Estanque de evaporación de sal (o estanque salino) es un sistema artificial diseñado para producir sal a partir de agua salada. Normalmente consiste en una serie de estanques poco profundos, situados cerca del mar o de fuentes de agua salobre. Los estanques se llenan con agua salada y se deja que el agua se evapore por acción del sol y el viento; a medida que se pierde agua por evaporación, la sal y otras sales disueltas se concentran, la sal se queda y finalmente se cosecha. Además de su uso industrial y alimentario, estos estanques proporcionan un importante hábitat para varios tipos de animales, especialmente aves migratorias y residentes.
Cómo funcionan
La producción de sal por evaporación suele organizarse en etapas: agua de mar o salmuera entra en los estanques iniciales de concentración; mediante una serie de piscinas conectadas y sucesivas evaporaciones, la salinidad aumenta hasta llegar a las piscinas cristalizadoras, donde la sal precipita y forma cristales que se recogen. El proceso aprovecha la energía solar —por eso estos sistemas se instalan en zonas con buena radiación— y el diseño de las pavimentaciones y canales permite controlar el flujo del agua y la velocidad de evaporación.
- Etapas típicas: entrada de agua → estanques de concentración → estanques intermedios (aumento de salinidad) → cristalizadores ( formación de cristales de sal).
- Métodos de cosecha: mecánicos o manuales (rastrillado, recogida en montones y secado final).
- Productos: sal común (cloruro sódico), sales industriales y, en algunos lugares, productos de mayor valor como la fleur de sel.
Por qué cambian de color
El aspecto colorido de muchos estanques de evaporación se debe principalmente a la presencia de organismos halófilos (adaptados a ambientes muy salinos) y a la concentración de sales. El color es, en buena medida, un indicador visual de la salinidad y de las comunidades microbianas presentes:
- Colores verdes: aparecen en etapas de salinidad baja a media y suelen deberse a cierto tipo de algas y cianobacterias que contienen clorofila.
- Colores anaranjados: en salinidades medias pueden observarse tonalidades anaranjadas por la presencia de millones de diminutas gambas de salmuera (pequeños crustáceos que se alimentan de algas y detritos).
- Colores rojos y rosados: en estanques de salinidad media a alta, el alga Dunaliella salina y ciertas bacterias y arqueas halófilas producen pigmentos (carotenoides como la beta-caroteno) que tiñen el agua de tonos rojizos o rosados. Otras bacterias como Stichococcus y grupos de halobacterias también aportan matices rojizos o púrpuras.
Además de la composición biológica, factores ambientales como la temperatura, la radiación solar, la profundidad del agua y la concentración de nutrientes influyen en qué organismos predominan y, por tanto, en el color final. Estas combinaciones crean patrones y formas que suelen ser muy llamativos desde el aire, por eso resultan interesantes para pasajeros de los aviones y astronautas.
Importancia ecológica y usos
Los estanques de evaporación tienen un doble valor: económico y ecológico. Económicamente, son una forma tradicional y de bajo coste energético para producir sal marina. Ecológicamente, las salinas y estanques salinos suelen ser zonas ricas en biodiversidad que sirven de alimentación, reposo y cría para numerosas especies de aves, insectos y otras formas de vida acuática. En muchos lugares las salinas son paisajes culturales protegidos y forman parte de la identidad local (por ejemplo, en sitios como Maras en Perú o Aigues-Mortes en Francia).
Conservación y retos
Aunque muchas salinas son valiosas para la biodiversidad, también enfrentan amenazas: urbanización y cambio de uso del suelo, contaminación del agua, alteraciones en el suministro de agua marina, y los efectos del cambio climático (subida del nivel del mar y cambios en los patrones de precipitación). La gestión sostenible busca equilibrar la producción de sal con la conservación de hábitats y especies, a veces integrando prácticas de manejo que favorecen a aves y otros organismos.
Ejemplos y fotografías
A continuación, algunas imágenes representativas de salinas y estanques de evaporación en distintas partes del mundo:
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Estanques de la Isla de Ré en Francia.
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Estanques de sal en la zona de la bahía de San Francisco. Los diferentes colores se deben a los distintos tipos de microorganismos de los estanques.
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Otro estanque en Aigues-Mortes, en Francia.
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La sal, una vez recogida (Ésta en Batz-sur-Mer, en Francia.
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Hombre recogiendo sal en un estanque de Argelia.
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Salineras de Maras, Maras, Perú.
En resumen, las salinas y estanques de evaporación son infraestructuras sencillas pero ecológicamente ricas: permiten obtener sal aprovechando la energía solar y, al mismo tiempo, generan hábitats singulares cuyos colores y formas reflejan la interacción entre la química del agua y la vida microbiana.