Los pepinos de mar son una clase de equinodermos, los Holothuroidea. Tienen un cuerpo alargado y una piel correosa. Los pepinos de mar viven en el fondo del océano. La mayoría de los pepinos de mar son carroñeros. Hay unas 1.500 especies de pepinos de mar. Los pepinos de mar tienen un sistema respiratorio único y defensas eficaces contra los depredadores. Los chinos los comen.
Como todos los equinodermos, los pepinos de mar tienen un endoesqueleto justo debajo de la piel, estructuras calcáreas que suelen reducirse a huesecillos aislados unidos por tejido conectivo. A veces pueden agrandarse hasta convertirse en placas aplanadas, formando una coraza. En las especies pelágicas el esqueleto está ausente.
Descripción y características generales
Los pepinos de mar presentan un cuerpo cilíndrico o alargado, sin los brazos radiales visibles de otros equinodermos. La longitud varía mucho según la especie: desde pocos centímetros hasta más de un metro en ejemplares grandes. La piel puede ser lisa, rugosa o espinosa; los colores van desde tonos apagados (marrones, grises) hasta colores más vivos (rojos, verdes, amarillos).
Alrededor de la boca tienen un anillo de tentáculos móviles —modificaciones de los pies ambulacrales— que utilizan para capturar alimento. Bajo la piel hay un endoesqueleto formado por pequeños elementos calcáreos llamados huesecillos u ossículos, que dan cierta consistencia al animal sin formar una armadura rígida en la mayoría de las especies.
Hábitat y distribución
Los pepinos de mar se encuentran en todos los océanos del mundo, desde las zonas intermareales hasta las profundidades abisales. Habitan fondos arenosos, fangosos, arrecifes coralinos y praderas de algas. Aunque la mayoría son bentónicos (viven en el fondo), existen especies pelágicas que nadan en la columna de agua.
Alimentación y papel ecológico
La mayoría de las especies son detritívoras o carroñeras: ingieren sedimento o materia orgánica en descomposición y extraen los nutrientes. Otras especies filtran partículas en suspensión con tentáculos especializados o se alimentan de algas. Con su actividad de ingestión y excreción, los pepinos de mar realizan una importante labor de bioturbación y reciclaje de nutrientes en los fondos marinos, contribuyendo a la salud de los ecosistemas bentónicos.
Respiración y sistemas internos
Su sistema respiratorio es singular: muchas especies poseen una o dos «árboles respiratorios» (branquiotubos) conectados al ano que permiten el intercambio gaseoso con el agua. También disponen de un sistema ambulacral o vascular acuífero típico de equinodermos, que interviene en la locomoción (podosomas o pies ambulacrales), la alimentación y otros procesos fisiológicos.
Defensas y regeneración
Ante la amenaza de depredadores, muchos pepinos de mar usan defensas notables:
- Evisceración: expulsan parte de sus órganos internos (intestinos, órganos respiratorios) para distraer al atacante; luego regeneran las partes perdidas.
- Tubos de Cuvier: en algunas especies se expulsan filamentos pegajosos y tóxicos desde la región cloacal para atrapar o repeler al depredador.
- Segregación de tóxicos: ciertas especies producen compuestos químicos defensivos.
La regeneración es notable: tras la pérdida de órganos por evisceración o daño, los pepinos de mar pueden regenerarlos en semanas o meses.
Reproducción y ciclo de vida
La mayoría son dioicos (sexos separados) y practican la fecundación externa: liberan gametos al agua donde se produce la fertilización. Otras especies son hermafroditas o muestran estrategias de cuidado parental. El desarrollo larvario incluye fases planctónicas (por ejemplo, auricularia) que facilitan la dispersión antes de asentarse y metamorfosearse en juveniles bentónicos.
Interacciones y asociaciones
Algunos animales, como ciertos peces carápidos (los peces perla o pearlfish), habitan en el interior del cuerpo del pepino (en la cloaca) en una relación simbiótica o comensal. Además, los pepinos de mar albergan microhábitats para numerosos invertebrados pequeños.
Relación con los humanos
En muchas culturas costeras, sobre todo en Asia (mencionado en el texto original con los chinos), los pepinos de mar se consumen como manjar —conocidos como bêche-de-mer o trepang— y se emplean en la medicina tradicional. La demanda comercial ha llevado a la sobreexplotación de algunas poblaciones.
Conservación
Debido a la pesca intensa, cambios en el hábitat y la recolección indiscriminada, varias especies de pepinos de mar están amenazadas o en declive. Existen esfuerzos de manejo, regulación pesquera y proyectos de acuicultura para recuperar poblaciones y reducir la presión sobre las poblaciones silvestres.
Datos interesantes
- Existen cerca de unas 1.500 especies descritas, con gran diversidad de formas y hábitos.
- Algunas especies pueden vivir a grandes profundidades, mientras que otras están adaptadas a arrecifes poco profundos.
- Su estudio es importante para comprender la salud de los ecosistemas marinos y las redes tróficas bentónicas.
