Los registros instrumentales de temperatura se obtienen mediante termómetros y otros sensores modernos. Estos registros continuos y globales sólo existen desde hace ~150 años, aunque en algunas regiones las series comienzan un poco antes. Las principales compilaciones instrumentales (con datos procedentes de estaciones terrestres, barcos, boyas y satélites) permiten medir con bastante precisión la evolución térmica reciente, pero no sirven para estudiar directamente los cambios centenarios o milenarios. Por eso, para conocer las temperaturas de los últimos 1.000 años o más recurrimos a los registros llamados proxy climáticos.
¿Qué son los proxies y cuáles se usan?
Los proxies son observables naturales o históricos que se relacionan indirectamente con el clima y permiten inferir temperaturas pasadas. Pueden tener distinta resolución temporal (anual, decadal, centenaria) y distintas incertidumbres. Entre los más usados están:
- Registros históricos y documentales: cartas, crónicas, las autobiografías y diarios de navegación que mencionan heladas, vendimias, sequías o inundaciones. Estos registros pueden llegar hasta hace 2.000 años en algunos casos.
- Anillos de árboles: los anillos de los árboles ofrecen datos anuales sobre crecimiento, sensibles a temperatura y precipitación local; son una de las fuentes con mayor resolución temporal para los últimos milenios.
- Núcleos de hielo: contienen burbujas de aire (composición atmosférica) y proxies isotópicos que reflejan temperaturas y precipitaciones pasadas, con resoluciones anuales o estacionales en algunos tramos.
- Corales y conchas: registran variaciones en la temperatura y la química del océano en escalas anuales a decenales.
- Depósitos lacustres y marinos (sedimentos): permiten reconstrucciones de variaciones regionales en escalas de décadas a milenios.
- Espeleotemas (estalactitas/estalagmitas), boreholes y otros registros geológicos: aportan información sobre cambios climáticos a más largo plazo, aunque con menor resolución temporal.
Reconstrucciones del último milenio: patrones conocidos
Las reconstrucciones multiproxys combinan muchas de las fuentes anteriores para estimar la temperatura media global a lo largo del último milenio. Hay consenso en varios rasgos generales:
- Hubo un período relativamente cálido conocido como el Periodo Cálido Medieval («Medieval Warm Period» o MWP), aproximadamente entre los siglos IX y XIII, que fue más marcado en algunas regiones (por ejemplo, el Atlántico Norte) que a escala global.
- Le siguió una fase más fría conocida como la Pequeña Edad de Hielo (aprox. siglo XIV hasta mediados del siglo XIX), con episodios notables de enfriamiento, y un mínimo frío particularmente pronunciado en el siglo XVII. Como anécdota histórica, en invierno la gente llegó a patinar sobre el Támesis en Londres en varias ocasiones durante ese periodo.
- Desde finales del siglo XIX y sobre todo durante el siglo XX y principios del XXI se observa un calentamiento pronunciado. Las reconstrucciones indican que la rapidez y magnitud del calentamiento reciente son inusuales en el contexto del último milenio.
Métodos, calibración y limitaciones
Los proxies no miden temperatura directamente: requieren calibración frente a registros instrumentales contemporáneos y tratamientos estadísticos para combinar series. Entre las limitaciones más relevantes están:
- Resolución temporal: algunos proxies (anillos de árboles) son anuales; otros (sedimentos, boreholes) son mucho más suaves en el tiempo.
- Cobertura espacial: las reconstruciones dependen de la densidad y distribución geográfica de proxies; algunas regiones (polares, océanos) tienen menos cobertura histórica.
- Señal vs ruido: factores no climáticos (cambios en uso del suelo, contaminación, procesos ecológicos) pueden afectar ciertos proxies.
- Incertidumbres de datación: aunque muchas series están bien fechadas, en algunas (sedimentos) hay cierto margen de error temporal.
- Metodología estadística: las técnicas para combinar proxies y reconstruir temperaturas (por ejemplo, métodos de regresión multivariada, análisis de componentes principales, modelos bayesianos) influyen en el resultado y en su incertidumbre.
Causas de la variabilidad térmica en el último milenio
El clima varía por causas naturales y antropogénicas. Las principales fuerzas que explican los cambios a escala centenaria incluyen:
- Forzamientos volcánicos: grandes erupciones inyectan aerosoles en la estratosfera que reflejan radiación solar, provocando enfriamientos temporales (varios años a una década).
- Variaciones solares: cambios en la irradiancia solar (con ciclos y periodos mínimos como el Maunder) pueden influir en el clima, aunque la amplitud de ese efecto es pequeña comparada con la forzante actual por gases de efecto invernadero.
- Variabilidad interna del sistema climático: oscilaciones como ENSO, AMO y otros modos de variabilidad afectan distribución regional y temporal del calor.
- Forzamiento antropógeno: desde la Revolución Industrial, el aumento de gases de efecto invernadero (CO2, CH4) ha incrementado la energía retenida por la atmósfera. Estos efectos se suman a las variaciones naturales. Aunque el clima siempre ha cambiado por causas naturales en la Tierra, la evidencia muestra que el calentamiento reciente está dominado por las actividades humanas.
- El ciclo de Milankovich, que altera la distribución de la energía solar recibida por la Tierra, es un factor importante en escalas de decenas a cientos de miles de años; su influencia sobre variaciones centenarias del último milenio es prácticamente insignificante. También existen variaciones en la actividad del Sol, mencionadas arriba, con efecto menor en comparación con los forzamientos humanos recientes.
Hallazgos clave y conclusiones
Las reconstrucciones del último milenio muestran fluctuaciones naturales (p. ej. MWP, Pequeña Edad de Hielo) y episodios de enfriamiento asociados a erupciones volcánicas. Sin embargo, dos puntos son especialmente relevantes:
- Contexto histórico: la variabilidad natural explica buena parte de las oscilaciones previas, pero no la magnitud del calentamiento observado desde mediados del siglo XX.
- Rápidez y magnitud del calentamiento reciente: las observaciones instrumentales y las reconstrucciones multiproxy coinciden en que el calentamiento global de las últimas décadas es inusual en el contexto del último milenio y está fuertemente vinculado al aumento de gases de efecto invernadero por actividades humanas.
En resumen, estudiar las temperaturas del último milenio combina múltiples fuentes de información y metodologías. Las reconstrucciones no son perfectas y tienen incertidumbres, pero proporcionan una visión coherente del clima pasado que, junto con los registros instrumentales, permite comprender mejor la magnitud y causas del calentamiento actual.

