El correcaminos menor (Geococcyx velox) es una de las dos especies de correcaminos. Se parece mucho a la otra especie, el correcaminos mayor, pero suele ser más pequeño y presentar un pico algo más corto. Su área de distribución abarca el norte y centro de México y se extiende hacia el sur en partes de América Central.

Descripción

El correcaminos menor es un ave de porte esbelto y adaptada a la vida terrestre. Presenta una cresta en la cabeza que puede levantarse, un pico robusto y una cola larga y estrecha que utiliza para equilibrarse al correr. Las plumas de las alas y la cola muestran patrones de negro, marrón y blanco; el vientre es de tonos pálidos que van del blanco al amarillento. No existen diferencias externas marcadas entre machos y hembras (dimorfismo sexual discreto).

Patas y pies: posee pies zigodáctilos (dos dedos hacia delante y dos hacia atrás), una característica típica de los cucúlidos que le ayuda a agarrarse y maniobrar al caminar y posarse.

Tamaño y peso: es más pequeño que el correcaminos mayor; por lo general mide alrededor de 40–45 cm de longitud y tiene un peso que se sitúa en el orden de unos pocos cientos de gramos, es decir, bastante ligero comparado con aves de tamaño similar.

Hábitat

Prefiere ambientes áridos y semiáridos, como matorrales bajos, zonas de matorral espinoso, sabanas abiertas, claros de bosque seco y bordes de agricultura extensiva. Es una especie asociada a áreas con vegetación dispersa que le permiten correr y detectar presas con facilidad.

Alimentación

Es omnívoro y oportunista. Se alimenta principalmente en el suelo y su dieta incluye:

  • Insectos (saltamontes, escarabajos, grillos).
  • Arácnidos.
  • Pequeños reptiles (lagartijas, serpientes pequeñas).
  • Pequeños mamíferos, aves jóvenes y huevos.
  • Frutas y semillas en menor proporción.

Puede cazar activamente, persiguiendo a sus presas a gran velocidad o acechándolas desde una rama baja.

Comportamiento y reproducción

Es principalmente terrestre y se desplaza corriendo, usando el vuelo solo para distancias cortas o escapar de peligros. Suele ser un ave territorial y puede ser vista sola o en parejas. Tiene vocalizaciones características, como llamadas guturales y series de notas que cumplen funciones territoriales y de comunicación entre la pareja.

En cuanto a la reproducción, construye nidos bajos en arbustos o en ramas bajas; la puesta suele constar de varios huevos (habitualmente entre 2 y 6). Ambos progenitores participan en la incubación y en la alimentación de los polluelos hasta que estos son capaces de valerse por sí mismos.

Diferencias con el correcaminos mayor

  • Menor tamaño general y pico más corto en el correcaminos menor.
  • Patrón y tonalidades del plumaje pueden variar ligeramente, con el correcaminos menor mostrando a veces tonos más rufos y menos contrastes en ciertas poblaciones.
  • Distribución geográfica distinta: el correcaminos mayor suele encontrarse en el suroeste de Estados Unidos y norte de México, mientras que el menor ocupa áreas más al sur en México y Centroamérica.

Estado de conservación

En general, el correcaminos menor no se considera una especie críticamente amenazada; sin embargo, como muchas especies de zonas secas, puede verse afectado por la pérdida y fragmentación de hábitat, la conversión de terreno para agricultura intensiva y la mortalidad por vehículos en zonas donde Vía y hábitats se solapan. La vigilancia regional de poblaciones y la conservación de áreas de matorral y bosque seco contribuyen a su mantenimiento.

Curiosidades

  • Su adaptabilidad al suelo y su capacidad de correr le han dado en inglés el nombre común "roadrunner" (correcaminos).
  • Forma parte del folclore y la fauna emblemática de las regiones áridas donde habita.