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Prueba de Mantoux: prueba cutánea intradérmica con tuberculina para cribado de tuberculosis

La prueba de Mantoux es una prueba cutánea intradérmica con tuberculina para detectar sensibilización inmunitaria a Mycobacterium tuberculosis. Su interpretación depende de los factores de riesgo.

Descripción general

La prueba de Mantoux es una prueba cutánea diagnóstica que se utiliza para detectar si una persona ha desarrollado una respuesta inmunitaria frente a Mycobacterium tuberculosis, la bacteria que causa la tuberculosis. Se basa en la inyección intradérmica de una preparación estandarizada de tuberculina, por lo general un derivado proteico purificado (PPD). La prueba no demuestra directamente la enfermedad activa; más bien indica exposición previa o sensibilización inmunológica a antígenos micobacterianos. Para información de contexto sobre la enfermedad que evalúa, véase tuberculosis.

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Historia y desarrollo

El material biológico utilizado en la prueba tiene sus raíces en el trabajo realizado en el siglo XIX por Robert Koch, quien preparó tuberculina a partir de bacilos tuberculosos cultivados en un intento temprano de tratar la enfermedad; aunque no fue una terapia eficaz, la tuberculina llegó a ser útil desde el punto de vista diagnóstico. La técnica intradérmica comúnmente llamada prueba de Mantoux se desarrolló a partir de refinamientos posteriores realizados por médicos entre ellos Robert Koch y fue popularizada por Charles Mantoux, quien adaptó el método para evaluar la hipersensibilidad retardada a la tuberculina. El antígeno se deriva del organismo responsable de la tuberculosis (el patógeno).

Procedimiento y lectura

En la práctica, se inyecta un pequeño volumen de PPD justo debajo de la piel del antebrazo. Después de 48 a 72 horas, se examina el lugar de la inyección en busca de induración (un área elevada y firme). Se mide el diámetro de la induración —no el enrojecimiento— a lo ancho del brazo. Un profesional clínico capacitado interpreta el tamaño de la reacción teniendo en cuenta la historia clínica y los factores de riesgo de la persona.

Interpretación y umbrales comunes

La interpretación depende del riesgo: ciertos grupos requieren un umbral menor para considerar la prueba positiva. Los puntos de corte usados con más frecuencia, que pueden variar según la guía y el país, son:

  • 5 mm o más: se considera positivo en personas de alto riesgo (por ejemplo, personas con infección por VIH, contactos recientes de casos activos o personas inmunodeprimidas).
  • 10 mm o más: se considera positivo en personas con riesgo intermedio (inmigrantes recientes de zonas de alta prevalencia, consumidores de drogas inyectables o algunos trabajadores sanitarios).
  • 15 mm o más: puede utilizarse en personas sin factores de riesgo conocidos.

Estos umbrales están destinados a orientar la práctica clínica; las autoridades locales de salud pública proporcionan los criterios definitivos.

Usos, ventajas y alternativas

La prueba de Mantoux se utiliza ampliamente para el cribado (por ejemplo, cribado de salud laboral, estudio de contactos y evaluaciones antes de ciertos tratamientos). Es relativamente económica y sencilla de realizar. Los ensayos de liberación de interferón gamma en sangre (IGRA, por sus siglas en inglés) son una alternativa que mide in vitro las respuestas inmunitarias celulares; los IGRA se ven menos afectados por la vacunación previa con BCG y evitan la necesidad de una segunda visita para leer el resultado.

Limitaciones, falsos positivos y falsos negativos

Una respuesta positiva en la prueba de Mantoux indica que el sistema inmunitario de la persona ha encontrado antígenos micobacterianos, pero no distingue entre infección latente y enfermedad activa. La reactividad cruzada con micobacterias no tuberculosas o la vacunación previa con BCG pueden producir resultados falsamente positivos. La prueba depende de un sistema inmunitario funcional: las personas con inmunidad alterada —por ejemplo, quienes tienen infección por VIH, enfermedades virales recientes o reciben fármacos inmunosupresores como esteroides— pueden mostrar respuestas cutáneas disminuidas y, por tanto, resultados falsamente negativos. La exposición a micobacterias ambientales también puede afectar la especificidad. Una prueba positiva no demuestra una infección transmisible en curso; del mismo modo, una prueba negativa no excluye por completo la infección, especialmente en personas inmunodeprimidas o poco después de la exposición (las personas infectadas pueden tardar semanas en convertir).

Consideraciones prácticas y seguridad

Las complicaciones son poco frecuentes y por lo general se limitan a molestias locales o pequeñas úlceras en el sitio de la inyección. Las reacciones alérgicas graves son raras. Los clínicos deben documentar el sitio de la prueba, medir la induración con precisión y considerar la historia del paciente, la vacunación previa con BCG y los factores de riesgo al decidir si son necesarias más evaluaciones (como estudios de imagen torácica o pruebas microbiológicas) para enfermedad activa. Para obtener más orientación clínica y recomendaciones de salud pública, consulte los recursos locales y la guía especializada disponibles a través de las autoridades correspondientes (recursos sobre tuberculosis).

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Autor

AlegsaOnline.com Prueba de Mantoux: prueba cutánea intradérmica con tuberculina para cribado de tuberculosis

URL: https://es.alegsaonline.com/art/61442

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