Trastorno de identidad disociativo (TID): causas, síntomas y diagnóstico

Trastorno de identidad disociativo (TID): descubre sus causas, síntomas y criterios de diagnóstico. Guía clara y actualizada para entender y reconocer el TID.

Autor: Leandro Alegsa

El trastorno de identidad disociativo (TID) es un trastorno mental caracterizado por la presencia de dos o más identidades o estados de personalidad que alternan en el control del comportamiento de una misma persona. Antes se conocía como trastorno de personalidad múltiple (TPM) y está descrito en los manuales diagnósticos; por ejemplo, en el DSM IV aparece bajo ese nombre histórico y en ediciones posteriores (DSM‑5) se mantiene como trastorno de identidad disociativo con criterios revisados.

Causas

La causa exacta del TID no está totalmente aclarada y sigue siendo objeto de debate. Sin embargo, la mayoría de los especialistas coinciden en que intervienen varios factores, siendo los más relevantes:

  • Abuso y trauma en la infancia: experiencias repetidas de abuso físico, sexual o emocional, y/o negligencia en edades tempranas, suelen asociarse con la aparición del TID. La disociación actúa como un mecanismo de defensa para tolerar experiencias insoportables.
  • Factores psicológicos: la vulnerabilidad individual, la capacidad de disociación y determinadas estrategias de afrontamiento pueden favorecer la fragmentación de la identidad.
  • Factores sociales y culturales: el contexto cultural, la atención que reciben las experiencias disociativas y las expectativas terapéuticas pueden influir en la forma en que se expresan los síntomas.
  • Factores biológicos: hay estudios que sugieren alteraciones en el procesamiento de la memoria y en circuitos cerebrales relacionados con el estrés y la memoria, aunque estos hallazgos no explican por sí solos el trastorno.

Síntomas

Los síntomas centrales del TID incluyen:

  • Presencia de dos o más identidades o estados de personalidad que se alternan en el control de la conducta. Cada identidad puede tener nombre, edad, actitudes, memoria y rasgos distintos.
  • Amnesia disociativa: lagunas en la memoria de eventos personales importantes, habilidades aprendidas o el conocimiento de la propia historia. Estas pérdidas de memoria no se explican por el olvido ordinario.
  • Problemas de identidad: sensación persistente de no ser una sola persona o de pérdida de coherencia en la propia identidad.
  • Síntomas disociativos adicionales: despersonalización (sentirse fuera del propio cuerpo), desrealización (percibir el entorno irreal), y episodios en los que la persona actúa sin recordar después lo ocurrido.
  • Síntomas comórbidos frecuentes: trastorno por estrés postraumático (TEPT), depresión, ansiedad, trastornos por uso de sustancias, trastornos de la personalidad (por ejemplo, límite) y conductas autolesivas.

Diagnóstico

El diagnóstico del TID es clínico y exige una evaluación cuidadosa por profesionales de salud mental con experiencia en trastornos disociativos. Puntos clave en el proceso diagnóstico:

  • Realizar una historia clínica completa, incluyendo antecedentes de trauma, patrones de memoria y cambios en la identidad o el comportamiento.
  • Usar entrevistas estructuradas y escalas específicas cuando sea posible (por ejemplo, la Escala de Experiencias Disociativas - DES - y entrevistas clínicas especializadas).
  • Descartar causas médicas o farmacológicas: no se debe diagnosticar un TID si los síntomas son producto de drogas, condiciones neurológicas o médicas (enfermedades) que afecten la memoria o la personalidad. En niños, es importante diferenciar el TID de juegos con amigos imaginarios o conductas imitativas.
  • Valorar la posibilidad de simulación o producción intencional de síntomas para obtener beneficios (atención, secundaria ganancia). Los clínicos deben considerar y documentar la coherencia y el contexto de los síntomas.
  • Investigar comorbilidades psiquiátricas, ya que la mayoría de las personas con TID presentan otros diagnósticos (depresión, TEPT, abuso de sustancias, etc.).

