La amazona de San Vicente (Amazona guildingii), también conocida como loro de San Vicente, es el único loro que vive en la isla de San Vicente, en el Caribe.
Es un loro grande y multicolor con la cabeza de color blanco amarillento, azul y verde, el plumaje de las partes superiores de color bronce verdoso y las alas de color azul verdoso.
Descripción
La amazona de San Vicente es una especie de tamaño mediano a grande dentro del género Amazona, con una longitud total aproximada de entre 35 y 40 cm. Presenta una cabeza de tonos blanco-amarillentos mezclados con matices azules y verdes, y un cuerpo de color bronce verdoso en el dorso y la espalda. Las alas son de tonalidad azul verdosa y pueden mostrar reflejos que varían según la luz. El pico es robusto, de color córneo, y las patas son grisáceas. Los ojos pueden variar del marrón al naranja dependiendo del individuo y la edad.
Distribución y hábitat
Esta especie es endémica de la isla de San Vicente, es decir, no se encuentra de forma natural en ningún otro lugar del mundo. Habita principalmente en bosques húmedos montanos y en áreas de bosque secundario, aunque también puede utilizar parches de bosque protegido y plantaciones adyacentes. Su distribución está limitada a zonas donde se conservan árboles maduros con cavidades, esenciales para la nidificación.
Alimentación
Su dieta es omnívora y se compone principalmente de frutas, semillas, brotes, flores y frutos secos. Consume también pulpas y cultivos frutales cuando están disponibles, lo que puede ocasionar conflictos con agricultores locales. Entre sus alimentos preferidos se encuentran frutas silvestres y cosechas tropicales como mangos y papayas.
Comportamiento
Es un ave social que suele verse en parejas o pequeños grupos familiares; en ocasiones forma grupos mayores para alimentarse o en los dormideros. Es ruidosa y vocal, con llamadas características que facilitan su localización en los bosques. Durante el día se desplaza entre zonas de alimentación y dormideros comunales en los árboles.
Reproducción
Nida en cavidades naturales de árboles maduros. La temporada de cría suele concentrarse en los meses secos o al inicio de la estación húmeda, dependiendo de la disponibilidad de recursos. La hembra pone una puesta pequeña (habitualmente 2–3 huevos) que ambos progenitores incuban y alimentan a las crías hasta que abandonan el nido.
Amenazas y conservación
La amazona de San Vicente enfrenta varias amenazas que han reducido su población y su área de distribución:
- Pérdida y fragmentación del hábitat por tala, agricultura y expansión humana.
- Huracanes y erupciones volcánicas (eventos naturales que afectan significativamente a poblaciones insulares pequeñas).
- Captura ilegal para el comercio de aves exóticas.
- Depredación por especies introducidas y competencia por cavidades de nidificación.
Como respuesta, se han implementado acciones de conservación que incluyen la protección de hábitats, programas de educación y sensibilización en la comunidad, vigilancia y control del comercio ilegal, y en algunos casos proyectos de cría en cautividad y reintroducción o refuerzo de poblaciones. La participación local y el fortalecimiento de las áreas protegidas son claves para asegurar la supervivencia a largo plazo de la especie.
Qué puede hacer el público
- Apoyar iniciativas locales de conservación y áreas protegidas de San Vicente.
- No comprar aves exóticas procedentes del comercio ilegal y denunciar la venta furtiva.
- Participar en programas de educación ambiental y difusión para reducir conflictos entre agricultores y aves silvestres.
- Contribuir a proyectos de reforestación con especies nativas que favorezcan la recuperación del hábitat.
La amazona de San Vicente es un símbolo de la biodiversidad insular del Caribe y su conservación requiere esfuerzos continuos y colaborativos entre autoridades, científicos y comunidades locales.

