Thomas Woodrow Wilson (28 de diciembre de 1856 – 3 de febrero de 1924) fue Presidente de los Estados Unidos entre 1913 y 1921. Nació en Virginia (en Staunton) y pasó buena parte de su infancia en Georgia. Tras una carrera académica y política, encabezó al país durante un periodo de profundos cambios internos y de la participación estadounidense en la Primera Guerra Mundial. Fue uno de los impulsores de la creación de la Sociedad de Naciones, por lo que recibió el Premio Nobel de la Paz en 1919. A fines del siglo XIX trabajó como profesor de derecho en la Universidad de Princeton y más tarde llegó a ser su rector (presidente).
Primeros años y formación
Wilson nació en una familia de clérigos presbiterianos y recibió una educación religiosa y académica en el sur de Estados Unidos. Estudió en el College of New Jersey (actual Princeton) y posteriormente cursó estudios de posgrado, obteniendo un doctorado en ciencias políticas en la Johns Hopkins University, lo que lo convirtió en uno de los primeros presidentes estadounidenses con un Ph.D. Su formación académica influyó en su estilo intelectual y en su enfoque hacia las reformas públicas.
Carrera académica y política temprana
Durante las últimas décadas del siglo XIX trabajó como profesor de derecho y ciencias políticas en Princeton, donde fue reconocido por su obra y su labor administrativa. En 1902 fue nombrado presidente (rector) de la Universidad de Princeton, cargo que desempeñó hasta 1910. Posteriormente dio el salto a la política electoral: fue elegido gobernador de Nueva Jersey en 1910, desde donde impulsó reformas progresistas que aumentaron su popularidad nacional.
Presidencia (1913–1921): reformas internas
Como presidente, Wilson promovió una agenda progresista conocida como "New Freedom", orientada a aumentar la competencia económica y regular grandes corporaciones. Entre las medidas más relevantes de su primer mandato se encuentran:
- Reforma del sistema bancario: sanción de la Federal Reserve Act (1913), que creó el Sistema de la Reserva Federal para estabilizar la moneda y el crédito.
- Política fiscal y arancelaria: aprobación de la Enmienda XVI (impuesto sobre la renta) y del Underwood Tariff (reducción de aranceles) en 1913.
- Regulación económica: leyes antimonopolio como el Clayton Antitrust Act (1914) y la creación de la Federal Trade Commission (FTC) en 1914 para vigilar prácticas comerciales injustas.
- Legislación laboral: intentos de limitar el trabajo infantil (Keating-Owen Act de 1916, que luego fue declarado inconstitucional) y otros esfuerzos por mejorar condiciones laborales.
Sin embargo, su administración también aprobó leyes de seguridad nacional y control de la disidencia durante la guerra, como la Espionage Act (1917) y la Sedition Act (1918), que restringieron libertades civiles en nombre de la seguridad.
Primera Guerra Mundial y la Sociedad de Naciones
Wilson mantuvo inicialmente una política de neutralidad ante la Primera Guerra Mundial, pero varios factores —entre ellos la guerra submarina indiscriminada de Alemania y el Zimmermann Telegram— llevaron a Estados Unidos a declarar la guerra en abril de 1917. Como líder en tiempos de guerra, Wilson articuló una visión internacionalista en sus famosos “Catorce Puntos” (enero de 1918), que proponían principios para una paz duradera y la reorganización del orden internacional.
De esas ideas surgió la propuesta de crear una organización internacional para resolver disputas y prevenir futuros conflictos: la Sociedad de Naciones. Wilson fue un impulsor entusiasta de la institución y viajó a Europa para negociar el tratado de paz. Aunque el Tratado de Versalles incorporó la creación de la Sociedad, el Senado estadounidense rechazó ratificar el tratado y la adhesión de Estados Unidos, en gran parte por objeciones al artículo X (que comprometía a los países a defender la integridad territorial de otros). A consecuencia de esto, aunque la Sociedad de Naciones llegó a existir, Estados Unidos nunca formó parte oficialmente.
Controversias y aspectos más críticos
La figura de Wilson es compleja y su legado es mixto. Entre los aspectos más criticados están:
- Políticas raciales: su administración implementó la segregación en varias agencias federales y Wilson no apoyó las demandas de igualdad racial de líderes afroamericanos; sus posiciones y algunas de sus acciones son consideradas hoy como regresivas y racistas.
- Restricciones de libertades: las leyes de guerra y las medidas contra la disidencia limitaron la libertad de prensa y expresión durante y después del conflicto.
- Fracaso diplomático ante el Senado: a pesar de su liderazgo en la negociación de la paz y la creación de la Sociedad de Naciones, su incapacidad para asegurar el apoyo del Senado estadounidense debilitó su proyecto internacionalista.
Salud, reconocimiento y legado
Tras el agotador esfuerzo por convencer al público y al Congreso de aceptar la Sociedad de Naciones, Wilson sufrió un grave derrame cerebral en octubre de 1919 que afectó su salud y capacidad para gobernar durante el último año de su presidencia. En 1919 fue galardonado con el Premio Nobel de la Paz por su papel en la promoción de la idea de una organización internacional para evitar guerras.
Wilson dejó un legado duradero: modernizó el gobierno federal y sentó bases institucionales (como la Reserva Federal) que perduraron, además de impulsar el ideal del multilateralismo que influiría en la creación posterior de las Naciones Unidas. Al mismo tiempo, sus políticas raciales y las restricciones a las libertades durante la guerra han hecho que su figura sea objeto de revaluaciones críticas en la historiografía moderna.
Murió el 3 de febrero de 1924 en Washington D.C., y sigue siendo una de las figuras más estudiadas y debatidas de la historia presidencial estadounidense.