La tricomoniasis (a menudo llamada tric) es una enfermedad de transmisión sexual. Está causada por un parásito llamado Trichomonas vaginalis, que es un protozoo formado por una sola célula. La tricomoniasis puede afectar tanto a hombres como a mujeres. Suele ser una infección del sistema urinario y de los genitales.

¿Cómo se transmite y cuáles son sus causas?

Causa: La tricomoniasis la produce el protozoo Trichomonas vaginalis. No se transmite por objetos inanimados en condiciones normales, sino principalmente por contacto sexual.

  • Transmisión sexual: se transmite mediante sexo vaginal sin protección con una persona infectada. El parásito vive en la uretra y la vagina.
  • Portadores asintomáticos: muchas personas, especialmente hombres, pueden no presentar síntomas y aun así contagiar a otras personas.
  • Riesgo aumentado: tener múltiples parejas sexuales o no usar preservativo incrementa la probabilidad de infección.

Síntomas

La tricomoniasis puede ser asintomática o dar síntomas leves o más intensos. Los síntomas pueden aparecer días o semanas después del contagio, y a veces no aparecen hasta mucho después.

  • En mujeres:
    • Flujo vaginal anormal, a menudo acuoso, espumoso, y de color amarillo-verdoso o grisáceo.
    • Olor vaginal desagradable.
    • Picor, irritación o ardor en la vulva o la vagina.
    • Molestias al orinar o durante las relaciones sexuales.
    • Enrojecimiento e inflamación de los genitales.
  • En hombres:
    • A menudo no presentan síntomas.
    • Puede haber secreción uretral, ardor al orinar o picor dentro del pene.
    • Rara vez causa epididimitis o prostatitis.

Complicaciones

  • La tricomoniasis puede aumentar la susceptibilidad a otras infecciones de transmisión sexual, incluido el VIH.
  • En mujeres embarazadas se asocia con mayor riesgo de parto prematuro y bajo peso al nacer.
  • Inflamación crónica de los genitales y mayor riesgo de infecciones bacterianas secundarias.

Diagnóstico

Para confirmar la infección el profesional sanitario puede:

  • Realizar un examen físico y revisar los síntomas.
  • Tomar una muestra de flujo vaginal o de la uretra y observarla en un microscopio (frotis o “wet mount”).
  • Solicitar pruebas más sensibles como cultivo o pruebas moleculares (NAAT), que detectan el material genético del parásito.

Tratamiento

Antibióticos orales: La tricomoniasis se trata con medicamentos antiparasitarios recetados, habitualmente metronidazol o tinidazol, que el médico indicará según cada caso. Los regímenes pueden variar (dosis única o tratamiento de varios días).

  • Es fundamental que la persona infectada y su(s) pareja(s) sexuales reciban tratamiento al mismo tiempo para evitar reinfecciones.
  • Se debe evitar tener relaciones sexuales hasta que tanto la persona tratada como su pareja hayan completado el tratamiento y el médico confirme que la infección ha desaparecido.
  • Evitar el alcohol durante el tratamiento y un tiempo después, ya que metronidazol y tinidazol pueden producir una reacción desagradable al tomar alcohol.

Prevención

  • Usar preservativo de manera constante y correcta reduce el riesgo de transmisión.
  • Limitar el número de parejas sexuales y mantener relaciones monógamas con una pareja no infectada.
  • Realizarse pruebas de infecciones de transmisión sexual si se tienen síntomas o se cambia de pareja sexual.
  • Comunicar a las parejas sexuales si se diagnostica tricomoniasis para que también se hagan pruebas y reciban tratamiento.

Tricomoniasis y embarazo

Si estás embarazada y sospechas infección o tienes síntomas, consulta a tu profesional de salud. El tratamiento es importante porque la infección puede aumentar riesgos obstétricos (parto prematuro, bajo peso al nacer). El médico valorará el tratamiento más seguro durante el embarazo.

Cuándo consultar al médico

  • Si tienes síntomas genitales (flujo anormal, picor o ardor).
  • Si tu pareja sexual ha sido diagnosticada con tricomoniasis.
  • Si tienes dudas sobre pruebas o tratamiento, o si los síntomas persisten después del tratamiento.

Pronóstico: Con el diagnóstico y tratamiento adecuados la mayoría de las personas se curan. La prevención y el tratamiento simultáneo de las parejas son claves para evitar reinfecciones.

Si tienes dudas específicas o condiciones médicas particulares, consulta con un profesional de la salud para recibir orientación personalizada.