Tratamiento y manejo

No existe una cura rápida; el tratamiento suele ser prolongado y centrado en la psicoterapia. Principales enfoques:

  • Psicoterapia focalizada en el trauma: tratamientos integradores que trabajan en fases: estabilización y manejo de síntomas, procesamiento del trauma y reintegración/integración de la identidad. Terapias como la terapia cognitivo‑conductual adaptada al trauma y enfoques centrados en la regulación emocional son habituales.
  • Terapia orientada a la integración: busca reducir la fragmentación de la identidad y mejorar la continuidad de la memoria y la autoestima.
  • Tratamiento de comorbilidades: los fármacos pueden utilizarse para tratar síntomas concurrentes (depresión, ansiedad, insomnio), pero no hay medicamentos específicos aprobados para el TID en sí.
  • Intervenciones de apoyo: psicoeducación para el paciente y la familia, redes de apoyo, y estrategias para prevenir crisis y autolesiones.
  • Uso cuidadoso de técnicas como la hipnosis: pueden emplearse en manos expertas, pero con precaución para evitar falsas memorias o sugestión.

Pronóstico y recomendaciones

El pronóstico es variable. Muchas personas mejoran significativamente con tratamiento especializado prolongado, mientras que otras mantienen síntomas crónicos o fluctuantes. La detección temprana, un entorno terapéutico seguro y un abordaje centrado en el trauma aumentan las probabilidades de mejoría.

Recomendaciones prácticas:

  • Buscar evaluación por psiquiatras o psicólogos con experiencia en trastornos disociativos si se sospecha TID.
  • Evitar confrontaciones que invaliden las experiencias del paciente; la escucha y la validación facilitan la adherencia al tratamiento.
  • Proteger la seguridad: en presencia de conductas autolesivas o riesgo suicida, contactar servicios de emergencia o profesionales de salud mental urgentemente.

En resumen, el TID es un trastorno complejo relacionado a menudo con trauma temprano, con síntomas característicos de multiplicidad de identidades y amnesia disociativa. El diagnóstico requiere excluir causas médicas o por sustancias y suele acompañarse de otros trastornos mentales. El tratamiento se basa en psicoterapia especializada y en el manejo de las comorbilidades.

Definiciones

El DSM IV utiliza los términos "identidad", "estados de la personalidad" e "identidades alternativas" al hablar del TID y otras personas utilizan el término "alteraciones" para referirse a lo mismo. Estas palabras pueden resultar confusas, ya que no todo el mundo utiliza la misma definición. Los profesionales no se han puesto de acuerdo en una definición específica de personalidad; otros términos, como disociación y amnesia, también pueden ser definidos de forma diferente por distintos profesionales. Cuando se habla de TID, decir que alguien cambia de personalidad o se altera significa que la persona habla y actúa de forma diferente, y suele responder a un nombre diferente.

La disociación es un síntoma. La mayoría de las personas experimentan una disociación normal, en la que dejan de prestar atención a lo que ocurre a su alrededor. Las personas con TID tienen una disociación patológica, que es mucho más grave. Implica problemas de memoria y atención que dificultan el trabajo, las compras y las relaciones con otras personas. Todo el mundo puede disociar, pero algunas personas lo hacen con mucha más facilidad y hasta un extremo que puede ser insano. Algunos médicos creen que los traumas causan la disociación que se observa en trastornos como el TID.

Signos y síntomas

Según el DSM-IV, los síntomas del TID son "la presencia de dos o más identidades o estados de personalidad distintos" (que suelen llamarse "alteraciones"), así como el olvido de cosas que la gente normalmente no olvida. Además, los síntomas no pueden ser causados por las drogas o los juegos normales de la infancia. Las personas pueden decir que tienen muchos alters o sólo un par. La mayoría de las personas diagnosticadas con TID tienen menos de diez, aunque algunos han dicho que tienen varios miles. Una persona diagnosticada de TID no puede ser diagnosticada de otro trastorno disociativo. Dado que las personas con TID oyen voces de diferentes alteraciones, puede confundirse con la esquizofrenia. Sin embargo, los dos problemas son muy diferentes y los médicos suelen saber si un paciente tiene TID o esquizofrenia haciendo las preguntas adecuadas. El TID se diagnostica siempre en función de lo que los pacientes dicen a sus médicos y de lo que el médico cree que significa. No hay pruebas objetivas con sangre o máquinas que puedan decir si alguien tiene TID. Aunque la gente ha intentado diagnosticar y estudiar el TID utilizando imágenes médicas o escáneres cerebrales.

