La foca de casco (Cystophora cristata) es un pinnípedo ártico. Sólo se encuentra en el Atlántico Norte central y occidental. Se distribuye desde Svalbard en el este hasta el Golfo de San Lorenzo en el oeste.

El rasgo más llamativo del macho es una vejiga nasal inflable situada en la cabeza, que en reposo cuelga entre los ojos y sobre el labio superior. Además, el macho puede inflar un gran saco en forma de globo desde una de sus fosas nasales; esta protuberancia —denominada «capucha» u «hood»— comienza a desarrollarse alrededor de los cuatro años y, cuando está totalmente inflada, puede alcanzar aproximadamente el tamaño de la cabeza del animal. La capucha sirve en exhibiciones visuales y sonoras durante la época reproductora y en enfrentamientos entre machos.

Esperanza de vida: la foca de casco puede vivir aproximadamente entre 30 y 35 años en libertad.

Descripción y dimorfismo sexual

Es una especie de gran tamaño: los machos suelen ser más voluminosos que las hembras. En general las medidas y pesos varían según la población, pero a modo orientativo:

  • Tamaño: hasta unos 2,5–3 metros de longitud en machos; las hembras suelen ser algo más pequeñas.
  • Peso: machos que pueden superar los 300–400 kg en ejemplares grandes; hembras de menor peso, con rangos más bajos.
  • Pelaje: el color de fondo varía entre grisáceo y marrón pálido con manchas; las crías nacen con un pelaje lanoso y claro y lo mudan al crecer.

Distribución y hábitat

La foca de casco habita áreas de mar abierto y hielo marino en el Atlántico Norte central y occidental. Prefiere las plataformas de hielo estacional y el hielo a la deriva para reproducirse y mudar el pelaje, aunque también puede utilizar bancos de hielo o zonas costeras en determinadas épocas. Su presencia está asociada a zonas productivas donde encuentra abundancia de presas.

Reproducción y ciclo de vida

La época de reproducción y de parto tiene lugar en invierno y primavera sobre el hielo marino. Las hembras paren una sola cría por camada. Las crías de foca de casco son relativamente grandes al nacer y reciben una leche extremadamente rica en grasa. El período de lactancia es muy corto en esta especie: las crías se amamantan durante pocos días (uno de los períodos de lactación más breves entre los mamíferos marinos) y engordan rápidamente antes de abandonar la plataforma de hielo con la madre.

Alimentación y comportamiento

Se alimentan de una amplia variedad de peces y organismos bentónicos y pelágicos: peces de profundidad, calamares y crustáceos son parte de su dieta. Son buceadoras capaces de explorar distintas profundidades según la disponibilidad de alimento. Durante la temporada reproductora los machos pueden volverse muy territoriales y emitir llamadas y exhibiciones con la capucha para atraer hembras y ahuyentar rivales.

Amenazas y conservación

Las amenazas principales para la foca de casco incluyen la pérdida y la alteración del hábitat por el retroceso del hielo marino debido al cambio climático, las capturas incidentales en pesquerías, la contaminación química y la perturbación por actividades humanas en zonas de reproducción. Históricamente la caza comercial también redujo poblaciones locales.

La conservación requiere medidas como la protección de áreas de reproducción y muda, la gestión sostenible de pesquerías, la reducción de contaminantes y el seguimiento de poblaciones para evaluar tendencias frente al cambio climático.

Relación con las personas y estudio

La foca de casco ha sido objeto de interés por su singular capucha y por su estrategia reproductora de lactancia muy breve. Programas de investigación y monitoreo ayudan a entender su ecología y la respuesta de la especie a cambios ambientales. En algunas zonas existe regulación sobre la caza para proteger las poblaciones remanentes.

En resumen, la foca de casco es una especie adaptada a ambientes fríos y al hielo marino, con rasgos distintivos muy llamativos en los machos y hábitos reproductores y de alimentación que la hacen especialmente vulnerable a las alteraciones en su hábitat ártico y subártico.