalista y desencadenó la Guerra Civil Irlandesa (1922–1923), en la que De Valera fue la figura principal del bando antitratado. Aunque su facción perdió la guerra, él mantuvo una influencia política decisiva en los años siguientes.

Fundación de Fianna Fáil y llegada al poder

En 1926 De Valera fundó el partido Fianna Fáil, después de separarse de las tácticas del Sinn Féin. Con ese partido accedió al gobierno en 1932 y ocupó el cargo de presidente del Consejo Ejecutivo (equivalente a primer ministro, o Taoiseach) en varios mandatos: un largo periodo entre 1932 y 1948 y breves retornos en la década de 1950. Su llegada al poder inauguró una política de reconstrucción institucional y económica del Estado, con especial atención a la soberanía irlandesa frente a la influencia británica.

La Constitución de 1937 y políticas de Estado

De Valera promovió y redactó la nueva Constitución de Irlanda de 1937 (Bunreacht na hÉireann), que sustituyó al marco del Estado Libre y redefinió las instituciones del país, estableciendo la figura del Presidente de Irlanda y subrayando principios culturales y sociales que buscaban reforzar la identidad nacional. La Constitución reflejaba su visión de un Estado soberano y con rasgos conservadores en lo social; también incluía disposiciones que repercutieron en la política respecto a la cuestión norirlandesa.

Neutralidad y papel internacional

Durante la Segunda Guerra Mundial (conocida en Irlanda como "The Emergency"), el gobierno dirigido por De Valera mantuvo una política oficial de neutralidad. Esa decisión fue muy debatida, tanto en su momento como en la historiografía posterior: para muchos significó proteger la independencia del Estado frente a las potencias beligerantes; para otros, supuso una postura ambigua frente al nazismo y a las necesidades estratégicas de los Aliados.

Presidencia y últimos años

Tras décadas al frente del gobierno, De Valera cambió en 1959 de cargo al ser elegido Presidente de Irlanda, puesto que ocupó hasta 1973 en dos mandatos. Como presidente, su papel fue en gran parte representativo, aunque su prestigio y larga trayectoria le otorgaron una influencia moral y simbólica importante. Se retiró de la vida pública en 1973 y falleció en 1975 a los 92 años.

Legado y controversias

  • Legado institucional: De Valera dejó una huella perdurable en las instituciones del Estado irlandés: la Constitución de 1937, la consolidación de la presidencia y la orientación soberanista de la política exterior son parte central de su obra.
  • Controversias políticas: Su rechazo al Tratado Anglo‑Irlandés y el papel en la Guerra Civil, su alineamiento con políticas sociales conservadoras y su postura de neutralidad durante la Segunda Guerra Mundial han sido objeto de intensos debates historiográficos y políticos.
  • Figura compleja: Para muchos es el arquitecto del moderno Estado irlandés; para otros su liderazgo prolongado y algunas decisiones políticas resultaron polarizadoras. Su influencia en la vida política se mantuvo casi ininterrumpida durante más de medio siglo.

En conjunto, Éamon de Valera sigue siendo una de las figuras más estudiadas y discutidas de la historia irlandesa del siglo XX: un líder carismático y polémico, cuya obra y decisiones configuraron en gran medida la Irlanda contemporánea.