Ualabí tammar (Macropus eugenii) es un pequeño especie de ualabí de Australia. Fue uno de los primeros macrópodos observados por europeos: Francisco Pelsaert, capitán del Batavia, los describió al naufragar en las islas Abrolhos en 1629 y comentó que parecían “gatos saltarines”. El nombre “tammar” proviene de la palabra tamma, que hace referencia al árbol sheoak, porque estos ualabíes suelen refugiarse bajo la cobertura de esas plantas.

Subespecies

Características

El ualabí tammar es de tamaño pequeño a mediano: el longitud cabeza-cuerpo suele rondar los 50 cm, con una cola robusta y larga que ayuda al equilibrio y al impulso al saltar. Los machos son generalmente más grandes y pesados que las hembras; el peso varía típicamente entre unos pocos kilos hasta cerca de 8–9 kg en ejemplares grandes, mientras que las hembras suelen ser más ligeras. El pelaje es marrón grisáceo oscuro con tonos rojizos en los costados y extremidades, y un vientre de color gris pálido; a veces presentan una línea blanca fina en las mejillas.

Distribución y hábitat

Originalmente estaban distribuidos en zonas costeras y subcostales del sur y suroeste de Australia. Los ualabíes viven en matorrales densos durante el día, donde se protegen del calor y de depredadores, y salen por la noche a pastizales y áreas abiertas para alimentarse. Tienen un área de hogar relativamente reducida: en estudios se ha estimado que las áreas de actividad pueden abarcar alrededor de 5 hectáreas (12 acres), aunque esto varía con la densidad de recursos y la subespecie.

En varias zonas continentales se han producido extinciones locales. Por ejemplo, los ualabíes de Tammar se extinguieron en el territorio continental de Australia Meridional en la década de 1930 debido a la destrucción del hábitat, la caza y la depredación por zorros introducidos.

Un caso notable fuera de Australia ocurrió en Nueva Zelanda: en 1998 se descubrió una pequeña población de ualabíes de Australia Meridional en la isla de Kawau, cerca de Auckland. Ese grupo había sido establecido en 1862 por Sir George Grey como parte de su colección privada. En Nueva Zelanda se les consideró plaga, y las autoridades y científicos estudiaron diferentes métodos de control. Parte de esa población —85 ejemplares— fue trasladada de vuelta a Australia del Sur; tras controlar exhaustivamente a los zorros en el Parque Nacional de Innes, se liberaron 10 ualabíes en noviembre de 2004 y otros 36 en junio de 2005; estas primeras liberaciones se siguieron mediante collares de radio. Además, se inició un programa de cría en cautividad en el zoológico de Monarto para apoyar la recuperación.

Alimentación y comportamiento

Son principalmente herbívoros, alimentándose de hierbas, pastos y brotes. Son animales mayormente nocturnos: durante el día permanecen ocultos en matorrales y, al caer la noche, se desplazan a pastizales a alimentarse. Pueden formar pequeños grupos o alimentarse de forma más suelta y dispersa según la disponibilidad de alimento. En zonas costeras secas, se ha observado que pueden beber agua de mar y tolerar cierto grado de salinidad, lo que les permite sobrevivir en hábitats costeros marginales.

Reproducción

El ualabí tammar presenta un patrón reproductivo muy notable: exhibe diapausa embrionaria. Tras la fecundación, el embrión puede permanecer en estado latente dentro de la madre hasta que se dan condiciones ambientales favorables; en esta especie la reactivación del desarrollo embrionario suele coincidir con el solsticio de verano. Cuando se reinicia, el desarrollo progresa rápidamente y la gestación dura unos 31 días, por lo que todas las crías tienden a nacer en fechas muy próximas (finales de enero o principios de febrero en el hemisferio sur). Esta sincronización es ventajosa para asegurar que las crías nazcan en el período con mejores recursos.

Tras el nacimiento, la cría (joey) se desplaza al marsupio donde continúa desarrollándose y succionando la leche materna durante varios meses. El tiempo exacto en el marsupio y el período hasta el destete completo varían con la edad y la subespecie, pero las crías permanecen dependientes de la madre durante bastante tiempo después de dejar el marsupio.

Depredadores y amenazas

Las principales amenazas para el ualabí tammar han sido la pérdida y fragmentación del hábitat, la caza histórica y la depredación por especies introducidas como el zorro rojo y el gato feral. La competencia con ganado y especies introducidas, atropellos y la modificación del hábitat por incendios o actividades humanas también influyen en su viabilidad local. Por ello, en algunas áreas se han llevado a cabo programas de control de predadores, reintroducción y cría en cautividad.

Conservación y manejo

Las acciones de conservación han incluido el control de zorros y gatos, programas de cría en cautividad (por ejemplo en el zoológico de Monarto) y traslocaciones desde poblaciones insulares que servían de refugio genético, como el caso de la isla Kawau. El manejo exitoso depende de un control continuado de depredadores introducidos y de la restauración y protección de hábitats adecuados.

Investigación científica

El wallaby tammar ha sido elegido como modelo en varios estudios científicos y fue la especie marsupial seleccionada para el proyecto de secuenciación del genoma. Su biología reproductiva y la composición de la leche han atraído especial interés: los investigadores estudian la leche del ualabí porque podría contener compuestos con propiedades antimicrobianas, y se ha sugerido que podría dar lugar a nuevos y potentes antibióticos. Estos estudios no sólo ayudan a la conservación del ualabí, sino que también aportan conocimientos aplicables a la biomedicina y a la ecología evolutiva.

En resumen, Macropus eugenii es una especie de gran interés ecológico e histórico en Australia: de pequeño tamaño, adaptada a ambientes costeros y matorrales, con una reproducción singular basada en la diapausa embrionaria y con proyectos de conservación e investigación activos destinados a asegurar su supervivencia y aprovechar su potencial científico.