Eris es un planeta enano y un objeto transneptuniano (TNO). Eris es el segundo planeta enano conocido del Sistema Solar. Es un "objeto de disco disperso" y se encuentra en el cinturón de Kuiper, más lejos que Plutón. También se le llama plutoide porque la UAI decidió rebautizar a todos los planetas enanos transneptunianos como plutoides. Eris orbita el Sol una vez cada 557 años terrestres y tiene una órbita elíptica, inclinada en un ángulo de 44° entre el plano de la órbita del planeta y la eclíptica, que es el plano que contiene la trayectoria orbital de la Tierra. Eris tiene una luna llamada Dysnomia.
Descubrimiento y nombre
Eris fue detectado por el equipo dirigido por Mike Brown, Chad Trujillo y David Rabinowitz; las imágenes en las que aparece datan de 2003 y su designación provisional fue 2003 UB313. El descubrimiento se anunció públicamente en 2005. El nombre oficial, Eris, proviene de la diosa griega de la discordia, elegido por la Unión Astronómica Internacional (UAI) en consonancia con la tradición mitológica de nombrar objetos transneptunianos.
Características físicas
Eris es un cuerpo grande y denso; mediciones permiten afirmar que su diámetro es comparable al de Plutón (de orden de unos 2.300 km) y que su masa es ligeramente superior a la de Plutón. Su superficie es muy reflectante, cubierta por hielos brillantes —principalmente metano congelado—, lo que le da un albedo alto. Las temperaturas superficiales son extremadamente bajas (de decenas de kelvin), y se supone que, en acercamientos al Sol, podría desarrollar una atmósfera tenue por sublimación de hielos, aunque en la mayor parte de su órbita permanece demasiado frío para mantener una atmósfera estable.
Órbita y clasificación
La órbita de Eris es muy elíptica y fuertemente inclinada respecto a la eclíptica. Tiene una distancia media al Sol (semieje mayor) grande —del orden de varias decenas de unidades astronómicas—, con un perihelio cercano a ~38 UA y un afelio cercano a ~98 UA, lo que explica su largo período orbital de ~557 años. El hallazgo de Eris, un objeto de tamaño similar a Plutón en una región distante, fue uno de los motivos que provocaron la revisión de la definición de “planeta” por la UAI en 2006 y la introducción de la categoría de planeta enano y del término plutoide para los planetas enanos transneptunianos.
Dysnomia y medidas del sistema
La presencia de la luna Dysnomia (descubierta poco después del descubrimiento de Eris) fue clave para determinar la masa del sistema: al estudiar la órbita de Dysnomia se pudo calcular la masa total y confirmar que Eris es más masivo que Plutón. Dysnomia es mucho más pequeña que Eris y completa una órbita en unos pocos decenas de días; su estudio sigue aportando información sobre la evolución y formación del sistema.
Investigación y observaciones
Eris se estudia mediante técnicas diversas: fotometría y espectroscopía en óptico e infrarrojo para conocer su composición superficial, occultaciones estelares para medir su tamaño con precisión, y observaciones del movimiento de Dysnomia para determinar la masa. Misiones espaciales hasta Eris no han sido enviadas —la gran distancia y el tiempo de viaje suponen retos mayores que para planetas y objetos más cercanos—, por lo que la mayor parte de lo que se sabe proviene de observaciones telescópicas terrestres y espaciales.
Importancia científica
Eris es un testigo primordial de la formación y dinámica del Sistema Solar exterior. Como miembro del disco disperso, su órbita y composición aportan pistas sobre migraciones planetarias, colisiones antiguas y procesos de transporte de cuerpos helados desde regiones aún más distantes. Además, su descubrimiento contribuyó a redefinir cómo clasificamos los cuerpos del Sistema Solar, generando un amplio debate científico y público.



