La constante de Planck (se representa h) establece la relación entre la energía de un fotón y la frecuencia de su onda electromagnética: cada vez que la frecuencia aumenta en una unidad (en unidades del SI), la energía del fotón aumenta en h unidades de energía. El nombre proviene del físico Max Planck, que introdujo la idea de cuantos de energía al estudiar la radiación del cuerpo negro. La constante de Planck es una constante física fundamental en la base de la mecánica cuántica.
Definición y fórmulas básicas
- Energía de un fotón: E = h·ν, donde ν es la frecuencia.
- Longitud de onda y momento: para una partícula (por ejemplo, un fotón) p = h/λ, donde λ es la longitud de onda.
- Constante reducida (h barra): ħ = h / (2π). La ħ aparece con frecuencia en las ecuaciones cuánticas, por ejemplo en la relación de conmutación [x, p] = iħ y en la ecuación de Schrödinger.
Dimensiones y unidades
La constante de Planck tiene dimensiones de acción (energía × tiempo) o, equivalentemente, de momento × distancia. En unidades del SI se expresa en julios-segundo (J⋅s). También puede escribirse en unidades equivalentes como (N⋅m⋅s) o (kg⋅m2 ⋅s−1).
Valor exacto
En unidades del SI la constante de Planck es exactamente 6,62607015×10 −34J-s (por definición). Esta exactitud se debe a la redefinición del Sistema Internacional de Unidades (SI) adoptada en 2019, que fijó el valor numérico de h para definir el kilogramo mediante experimentos de metrología (por ejemplo, la balanza de Kibble).
Equivalencias prácticas (aproximadas):
- h = 6,62607015×10−34 J·s (exacto, SI)
- h ≈ 4,135667696×10−15 eV·s (valor práctico aproximado al convertir julios a electronvoltios).
Origen histórico y significado físico
Max Planck introdujo la constante en 1900 al resolver la paradoja de la radiación del cuerpo negro: para ajustar la curva experimental, propuso que la energía intercambiada por osciladores electromagnéticos sólo podía tomar valores discretos proporcionales a la frecuencia (E = hν). Esa hipótesis marcó el comienzo de la teoría cuántica, donde muchas magnitudes físicas aparecen cuantizadas en unidades relacionadas con h.
Aplicaciones y ejemplos
- Fotoeléctrico y fotones: la ecuación de Einstein para el efecto fotoeléctrico utiliza E = hν para explicar la energía mínima necesaria para extraer electrones de una superficie.
- Espectroscopía: la relación entre energía y frecuencia permite identificar transiciones electrónicas y niveles energéticos en átomos y moléculas.
- Mecánica cuántica: aparece en la ecuación de Schrödinger, en relaciones de conmutación y en expresiones de incertidumbre (por ejemplo, Δx·Δp ≥ ħ/2 en formulaciones usuales).
- Metrología: fija la definición del kilogramo en el SI moderno; experimentos como la balanza de Kibble conectan h con una medida de masa.
- Tecnologías cuánticas: láseres, semiconductores, dispositivos superconductores (efecto Josephson) y electrónica cuántica emplean principios en los que h juega un papel central.
Ejemplo numérico
Un fotón con longitud de onda λ = 500 nm (verde) tiene energía E = hc/λ. Con h·c ≈ 1,98644586×10−25 J·m, se obtiene E ≈ 3,97×10−19 J, es decir, aproximadamente 2,48 eV. Esto ilustra cómo h conecta la escala macroscópica (longitudes de onda) con la energía de partículas individuales.
La constante de Planck, por su aparición en las relaciones fundamentales de la teoría cuántica y por su papel en la definición moderna de las unidades, es una de las constantes que definen la frontera entre la física clásica y la física cuántica.



![Ilustración tomada de la carta original de Newton a la Royal Society (1 de enero de 1671 [calendario juliano]). S representa la luz del sol. La luz entre los planos BC y DE es de color. Estos colores se recombinan para formar la luz solar en el plano GH](https://www.alegsaonline.com/image/NewtonDualPrismExperiment.jpg)





