El Cascanueces es un ballet clásico en dos actos, basado en el cuento de hadas de E.T.A. Hoffmann de 1816, titulado El cascanueces y el rey de los ratones. La coreografía y la puesta en escena relatan la historia de una niña que, tras recibir un cascanueces como regalo, viaja al País de los Dulces durante la noche de Nochebuena. El montaje para ballet fue adaptado por Ivan Vsevolozhsky y Marius Petipa, y la música la compuso Piotr Ilich Chaikovski. Marius Petipa y Lev Ivanov participaron en el diseño de las danzas; la obra se estrenó en el Teatro Mariinsky de San Petersburgo, Rusia, el 18 de diciembre de 1892. El estreno tuvo una acogida moderada y, en las décadas siguientes, la partitura y la coreografía sufrieron numerosos recortes y variaciones, por lo que la obra original fue rara vez representada tal cual.
La música del ballet ganó nueva difusión fuera del escenario cuando Walt Disney incorporó fragmentos en su película de animación Fantasía (1940). Más adelante, la versión de George Balanchine —estrenada por el New York City Ballet en 1954— contribuyó a popularizar el montaje completo, especialmente cuando se comenzó a emitir por televisión a finales de la década de 1950. Antes del estreno, Chaikovski extrajo varios números orquestales para formar la Suite del Cascanueces, obra que alcanzó amplia difusión en salas de concierto y continúa interpretándose con frecuencia.
Argumento (esquema)
La versión más difundida del ballet suele dividirse en dos actos:
- Acto I: una fiesta navideña en casa de la familia Stahlbaum (o en algunas versiones, de los Silberhaus). La niña (conocida en distintas producciones como Clara o Marie) recibe un cascanueces del misterioso Drosselmeyer. Tras dormirse, Clara sueña que el cascanueces cobra vida, hay una batalla entre soldados y ratones, y el cascanueces, transformado en príncipe, conduce a la niña a un viaje fantástico.
- Acto II: llegada al País de los Dulces o Reino de la Nieve, donde se suceden una serie de divertissements dedicados a danzas de distintas regiones y personajes (la Hada de Azúcar, el Príncipe, el Gran Pas de Deux, y varios números característicos), que culminan en una celebración.
Música
La partitura de Chaikovski combina melodías líricas con piezas de carácter danzable. Entre los movimientos más conocidos figuran la Marcha, la Danza de la Hada de Azúcar (famosa por el uso del celesta), la Waltz of the Flowers, el Trepak o Danza rusa, la Danza árabe y la Danza china. La Suite del Cascanueces agrupa varios de estos números en una obra de concierto que ha contribuido a la popularidad de la música fuera del contexto del ballet.
Puesta en escena y variantes
Desde su estreno, El Cascanueces ha dado lugar a una gran diversidad de producciones. Algunas compañías mantienen elementos del libreto y la coreografía tradicional; otras los reinterpretan para actualizar personajes, profundizar la psicología de Clara o sustituir el tono fantástico por enfoques más modernos o abstractos. Las decisiones escenográficas, el casting de Clara (niña o bailarina adulta), y la presencia o ausencia de ciertos números difieren considerablemente entre montajes.
Recepción y tradición
Hoy en día, El Cascanueces se ha convertido en una obra habitual de la temporada navideña en numerosos países. Su combinación de música reconocible, escenas festivas y fantasía lo ha hecho especialmente popular entre el público general y las familias. Para muchas compañías de ballet, las representaciones de esta obra suponen una parte importante de la programación anual y, en algunos casos, de sus ingresos. Al mismo tiempo, su difusión ha suscitado debates entre especialistas sobre la fidelidad a la partitura y la coreografía originales y sobre las adaptaciones culturales de los pasajes nacionales representados en el ballet.
Consideraciones históricas
La versión conservada del estreno no representa de forma inequívoca la obra tal como Chaikovski y los coreógrafos la concibieron originalmente; alteraciones, recortes y reediciones hicieron que distintas tradiciones coreográficas se establecieran en Rusia, Europa y Norteamérica. En las últimas décadas, musicólogos y coreógrafos han trabajado en reconstrucciones y en nuevas versiones que intentan equilibrar la tradición escénica con criterios de historicidad y de renovación artística.





