Una sauna es una pequeña habitación o edificio que se calienta. El calor de una sauna es calmante y hace sudar a la persona que la utiliza. Se cree que esto ayuda a las personas a estar más sanas, aunque causa estrés en el cuerpo por el sobrecalentamiento. Hoy en día, muchos países y grupos de personas tienen diferentes formas de calentar y utilizar una sauna. En las saunas finlandesas la temperatura suele ser de 80ºC. El calor puede superar los 100°C. Las saunas finlandesas y suecas tienen una humedad menor (el aire está menos húmedo) para que este calor elevado sea confortable. En las saunas finlandesas se usan piedras calientes sobre las que, a veces, se echa agua para producir una nube de vapor llamada löyly, que sube la sensación de humedad y calor por un rato.

El hammam turco tiene una alta humedad (el aire es más húmedo) y una temperatura más baja. En el hammam la sensación térmica se asemeja a una nube de vapor constante; las salas suelen ser de mármol o piedra y el ritual puede incluir lavado, exfoliación y masajes con jabón. A diferencia de la sauna finlandesa, el hammam prioriza el vapor y la limpieza corporal con agua y jabón.

Hoy en día, las saunas suelen encontrarse en hoteles y lugares para hacer deporte y ejercicio. En Finlandia, son más comunes y también suelen estar en apartamentos privados y edificios de oficinas.

En casi todas las casas de Finlandia hay una sauna.

Tipos de sauna (breve descripción)

  • Sauna finlandesa: Calor seco o moderadamente húmedo (con löyly al echar agua sobre piedras). Temperaturas entre 70–100 °C según costumbre y tolerancia. Se usan estufas eléctricas o de leña y bancos en varias alturas.
  • Hammam (baño turco): Ambiente de alta humedad y temperatura más baja (habitualmente 40–50 °C). Enfatiza el vapor, la limpieza y rituales de exfoliación y masaje.
  • Banya (rusa): Similar a la sauna, pero con costumbres propias como el uso de ramilletes de hojas (venik) para dar ligeros golpes que estimulan la circulación.
  • Sauna de infrarrojos: Emite radiación infrarroja para calentar el cuerpo directamente a temperaturas más bajas; algunas personas la toleran mejor y la prefieren para sesiones más largas.

Beneficios que se suelen atribuir

  • Relajación muscular y reducción de tensión.
  • Mejora temporal de la circulación sanguínea y vasodilatación.
  • Sudoración que puede favorecer la limpieza superficial de la piel.
  • Alivio de dolores musculares y sensación de bienestar tras ejercicio físico.
  • Mejora del sueño en algunas personas.

Notas: muchos de estos beneficios están respaldados por estudios que muestran efectos positivos a corto plazo, pero no son sustituto de tratamientos médicos. Además, la exposición intensa al calor supone un estrés fisiológico y no es apta para todas las personas.

Cómo usar una sauna de forma segura

  • Consulta médica si tienes problemas cardíacos, presión arterial alta o baja, estás embarazada, tienes diabetes u otra condición crónica.
  • Hidrátate antes y después de la sesión. Evita el alcohol.
  • Empieza con sesiones cortas: 5–10 minutos si eres principiante; 10–20 minutos para usuarios acostumbrados. Escucha a tu cuerpo y sal si te mareas, te falta el aire o te sientes mal.
  • Alterna calor y enfriamiento: una ducha fría o un periodo de reposo entre sesiones ayuda a recuperar la temperatura corporal.
  • No comas copiosamente justo antes y evita hacer ejercicio intenso inmediatamente después.

Etiqueta y recomendaciones prácticas

  • En muchos lugares se usa una toalla para sentarse y evitar el contacto directo con el banco por higiene.
  • Dúchate antes de entrar y después de salir.
  • Respeta el silencio o la conversación baja; la sauna suele ser un espacio de relajación compartida.
  • Si vas en grupo, infórmate sobre las costumbres locales (por ejemplo, en algunas culturas es habitual la desnudez, en otras se usa traje de baño).

Precauciones importantes: no entres en la sauna si has consumido alcohol o drogas que afecten tu percepción; no dejes a niños pequeños sin vigilancia; y evita exposiciones prolongadas si tienes alguna condición médica. Ante dudas, consulta a un profesional de la salud.

Además de su uso práctico, la sauna tiene un fuerte componente cultural en países como Finlandia, donde es un lugar de higiene, encuentro y tradición. Su popularidad en hoteles, gimnasios y hogares refleja tanto su valor para el bienestar como su adaptabilidad a distintos tipos de instalaciones.