La ratificación es la confirmación de un tratado.

Los tratados son firmados por los miembros del gobierno de un país. Muchos tratados obligan a un país a hacer algo, o cambian la legislación de los países que los aceptan. Por ello, algunos países sólo pueden ratificar un tratado si lo confirma el poder legislativo del país, o mediante un referéndum (una votación del pueblo).

En el pasado, los tratados eran firmados por delegados elegidos por el gobernante de un país. Para asegurarse de que el tratado era aceptable para el gobernante, éste no entraba en vigor hasta que lo ratificaba.

Estados Unidos sólo está obligado por un tratado si el Senado está de acuerdo. Por eso, aunque el presidente Woodrow Wilson firmó el Tratado de Versalles que puso fin a la Primera Guerra Mundial con Alemania y creó la Sociedad de Naciones, el tratado nunca entró en vigor para los Estados Unidos porque el Senado de ese país nunca dio su "consejo y consentimiento" (dio su visto bueno) al tratado. Por eso hubo un tratado de paz separado entre Alemania y Estados Unidos.

En el Reino Unido el gobierno ratifica los tratados, no necesita el acuerdo de la Cámara de los Comunes. Sin embargo, si el tratado va a cambiar la ley, se necesita una ley independiente del Parlamento. Por ejemplo, antes de que Gran Bretaña entrara en la Unión Europea en 1973, hubo que aprobar la Ley de Comunidades Europeas para realizar los cambios necesarios en la legislación.