 

Diagnóstico

El DSM utiliza los siguientes criterios para diagnosticar el TID:

  • Al menos dos "identidades distintas" que alternan el control del comportamiento
  • Incapacidad de recordar "información personal importante demasiado grande" para atribuirla a un "olvido ordinario"
  • Ninguno de los anteriores se debe a los efectos fisiológicos directos de una sustancia o a una condición médica general

La Clasificación Internacional de Enfermedades-10 (CIE-10) utiliza el término trastorno de personalidad múltiple en lugar de trastorno de identidad disociativo. Clasifica el TID en la sección F44.8, "Otros trastornos disociativos [de conversión]".

Causa

Hay dos ideas principales sobre las causas del TID, pero todavía hay desacuerdo sobre cuál es la correcta. El modelo del trauma dice que el TID es causado por padres o familiares que abusan o descuidan a sus hijos. Algunos de estos niños niegan el abuso o fingen que se lo hacen a otra persona, y esto acaba convirtiéndose en una identidad diferente o alterada. La mayoría de las personas diagnosticadas con TID dicen que recuerdan haber sido maltratadas por sus padres u otros cuidadores cuando eran niños. Cuando se les pregunta por su infancia, los pacientes con TID son más propensos a decir que sufrieron abusos o negligencia que las personas con cualquier otro diagnóstico. Sin embargo, la idea de que el TID se desarrolla en la infancia es discutida porque los recuerdos de la infancia no son muy fiables y no está claro si el abuso ocurrió realmente. Aunque el TID se ha diagnosticado en niños, hay razones para creer que el diagnóstico se debe a la influencia de los padres y los médicos más que al abuso. No hay suficientes pruebas científicas sobre el TID en la infancia para estar seguros de que el TID es realmente causado por el abuso o por otra cosa.

El modelo iatrogénico o sociocognitivo (MSC) del TID dice que se crea durante la psicoterapia cuando el terapeuta crea recuerdos falsos y los pacientes se convencen de que tienen personalidades múltiples. Algunos pacientes pueden ser más propensos a desarrollar el TID en estas circunstancias porque son naturalmente más propensos a aceptar que sus terapeutas tienen razón sobre el TID. Los partidarios del MEC también piensan que los pacientes han visto el TID en películas y libros, y esto les muestra cómo se supone que se comportan las personas con TID, lo que hace que sea más fácil para ellos cambiar su comportamiento cuando se supone que son un nuevo alter. También dicen que los criterios utilizados por el DSM son poco claros, lo que hace difícil ponerse de acuerdo sobre si un paciente tiene TID u otro diagnóstico.

Una posición intermedia dice que el trauma puede cambiar la forma en que el cerebro recuerda las cosas, lo que hace que sea más fácil recordar cosas que no sucedieron realmente. También se ha sugerido que los traumas tempranos pueden hacer que los niños sean más propensos a utilizar su imaginación para fingir que el abuso u otras situaciones dolorosas no están sucediendo, y si entran en terapia cuando son mayores, es más fácil para los terapeutas convencerlos de que tienen TID.

Tratamiento

No existe un enfoque de tratamiento que haya sido probado científicamente como eficaz. La mayoría de los terapeutas que tratan a pacientes con TID utilizan varios enfoques diferentes. La terapia suele durar varios años y no siempre funciona. Algunos terapeutas intentan reducir o eliminar los alteres para que el paciente sólo tenga una personalidad, mientras que otros no lo hacen. La ISSTD recomienda, en primer lugar, mejorar la capacidad del paciente para hacer frente a los síntomas y llevar una vida más normal, y después tratar de resolver los recuerdos traumáticos. El último paso es reunir todas las identidades para que el paciente pueda acceder a todos sus recuerdos.

Pronóstico

A veces, los pacientes con TID mejoran sin ninguna ayuda, pero esto no es frecuente. Los pacientes con más diagnósticos que el TID suelen tardar más en mejorar.

Epidemiología

No se han realizado estudios a gran escala para conocer la frecuencia del TID. La ISSTD afirma que el TID se da entre el 1 y el 3% en la población general, y entre el 1 y el 5% en grupos de pacientes en hospitales. El TID es más común en las mujeres que en los hombres, pero esto puede deberse a que los hombres con TID son enviados a la cárcel en lugar de a los hospitales. El número de personas diagnosticadas con TID aumentó de unas 200 en 1970 a unas 20.000 en la década de 1990. Según la ISSTD, esto se debe a que los médicos no tenían la formación ni la experiencia necesarias para reconocer el TID. En su lugar, diagnosticaban a las personas con depresión, TEPT o trastorno límite de la personalidad. Las personas que apoyan el MEC dicen que el aumento de los diagnósticos se debió a que un pequeño número de médicos diagnosticó a un gran número de personas y a que un gran número de terapeutas empezó a utilizar tipos de psicoterapia que hacían pensar a la gente que tenía TID.

