Roe contra Wade fue una decisión histórica del Tribunal Supremo de EE.UU. presentada en 1970 y resuelta el 22 de enero de 1973. El tribunal dictaminó que una ley estatal que prohibía los abortos (salvo excepciones para proteger la vida de la madre) era inconstitucional porque violaba el derecho a la intimidad y autonomía personal protegido por la cláusula del debido proceso de la Decimocuarta Enmienda. La sentencia hizo que el aborto fuera legal en muchas circunstancias y estableció reglas para cuándo y cómo los estados podían regular la interrupción del embarazo.

Fundamento jurídico y contenido de la decisión

La opinión mayoritaria fue escrita por el juez Harry Blackmun y la decisión fue de 7-2, con los jueces William Rehnquist y Byron White votando en contra. Roe no declaró que el feto fuera una “persona” con plenos derechos bajo la Decimocuarta Enmienda; más bien, reconoció que la mujer tiene un derecho constitucional a la privacidad que, en determinadas etapas del embarazo, protege su decisión de continuar o interrumpir el embarazo.

Marco por trimestres: La sentencia aplicó un marco dividido por trimestres:

  • Primer trimestre: la decisión del aborto quedaba fundamentalmente en manos de la mujer y su médico, sin regulaciones estatales que impidieran el procedimiento.
  • Segundo trimestre: el estado podía regular el aborto en formas relacionadas con la salud de la mujer.
  • Tercer trimestre (después de la viabilidad): el estado podía prohibir el aborto salvo cuando fuera necesario para preservar la vida o la salud de la mujer.
  • Cambios y limitaciones posteriores

    Posteriores fallos del Tribunal Supremo fueron modificando o matizando el alcance de Roe. Por ejemplo, Webster v. Reproductive Health (1989) permitió algunas regulaciones estatales adicionales. En 1992, Planned Parenthood v. Casey reemplazó el marco de trimestres por la prueba de la “carga indebida”, que prohíbe leyes que supongan un obstáculo sustancial para que una mujer obtenga un aborto antes de la viabilidad. Finalmente, en 2022 el caso Dobbs v. Jackson Women's Health Organization revocó Roe y devolvió a cada estado la autoridad para regular o prohibir el aborto, lo que provocó cambios legislativos inmediatos en muchos estados.

    Impacto social y político

    La decisión dividió a la nación y sigue siendo controvertida. Desde entonces surgieron y se consolidaron dos grandes movimientos: los grupos pro-vida, que sostienen que el aborto equivale a la terminación de una vida humana y deben protegerse los derechos del no nacido; y los grupos pro-elección, que defienden el derecho de la mujer a decidir sobre su propio cuerpo y su reproducción sin intervención gubernamental indebida.

    Además de la polarización política, la evolución del derecho al aborto ha tenido efectos prácticos: cambios en el acceso sanitario según el estado, mayores desigualdades en el acceso para personas con menos recursos, debates sobre objetores de conciencia, la implicación de clínicas y profesionales, y consecuencias en la salud pública y maternal. Varios estados han considerado o promovido leyes que prohíben totalmente el aborto o imponen restricciones estrictas, mientras que otros han fortalecido las protecciones y el acceso.

    Conclusión

    Roe contra Wade marcó durante décadas el marco legal nacional sobre el aborto en Estados Unidos y desencadenó un intenso debate público y político. Con las decisiones judiciales posteriores, y en particular con la revocación de Roe en 2022, la regulación del aborto se ha convertido en una cuestión principalmente estatal, lo que mantiene el tema como un eje central en la política, la legislación y el activismo social.