Coelurosauria es el clado que contiene todos los dinosaurios terópodos más relacionados con las aves que con los carnosaurios.

Se trata de un grupo muy diverso que incluye tiranosaurios, ornitomimosaurios, compsognátidos y maniraptores; el Maniraptora incluye a las aves, los únicos descendientes de los coelurosaurios vivos en la actualidad.

Todos los paraves descubiertos hasta ahora han sido coelurosaurios. Es probable que todos los coelurosaurios tuvieran plumas o estructuras filamentosas relacionadas con las plumas.

Características generales y diagnósticas

Los coelurosaurios comparten una combinación de rasgos esqueléticos y anatómicos que los distinguen de otros terópodos. Algunas características diagnósticas y frecuentes son:

  • Brazos alargados y, en muchos grupos, manos con dedos móviles y un primer dígito parcialmente opuesto.
  • Carpo semilunar (semilunate), una muñeca en forma de media luna que permite movimientos especializados del brazo —importante en la evolución del vuelo en las aves—.
  • Tobillos en forma de bisagra, con una articulación que reduce la rotación del tobillo y favorece una marcha o carrera más eficiente.
  • Fúrcula (hueso en forma de Y), presente en muchos coelurosaurios y asociada con la musculatura del hombro.
  • Cambios en el cráneo y el cerebro, con aumento relativo del tamaño del encéfalo y estructuras sensoriales más desarrolladas en líneas hacia las aves.

Plumas, funciones e interpretación

El registro fósil ha mostrado impresiones de plumas y filamentos (protofeathers) en numerosos coelurosaurios: desde pequeños compsognátidos hasta tiranosaurioideos como Yutyrannus. Estas evidencias, junto con el análisis de melanosomas en algunos fósiles, indican que las plumas aparecieron temprano en la historia del clado.

Las funciones iniciales propuestas para estas estructuras incluyen:

  • Termorregulación (aislamiento térmico en animales pequeños o juveniles).
  • Comunicación y exhibición (colores y formas para señales sexuales o sociales).
  • Protección y cobertura sensorial.
  • Exaptación para el vuelo, es decir, estructuras que originalmente tuvieron otras funciones y más tarde se modificaron para el planeo o el vuelo activo en las primeras aves.

Tamaño, ecología y diversidad

Los coelurosaurios muestran una enorme variación de tamaño y ecología: van desde formas muy pequeñas y ágiles (p. ej., compsognátidos y muchos paraves) hasta gigantes como algunos tiranosaurios tardíos. Ocupaban nichos que incluían depredadores activos, omnívoros e incluso formas adaptadas a la carrera de alta velocidad (ornitomimosaurios).

Evolución y origen de las aves

Coelurosauria surgió en el Jurásico medio a tardío y se diversificó ampliamente durante el Cretácico. A través del subclado Maniraptora y particularmente dentro de los paraves, se desarrollaron los rasgos que dieron lugar a las aves: estructuras del hombro y muñeca para batir las alas, plumas complejas, fúrcula y cambios en el esqueleto pélvico y cráneo. Las aves (Avialae) constituyen el único linaje de coelurosaurios que sobrevivió la extinción masiva del Cretácico–Paleógeno.

Registro fósil y distribución

Fósiles de coelurosaurios se han encontrado en todos los continentes, lo que indica una dispersión global antes de la fragmentación completa de Pangea. Las mejores evidencias de plumaje proceden de yacimientos con conservación excepcional (láminas de sedimento fino) en China, Alemania y otros lugares.

Importancia biológica y paleontológica

El estudio de los coelurosaurios es clave para entender la transición de dinosaurios a aves, la evolución de las plumas y el origen del vuelo. También proporciona información sobre cambios en la neuroanatomía (aumento relativo del encéfalo), comportamiento (posible cuidado parental y exhibiciones) y diversidad ecológica en los ecosistemas mesozoicos.

En conjunto, Coelurosauria representa un grupo central para la paleontología moderna: muestra cómo rasgos que hoy asociamos con las aves (plumas, cerebros grandes, vuelos) tuvieron antecedentes profundos en dinosaurios no avianos.