Historia y cultura

Antes de 1900 se pensaba que el TID era causado por espíritus o fantasmas que controlaban el comportamiento de las personas. El primer caso de TID descrito en medicina fue en 1646 por el médico suizo Paracelso. El TID fue muy poco común hasta la década de 1970. Entre 1980 y 1990, el número de casos descritos en medicina pasó de unos 200 a más de 20.000. En 1994 se publicó la 4ª edición del DSM, que cambió el nombre de "trastorno de personalidad múltiple" por el de "trastorno de identidad disociativo". El DSM también cambió la forma de diagnosticar el TID. Se escribieron muchos artículos científicos sobre el TID durante el mismo periodo, aunque después de 1995 el número de artículos publicados cada año disminuyó. Hoy en día hay poca investigación sobre el TID.

Aunque el TID es un trastorno muy raro, hay muchos libros, obras de teatro y películas sobre personas con TID. En 1886 Robert Louis Stevenson publicó el libro corto El extraño caso del Dr. Jekyll y el Sr. Hyde, que fue muy popular. La gente pensó más tarde que el Dr. Jekyll y el Sr. Hyde eran ejemplos de alguien con TID. Las tres caras de Eva fue una película realizada en 1957 sobre una mujer con TID. Sybil, un popular libro sobre una mujer con TID, fue publicado en 1973. Fue llevado al cine en 1976, y una segunda vez en 2007. Una encuesta realizada en 2001 entre psiquiatras estadounidenses y canadienses reveló que había mucho desacuerdo y escepticismo sobre el diagnóstico de TID y sobre si el diagnóstico se basaba en suficiente ciencia de calidad.

El libro El extraño caso del Dr. Jekyll y el Sr. Hyde trataba sobre alguien con "doble personalidad", y más tarde se convirtió en una historia que la gente asoció con el TID.Zoom
El libro El extraño caso del Dr. Jekyll y el Sr. Hyde trataba sobre alguien con "doble personalidad", y más tarde se convirtió en una historia que la gente asoció con el TID.

DID en el sistema jurídico

Los abogados y los médicos que trabajan con la ley también consideran que el TID es muy controvertido. Desde la década de 1990, el TID es cada vez más frecuente en los tribunales. La gente ha intentado evitar ir a la cárcel por delitos como el asesinato y la violación en serie alegando tener TID, y los abogados y jueces están preocupados por la gente que finge tener TID para evitar ir a la cárcel. La primera vez que ocurrió esto fue en 1976, y desde entonces la mayoría de las personas que cometen delitos alegando que se deben al TID han ido a la cárcel.

Preguntas y respuestas

P: ¿Qué es el trastorno de identidad disociativo (TID)?


R: El trastorno de identidad disociativo (TID) es un trastorno mental en el que una persona muestra dos o más "identidades" o "estados de personalidad" y se comporta de forma diferente dependiendo de qué identidad tenga el control.

P: ¿Cómo se llamaba antes el TID?


R: El TID se denominaba anteriormente trastorno de personalidad múltiple (MPD).

P: ¿Dónde figura el TID en el manual de diagnóstico de salud mental?


R: El TID figura en el manual de diagnóstico de salud mental DSM IV.

P: ¿Por qué el TID es uno de los trastornos mentales más controvertidos?


R: El TID es uno de los trastornos mentales más controvertidos porque la gente no está de acuerdo sobre sus causas.

P: ¿Cuáles son los principales síntomas del TID?


R: Los principales síntomas del TID son que la persona muestra dos o más "identidades" o "estados de personalidad" y que olvida cosas importantes y personales que la gente normalmente no olvida.

P: ¿En qué circunstancias no se diagnostica un TID a una persona?


R: No se diagnostica TID a una persona si los síntomas están causados por fármacos, una enfermedad o (en el caso de los niños) por fingir jugar con amigos imaginarios.

P: ¿Qué otros trastornos se diagnostican a la mayoría de los pacientes con TID?


R: A la mayoría de los pacientes con TID también se les diagnostican otros trastornos mentales.


Buscar dentro de la enciclopedia
AlegsaOnline.com - 2020 / 2025 - License CC3