Myra Maybelle Shirley Reed Starr (5 de febrero de 1848 - 3 de febrero de 1889, conocida como Belle Starr) fue una forajida estadounidense. Conoció a Jesse James, a los hermanos Younger y a otros criminales y forajidos. Fue condenada por robar caballos en 1883. Fue enviada a prisión. En 1889, sufrió una emboscada en Oklahoma. Murió por heridas de escopeta. Nadie sabe quién la mató.
Primeros años y contexto
Myra Maybelle Shirley nació en Carthage (Misuri) en 1848 en una familia de granjeros. Creció en un contexto marcado por las tensiones de la frontera y la Guerra Civil, cuando bandas de guerrilleros y la violencia entre facciones eran frecuentes en la región. Ese ambiente modeló buena parte de su vida adulta y de sus conexiones con personajes del mundo del crimen y la guerrilla.
Relaciones personales y vínculo con forajidos
Se casó por primera vez con un hombre conocido como Jim Reed, con quien tuvo hijos y de quien tomó parte en la vida ligada a bandas y robos. Tras la muerte de Reed, años más tarde se casó con Sam Starr, un vaquero de ascendencia cherokee; con Sam estableció su hogar en el Territorio Indio (lo que hoy es Oklahoma) y profundizó su relación con redes de contrabandistas y ladrones de caballos. A lo largo de su vida se la relacionó personalmente con figuras como Jesse James y los hermanos Younger, lo que contribuyó a su reputación de «reina de los forajidos» en la prensa sensacionalista de la época.
Actividades delictivas y condena de 1883
Belle Starr estuvo implicada en delitos típicos del Oeste fronterizo: robo y tráfico de caballos, aprovisionamiento de bebidas alcohólicas ilegales y protección de miembros de bandas. En 1883 fue acusada y condenada por robo de caballos; la sentencia la llevó a pasar un tiempo en prisión. Su caso recibió amplia cobertura mediática, que alternó hechos comprobados con relatos más exagerados, alimentando la leyenda en torno a su figura.
Asesinato y teorías sobre su muerte
El 3 de febrero de 1889 Belle Starr fue asesinada cerca de su casa en el Territorio Indio. Según informes contemporáneos, sufrió heridas de escopeta y falleció poco después. El crimen nunca se resolvió de forma concluyente: a lo largo del tiempo se manejaron múltiples hipótesis —ajuste de cuentas entre bandas, venganza personal, disputa por tierras o por asuntos familiares—, y se señalaron distintos sospechosos, incluidos conocidos suyos y personas con motivos para perjudicarla. Sin embargo, ninguna investigación logró probar con certeza la identidad del autor ni su móvil.
Mito, prensa y legado
La figura de Belle Starr quedó rápidamente mitificada. Los periódicos y las novelas baratas de la época (dime novels) convirtieron su historia en un relato popular lleno de romanticismo y violencia, muchas veces sin fidelidad a los hechos. En el siglo XX su vida fue fuente de numerosas películas, canciones y obras literarias que la presentaron ora como una villana implacable, ora como una mujer fuerte en un mundo de hombres.
Hoy se distingue entre la leyenda y la documentación histórica: aunque es indudable que estuvo vinculada a actividades y a personas del mundo delictivo del Oeste, muchos de los episodios atribuidos a Belle Starr son exageraciones posteriores. Su muerte sin resolver y su persona siguen ocupando un lugar notable en la memoria cultural del Viejo Oeste, como ejemplo de cómo la prensa y la ficción pueden transformar a una forajida en un mito popular.



