Los tarseros pertenecen a la familia Tarsiidae, un grupo de primates pequeños y principalmente arborícolas originarios del sudeste asiático. Su nombre proviene de la elongación de los huesos del tarso en las patas traseras, que les permite realizar saltos potentes entre las ramas. Aunque antiguamente se les agrupaba con los prosimios, hoy se consideran haplorrinos y están filogenéticamente más cercanos a los simios y a los monos que a los lémures.
Características morfológicas
Presentan ojos desproporcionadamente grandes en relación con el cráneo, inmóviles en su órbita; por ello compensan la falta de movilidad ocular con una notable rotación del cuello. Las extremidades posteriores son muy largas y culminan en pies con un tarso extendido. Su pelaje suele ser gris o pardo, y la cola, a menudo larga y peluda, ayuda al equilibrio.
Comportamiento y dieta
Son estrictamente nocturnos y pasan la mayor parte del tiempo en posición de «sujetarse en vertical», esperando para lanzar saltos rápidos sobre presas. Los tarseros son únicos entre los primates por su alimentación netamente carnívora: se alimentan sobre todo de insectos y otros invertebrados, y también capturan pequeños vertebrados como aves, lagartos y serpientes, lo que los distingue de la mayoría de primates que son principalmente omnívoros o frugívoros. Por ello se suele decir que son primates carnívoros.
Distribución y hábitat
Habitan islas y regiones forestales del sudeste asiático: Filipinas, Borneo, Sulawesi y otras islas cercanas. Prefieren bosques primarios y secundarios, coberturas con vegetación densa y zonas con ramas y troncos que les permitan el acrobático modo de desplazamiento conocido como salto vertical.
Reproducción y conservación
Los tarseros suelen tener camadas pequeñas, normalmente un único cría, y muestran comportamientos parentales donde la madre cuida activamente del joven. Muchas poblaciones están amenazadas por la pérdida de hábitat, la fragmentación forestal y el comercio ilegal; por eso su conservación requiere medidas de protección del bosque y educación local.
Datos notables y distinciones
- Tienen ojos tan grandes que cada uno ocupa gran parte del cráneo, y por ello no pueden moverlos dentro de la órbita.
- Su locomoción combinar saltos largos con cortos periodos de inmovilidad para acechar presas.
- Desde un punto de vista taxonómico, su posición entre haplorrinos y la relación con otros primates ha sido tema de estudio y revisión.
Para más información sobre anatomía, ecología y estado de conservación, vea recursos especializados o bases de datos científicas: primate, publicaciones sobre nocturnidad y guías sobre dieta insectívora. También pueden consultarse estudios comparativos con otros simios y monos en bibliografía especializada. Otras referencias útiles incluyen artículos sobre comportamiento y conservación disponibles en plataformas científicas: prosimios, carnivoría y revisiones taxonómicas primate.



