Pérdida de peso: qué es, causas y métodos saludables
Descubre qué es la pérdida de peso, sus causas y métodos saludables: dietas equilibradas, ejercicio efectivo y consejos prácticos para lograr resultados seguros y duraderos.
La pérdida de peso se produce cuando una persona pesa menos que antes. Una persona puede perder peso corriendo, nadando o haciendo cualquier otra actividad. También puede seguir una dieta más saludable para perder peso. Hay muchos programas de dieta y ejercicios disponibles para perder peso. Muchas personas pierden peso cuando comen menos azúcar y más verduras, frutas y carne magra.
Causas de la pérdida de peso
La pérdida de peso puede ser intencional (cuando se busca adelgazar) o no intencional (cuando ocurre sin querer). Entre las causas más comunes están:
- Déficit calórico voluntario: comer menos calorías de las que el cuerpo gasta, ya sea por dieta o por aumentar la actividad física.
- Mayor actividad física: ejercicio regular, trabajo físico o cambios en el estilo de vida que aumentan el gasto energético.
- Enfermedades o problemas médicos: hipertiroidismo, infecciones crónicas, trastornos gastrointestinales, diabetes no controlada, enfermedades oncológicas, entre otras.
- Medicamentos o tratamientos: algunos fármacos pueden reducir el apetito o acelerar el metabolismo.
- Trastornos del comportamiento alimentario: anorexia nerviosa, bulimia u otros patrones alimentarios que provocan pérdida de peso.
- Factores psicológicos: estrés, ansiedad y depresión pueden disminuir el apetito y causar pérdida de peso.
- Envejecimiento y sarcopenia: con la edad puede disminuir la masa muscular y el peso corporal si no se realiza ejercicio de fuerza.
Métodos saludables para perder peso
Para perder peso de forma segura y sostenible conviene combinar cambios en la alimentación con actividad física y hábitos de vida saludables. Algunas recomendaciones prácticas:
- Establecer metas realistas: perder entre 0,5 y 1 kg por semana suele ser seguro y sostenible para la mayoría de las personas.
- Crear un déficit calórico moderado: consumir menos calorías de las que se gastan, pero sin recurrir a dietas extremadamente bajas en energía que sean difíciles de mantener.
- Aumentar la calidad de la alimentación: priorizar verduras, frutas, proteínas magras (como la carne magra), legumbres, cereales integrales y grasas saludables (aceite de oliva, frutos secos, aguacate).
- Reducir azúcares añadidos y alimentos ultraprocesados: limitar bebidas azucaradas, bollería industrial y snacks altos en calorías vacías.
- Consumir suficiente proteína: ayuda a preservar la masa muscular durante la pérdida de peso y aumenta la saciedad.
- Hacer actividad física regularmente: combinar ejercicio aeróbico (caminar, correr, correr, nadar, bicicleta) con entrenamiento de fuerza 2 o más veces por semana para mantener músculo y mejorar el metabolismo.
- Hidratación, sueño y manejo del estrés: dormir bien y controlar el estrés favorecen el equilibrio hormonal y la adherencia a los cambios de hábitos.
- Apoyo profesional: consultar a un nutricionista o médico para diseñar un plan personalizado, especialmente si hay condiciones médicas.
Consejos prácticos y de comportamiento
- Planificar las comidas y cocinar en casa para controlar ingredientes y porciones.
- Practicar alimentación consciente: comer despacio, prestar atención a las señales de saciedad y evitar distracciones.
- Preferir porciones moderadas y usar herramientas sencillas (tazas, platos más pequeños) para controlar cantidades.
- Registrar lo que se come o usar aplicaciones de seguimiento puede aumentar la adherencia al plan.
- Valorar además del peso otros indicadores de progreso: medidas corporales, porcentaje de grasa, fuerza, energía diaria y cómo queda la ropa.
Riesgos y cuándo consultar al médico
Si la pérdida de peso es rápida, no intencionada o viene acompañada de síntomas como fiebre, sudores nocturnos, debilidad marcada, dolor abdominal, cambios en las deposiciones, palpitaciones o mareos, es importante buscar atención médica. También hay que consultar si existen signos de trastornos alimentarios (aislamiento social, restricción extrema de alimentos, ejercicio compulsivo) o efectos adversos por dietas muy restrictivas.
Resumen: La pérdida de peso saludable se basa en cambios alimentarios equilibrados, aumento de la actividad física y hábitos de vida sostenibles. Evitar soluciones rápidas y buscar apoyo profesional cuando sea necesario ayuda a conseguir resultados duraderos y preservar la salud.

La pérdida de peso puede ocurrir por diferentes razones
- Relacionados con la salud: perder peso debido a enfermedades como la gripe y la fiebre, o incluso más graves como el cáncer y el VIH.
- Relacionado con el ejercicio - cuando la pérdida de peso es causada por el uso de más energía de la que proporciona a su cuerpo - esto terminará en la quema de sus reservas - la grasa.
- Relacionados con la dieta: al reducir la ingesta de energía o alguna parte de la dieta que hace que se quemen las grasas.
En muchos países, la pérdida de peso se debe a la presión sociológica que se ejerce sobre la mujer para que tenga una figura delgada y en forma.
Pérdida de peso involuntaria
Señales de problemas
La pérdida de peso involuntaria es cuando una persona pierde peso sin intentarlo. Puede ser un síntoma de algunos tipos de cáncer. El estrés puede provocar una pérdida de peso involuntaria. El estrés puede venir del divorcio, del cambio de trabajo o de la pérdida de un ser querido. Una vez que el estrés desaparece y la persona se siente de nuevo más feliz, el peso puede volver a la normalidad. La depresión también puede provocar la pérdida de peso. Los trastornos alimentarios, como la anorexia o la bulimia, pueden provocar una pérdida de peso importante. Estos trastornos suelen requerir la ayuda de profesionales de la salud.
Dormir
Dormir lo suficiente ayuda a evitar el exceso de peso. Con el tiempo, dormir más puede ayudar a una persona a perder peso. La razón principal es que no dormir lo suficiente deja a la persona cansada durante el día y propensa a comer más. Dormir lo suficiente ayuda a mantener unos hábitos alimentarios saludables.
Con cada respiración
Sin ir al baño, una persona pierde naturalmente más de 0,45 kg mientras duerme por la noche. Una de las razones es que los humanos inhalan oxígeno pero exhalan dióxido de carbono. Es decir, respiran una molécula de oxígeno por cada dos moléculas de carbono cada vez que exhalan. Una molécula de carbono no pesa mucho por sí misma, pero dado que con cada respiración se expulsan veinte billones de moléculas, en un periodo de 7-8 horas eso suma más de una libra de carbono. La transpiración normal se produce mientras se duerme, pero normalmente sólo provoca una pequeña pérdida de peso de agua.
Tu cuerpo también quema calorías mientras duermes.

Dieta frente a ejercicio
Es bien sabido que la masa magra (músculos y huesos) quema más energía que la grasa. Incluso en reposo, un cuerpo con más tejido muscular quemará más calorías.
El ejercicio por sí solo puede ser eficaz para perder peso. Varios estudios encontraron resultados similares. La comparación entre la dieta y el ejercicio físico reveló que ambos provocaban una pérdida de peso. La conclusión fue que el uso conjunto de la dieta y el ejercicio era el método más eficaz para perder peso y mantener un cuerpo sano.
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