Los mandu (만두; 饅頭) son albóndigas de estilo chino procedentes de Corea. Los mandu se introdujeron en Corea a mediados de la dinastía Joseon.

Se elaboran con harina rellena de carne y verduras. Este relleno se llama so (소). La carne de cerdo es la más común para el so, pero la ternera, el pollo o el faisán también pueden ser ingredientes del mandu. Las verduras suelen ser zanahorias, pepinos, cebollas y brotes de soja. Otros ingredientes adicionales son el kimchi, el tofu o los fideos picados hechos con batatas. Pueden ser fritos, hervidos, al vapor o incluso al horno, y cada tipo tiene un nombre diferente. Los mandu suelen servirse con salsa de soja mezclada con vinagre para mojar.

Tradicionalmente, sólo se elaboraban a principios de invierno o con motivo de alguna festividad. Sin embargo, en los tiempos modernos, son un alimento cotidiano.

Origen e historia breve

Aunque en el texto se indica su llegada a mediados de la dinastía Joseon, la historia de los mandu en Corea refleja influencias chinas y contactos históricos (incluyendo intercambios durante la época de los imperios Yuan y Ming). Con el tiempo se adaptaron al gusto local: se incorporaron ingredientes típicos coreanos como el kimchi y el tofu, y pasaron de ser platos festivos y de estación a un alimento popular y disponible todo el año.

Ingredientes típicos

  • Masa: harina de trigo o mezclas de harinas; en algunas versiones se usan envolturas más finas o incluso obleas listas.
  • Relleno (so/sok): la base suele ser carne picada —principalmente cerdo, pero también ternera, pollo o faisán— combinada con verduras como zanahorias, pepinos, cebollas y brotes de soja. En la actualidad hay muchas variantes vegetarianas con tofu, setas o fideos de batata.
  • Condimentos: salsa de soja, ajo, aceite de sésamo, sal, pimienta y, según la receta, kimchi picado u otras especias.

Principales variedades y métodos de cocción

  • Mul-mandu (물만두): hervidos en agua; suaves y ligeros, a menudo servidos en sopa (mandu-guk).
  • Gun-mandu (군만두): salteados o dorados en sartén con poco aceite; la superficie queda crujiente.
  • Jjin-mandu (찐만두): al vapor; textura tierna y jugosa.
  • Twigim-mandu (튀김만두): fritos en inmersión; crujientes por fuera.
  • Wang-mandu (왕만두): literalmente “mandu rey”: empanadillas grandes, a veces rellenas con más ingredientes para compartir.
  • Mandu en sopa (만두국 / 만두국): muy populares en Año Nuevo lunar (Seollal), cuando se consumen para desear buena fortuna.

Cómo se sirven y acompañamientos

Los mandu suelen presentarse con una salsa para mojar hecha de salsa de soja y vinagre, a la que se suele añadir unas gotas de aceite de sésamo, ajo picado, cebolleta, y a veces un toque de azúcar o gochugaru (ají en polvo). También se pueden tomar dentro de sopas, con fideos o como complemento en platos mixtos.

Contexto social y consumo moderno

Tradicionalmente se preparaban en reuniones familiares en otoño e invierno o en celebraciones, pero hoy en día los mandu están disponibles congelados en supermercados, en restaurantes especializados y como comida callejera. Existen versiones gourmet en restaurantes contemporáneos y propuestas vegetarianas o con fusiones internacionales.

Consejos para hacerlos en casa

  • Mezclar bien la carne con las verduras y escurrir el exceso de líquido para que la masa no se humedezca demasiado.
  • Sellar bien los bordes usando agua o huevo para evitar que se abran en la cocción.
  • Si se congelan, colocarlos separados en una bandeja hasta que estén firmes y luego guardarlos en bolsas para evitar que se peguen.
  • Probar diferentes combinaciones: kimchi con tofu, o mariscos y verduras, son combinaciones populares.

En resumen, los mandu son una muestra clara de cómo un plato importado puede adaptarse y diversificarse en la cocina local, ofreciendo desde bocados caseros y festivos hasta versiones modernas y comerciales.