Un Casino Regional, más comúnmente conocido como Super Casino (u ocasionalmente conocido como Mega Casino), es el término dado a la categoría más grande de casino que debía ser permitida bajo la ley del Reino Unido. Se pretendía que tuviera el mismo tamaño y oferta de ocio integradas que los complejos más grandes de Las Vegas, con numerosas mesas y miles de máquinas, hoteles, restaurantes y espacios para espectáculos. La idea detrás del formato era atraer turismo, inversión y crear empleo en la zona elegida.
La figura del casino regional fue introducida dentro de la reforma de la normativa del juego aprobada a mediados de la década de 2000 (la Gambling Act 2005), que establecía una nueva clasificación de casinos y un régimen de licencias distinto al anterior. Bajo esa normativa, la concesión de la licencia de “regional” era limitada y su adjudicación sometida a un proceso competitivo y a evaluaciones de impacto social y económico.
Proceso de selección y propuesta para Manchester
Se propuso que el primer casino regional estuviera en la ciudad de Manchester, en una candidatura que fue defendida por promotores y autoridades locales como un proyecto de regeneración urbana y creador de empleo. La selección oficial incluyó consultas públicas, informes sobre planificación urbana y valoraciones de cómo la instalación podría encajar en la economía local.
Debate público y críticas
Desde su anuncio, el proyecto generó un intenso debate. Entre los argumentos a favor se incluyeron:
- Potencial de regeneración económica y atracción de inversión extranjera.
- Creación de empleos directos e indirectos en hostelería, construcción y servicios.
- Incremento del turismo y dinamización de determinadas zonas urbanas.
Entre las preocupaciones y críticas principales estuvieron:
- Riesgos sociales vinculados al aumento de la ludopatía y problemas familiares.
- Posibles aumentos de delincuencia y de presión sobre servicios públicos locales.
- Cuestionamientos sobre si los beneficios económicos compensarían los costes sociales.
- Oposición política y de grupos comunitarios que pedían medidas de protección más fuertes o la cancelación del plan.
Decisión final y estado actual
Tras los debates y la presión pública, el proyecto del super casino fue finalmente detenido poco después de que Gordon Brown se convirtiera en Primer Ministro del Reino Unido. La decisión del Gobierno supuso que la licencia regional no llegó a materializarse tal y como se había planteado originalmente y el plan fue abandonado en la práctica.
Desde entonces no se ha construido un “super casino” de la escala propuesta en el Reino Unido; en su lugar, el país ha continuado con un régimen de casinos más fragmentado y con un crecimiento notable del juego online, regulado por la Comisión de Juego (Gambling Commission). El término “super casino” sigue, no obstante, utilizándose en el discurso público y mediático para referirse a propuestas de grandes complejos de juego que integran ocio, hotelería y espectáculos.

