Vida y origen
Olga Nikolaevna Romanova, conocida en ruso como Великая Княжна Ольга Николаевна, nació el 15 de noviembre de 1895 (3 de noviembre según el calendario juliano). Fue la hija primogénita del zar Nicolás II, último monarca del Imperio ruso, y de su esposa Aleksandra Fiódorovna.
Intereses matrimoniales y posición social
Durante su juventud hubo numerosas conjeturas sobre su matrimonio. Mientras su vida transcurría en la corte, se barajaron posibles enlaces con príncipes extranjeros y miembros de la familia imperial, entre ellos el Gran Duque Dimitri Pavlovich, Carol de Rumanía, Eduardo, príncipe de Gales (hijo de Jorge V) y el príncipe heredero Alejandro de Serbia. Olga manifestó preferencia por casarse con un ruso y permanecer en su país.
Primera Guerra Mundial
Durante la Primera Guerra Mundial se ofreció como voluntaria en un hospital y trabajó con soldados heridos, inicialmente en tareas asistenciales y, más tarde, ocupándose de la gestión administrativa del hospital y del servicio militar asociado.
Detención, muerte y canonización
Tras la abdicación de su padre, la familia imperial fue detenida y, el 17 de julio de 1918, Olga fue asesinada junto a su familia por la policía secreta y fuerzas bolcheviques. La Iglesia ortodoxa rusa la reconoció posteriormente como santa y portadora de la pasión.
Investigación y memoria
Historiadores y expertos (historiadores) coinciden en que la ejecución tuvo lugar en Ekaterinburgo. Los restos fueron identificados mediante pruebas de ADN y, en 1998, se celebró una ceremonia fúnebre en la catedral de Pedro y Pablo de San Petersburgo, donde hoy yacen junto a sus padres y dos hermanas.

