El Reino (Op.51): oratorio de Edward Elgar, estrenado en 1906
Descubre "El Reino" (Op.51) de Edward Elgar: oratorio épico estrenado en Birmingham en 1906; historia, música y voces inolvidables.
El Reino, Op. 51, es un oratorio para solistas, coro y orquesta compuesto por Edward Elgar.
Se estrenó en el Festival de Música de Birmingham el 3 de octubre de 1906, con la orquesta dirigida por el compositor y los solistas Agnes Nicholls, Muriel Foster, John Coates y William Higley.
Contexto y texto
El Reino es la segunda de las grandes obras corales de Elgar sobre temas apostólicos, concebida como un complemento a The Apostles (Op. 49). El compositor elaboró el texto a partir de pasajes bíblicos —principalmente del libro de los Hechos y de los Evangelios— junto con himnos y fórmulas litúrgicas. El oratorio narra los acontecimientos posteriores a la Ascensión: la formación de la primera comunidad cristiana, el descenso del Espíritu en Pentecostés, y la actividad misionera y pastoral de los apóstoles.
Estructura y características musicales
La obra está dividida en varios números y escenas que alternan momentos corales, intervenciones solistas y páginas orquestales de gran colorido. Entre sus rasgos más destacados están:
- Una escritura coral rica y variada, que expresa tanto la intimidad de la comunidad como la grandiosidad de los eventos sagrados.
- Uso de motivos recurrentes y procedimientos temáticos que unifican la obra y remiten a personajes e ideas concretas.
- Orquestación cuidadosa, con pasajes líricos y climaxes orquestales que subrayan la acción dramática y el sentido litúrgico.
- Equilibrio entre lo narrativo y lo contemplativo: Elgar prioriza aquí la creación de atmósferas y el retrato colectivo más que el drama psicológico individual.
Estreno y recepción
El estreno en Birmingham, con Elgar al frente, suscitó reacciones variadas: la obra fue acogida con interés por su belleza sonora y su riqueza coral, aunque algunos críticos la consideraron menos intensa dramáticamente que otras obras sacras contemporáneas. Con el tiempo, El Reino ha sido valorado por su sinceridad religiosa, su calidez melódica y su dominio del lenguaje orquestal y coral.
Interpretación y legado
Aunque no es tan frecuentemente programado como The Dream of Gerontius, El Reino sigue formando parte del repertorio coral británico y aparece con regularidad en conciertos y grabaciones, a menudo acompañado por The Apostles en proyectos que buscan presentar la visión ampliada de Elgar sobre los albores del cristianismo. Intérpretes y directores han recordado la obra por su mezcla de devoción íntima y expresividad orquestal, que exige tanto una dirección sensible como un coro capaz de matices y colores variados.
Duración e instrumentación
La obra requiere un conjunto sinfónico amplio, coro mixto y cuatro solistas, y su duración habitual oscila entre aproximadamente 70 y 85 minutos según la interpretación. La paleta instrumental y coral permite contrastes dinámicos y texturales, desde páginas de delicada introspección hasta pasajes de gran envergadura sonora.
Grabaciones y lecturas recomendadas
Existen diversas grabaciones históricas y modernas que ofrecen lecturas distintas de la obra; muchas de ellas la presentan junto a The Apostles para ofrecer el panorama completo del proyecto elgariano. Para el oyente interesado, es útil comparar versiones para apreciar diferencias en tempi, equilibrio orquestal y perfil vocal.
En resumen: El Reino es una obra fundamental para comprender la faceta sacra y coral de Elgar: combina texto bíblico y litúrgico con una escritura orquestal y coral de gran refinamiento, y ofrece una visión musical de los inicios de la comunidad cristiana que sigue conmoviendo a intérpretes y públicos.
Historia de su composición
Elgar pensó durante mucho tiempo en la idea de escribir un oratorio sobre los apóstoles. Al final decidió escribir no sólo uno, sino tres oratorios (una "trilogía"). El primero debía tratar sobre los apóstoles llamados a seguir a Jesús. Se llamó Los Apóstoles y se compuso y representó en 1903. El segundo iba a tratar sobre la persecución de los apóstoles. Esta obra, estrenada en 1906, se tituló El Reino. La tercera iba a tratar sobre el Juicio Final. Elgar nunca llegó a componerla, aunque pensó en ella hasta los años veinte.
Elgar preparó él mismo la letra de El Reino. Describe acontecimientos de los Hechos de los Apóstoles, y también puso líneas de los Evangelios, el Antiguo Testamento y los Apócrifos.
Gran parte de la música es tranquila y reflexiva más que dramática. Si Elgar hubiera completado los tres oratorios, El Reino habría sido el del medio: tranquilo y reflexivo entre dos más dramáticos. Como en Los Apóstoles , Elgar utilizó la idea del Leitmotiv. Es algo que Richard Wagner había desarrollado en sus óperas: la técnica de tener melodías cortas (motivos) que representan a determinados personajes o acontecimientos de la historia.
El oratorio está dividido en un preludio, interpretado por la orquesta, y cinco partes.
Ejecutantes
El Reino está escrito para una gran orquesta. Hay un doble coro (el coro dividido en 8 partes) con semicoro, y cuatro solistas que representan a La Virgen (soprano), María Magdalena (contralto), San Juan (tenor) y San Pedro (bajo).
La historia de El Reino
En el preludio orquestal se escuchan primero las melodías (motivos) que escuchamos en Los Apóstoles. Hay motivos que representan la tristeza de Jesús, y uno para Pedro, otro que representa la nueva fe, Cristo Redentor y el preludio termina escuchando estos dos últimos al mismo tiempo.
La primera parte trata de la reunión de los apóstoles y las santas mujeres tras la ascensión de Cristo. Mateo es elegido para ocupar el lugar de Judas.
La segunda parte es bastante corta. María (la madre de Cristo) y María Magdalena hablan de un cojo y recuerdan cómo Jesús curó a los ciegos y a los cojos.
La tercera parte trata del Pentecostés. Es cuando el Espíritu Santo descendió y dio a los apóstoles la capacidad de hablar todas las lenguas para que pudieran hablar a todo el mundo de Jesús. Pedro les dice a todos que deben ser bautizados en el nombre del Señor.
Parte IV Juan canta un gran dúo con Pedro. Predican a la multitud sobre la resurrección de Jesús, por lo que son arrestados. Después de su arresto, María reza por los dos hombres (esto no está en la Biblia, fue idea de Elgar).
Parte V El coro inicial se escucha de forma diferente. Los Apóstoles y las Santas Mujeres comulgan y cantan el Padrenuestro. Aparece Cristo Redentor y la obra termina con el tema de la nueva fe. La música no termina con un fuerte estallido de gloria, sino de forma tranquila y apacible.
Buscar dentro de la enciclopedia