El Mar de Noruega es un mar marginal del Océano Atlántico Norte, al noroeste de Noruega. Se encuentra entre el Mar del Norte y el Mar de Groenlandia. Se une al océano Atlántico Norte al oeste y al mar de Barents al noreste. Al suroeste, está separado del océano Atlántico por una dorsal submarina que discurre entre Islandia y las Islas Feroe. Al norte, la dorsal de Jan Mayen lo separa del mar de Groenlandia.

A diferencia de muchos otros mares, la mayor parte del fondo del Mar de Noruega no forma parte de una plataforma continental. Se encuentra a una gran profundidad de unos dos kilómetros de media. Bajo el fondo marino se encuentran ricos yacimientos de petróleo y gas natural que se están explorando comercialmente. Las zonas costeras son ricas en peces que visitan el Mar de Noruega desde el Atlántico Norte para desovar. La cálida corriente del Atlántico Norte proporciona temperaturas del agua estables y elevadas, por lo que, a diferencia de los mares árticos, el mar de Noruega está libre de hielo durante todo el año.

Geografía y límites

El Mar de Noruega ocupa una franja del Atlántico Norte entre las costas noruegas y las dorsales e islas que lo separan del océano abierto (Islandia, Islas Feroe y Jan Mayen). Sus litorales principales pertenecen a Noruega, aunque su influencia y límites funcionales afectan también a Islandia y a las aguas próximas a las Islas Feroe. La orografía submarina está formada por cuencas profundas, dorsales y taludes pronunciados en dirección a la plataforma continental noruega.

Hidrografía y clima

  • Corrientes: La corriente del Atlántico Norte (ramificación de la Corriente del Golfo) transporta aguas relativamente cálidas y salinas hacia el norte, moderando el clima y evitando la formación de hielo permanente.
  • Temperatura y salinidad: Gracias a esa aportación de aguas atlánticas las temperaturas del mar son más altas que en latitudes similares del Atlántico Norte interior, con salinidades también relativamente elevadas en sus capas superficiales y medias.
  • Profundidad: Tiene una profundidad media de alrededor de 2 km, con zonas más profundas en las cuencas centrales y pendientes pronunciadas hacia la plataforma continental noruega.

Fauna y ecosistemas

El Mar de Noruega es un área biológicamente productiva, con ecosistemas que van desde aguas costeras someras hasta llanuras abisales. Entre los elementos más destacados:

  • Grandes bancos de peces migratorios: bacalao, arenque, capelán, merluza y caballa son habituales y utilizan estas aguas para alimentarse y desovar.
  • Mamíferos marinos: ballenas (entre ellas el rorcual y otras especies de cetáceos), delfines y focas frecuentan la zona.
  • Aves marinas: importantes colonias de aves marinas costeras y de mar abierto, incluidas especies como frailecillos y alcas en las islas y acantilados.
  • Hábitats bentónicos diversos: desde praderas de algas y corales fríos en los taludes y montes submarinos hasta fondos fangosos y arenosos habitados por crustáceos y moluscos.

Recursos y actividades humanas

  • Pesca: Es una actividad económica clave para comunidades costeras noruegas e internacionales. Las pesquerías están reguladas mediante cuotas y planes de gestión para intentar mantener la sostenibilidad.
  • Hidrocarburos: Bajo el lecho marino existen reservas de petróleo y gas que han sido objeto de exploración y explotación, lo que ha generado infraestructuras offshore (plataformas, oleoductos y gasoductos submarinos).
  • Navegación y transporte: Rutas marítimas de pesca, tráfico comercial y actividades de suministro a plataformas offshore. Además, la zona es objeto de investigación oceanográfica y meteorológica.

Amenazas y conservación

Como otros espacios marinos productivos, el Mar de Noruega afronta varios desafíos:

  • Sobrepesca: La presión pesquera puede afectar la abundancia de especies clave si no se gestiona adecuadamente.
  • Riesgo de contaminación: Derrames de hidrocarburos y descargas accidentales vinculadas a la explotación petrolera y al tráfico marítimo.
  • Cambio climático: El calentamiento de las aguas, la acidificación y los cambios en las corrientes pueden alterar las rutas migratorias, las zonas de desove y la productividad primaria.

Para mitigar estos riesgos existen medidas nacionales e internacionales de gestión y protección marina, vigilancia y planes de ordenación pesquera. Organismos y acuerdos regionales promueven la cooperación entre países litorales para conservar los ecosistemas y gestionar los recursos de forma sostenible.

Importancia regional

El Mar de Noruega es estratégico desde el punto de vista ecológico y económico: sustenta pesquerías de gran valor, alberga recursos energéticos explotados comercialmente y ejerce una influencia climática significativa sobre las costas noruegas y áreas circundantes. Su estudio sigue siendo prioritario para entender la interacción entre la actividad humana y los procesos oceanográficos en latitudes altas.