El Devónico es el cuarto período de la era Paleozoica y del eón Fanerozoico. Duró desde hace unos 419 millones de años (mya) hasta unos 359 mya. Recibe su nombre de Devonshire, Inglaterra, donde se estudiaron por primera vez las rocas de este periodo. Aunque a menudo se le denomina "la edad de los peces", el Devónico fue también un momento clave para la colonización terrestre por plantas y animales y para cambios geológicos y climáticos de gran alcance.

Estratigrafía y cronología

Los estratos del Devónico se dividen tradicionalmente en series inferior (Devónico temprano), media y superior (Devónico tardío). Estas series contienen las siguientes bioetapas o estadios (en español): Lochkoviense, Praguiense, Emsiense (serie inferior); Eifeliense, Givetiense (serie media); y Frasniense, Famenniense (serie superior). Cada una de estas divisiones está caracterizada por comunidades fósiles y eventos geológicos reconocibles en muchas partes del mundo.

Paleogeografía y clima

El nivel del mar era alto en gran parte del Devónico, favoreciendo extensas plataformas marinas y la formación de arrecifes. El supercontinente de Gondwana estaba situado en latitudes meridionales, mientras que el continente de Siberia ocupaba latitudes septentrionales. La primera forma del pequeño continente de Euramérica (a veces llamado Laurussia) se encontraba entre ambos. El supercontinente Pangea estaba empezando a formarse por la aproximación de estas masas continentales.

El clima fue mayormente cálido, con pocas o ninguna capa de hielo tropical en gran parte del período, aunque hacia el Devónico tardío se registraron cambios climáticos y descensos de nivel del mar que afectaron los ecosistemas marinos y contribuyeron a episodios de extinción.

Vida en los océanos: radiación de los peces y arrecifes

Hubo una gran diversidad de organismos marinos. Los peces del Devónico incluyen grupos que resultaron clave en la historia evolutiva:

  • Agnatha — peces sin mandíbula, formas primitivas aún presentes en algunos ambientes.
  • Acanthodii — conocidos como "peces espinosos", con características intermedias entre condrictios y osteictios.
  • Placodermos — peces acorazados, a menudo de gran tamaño y dominantes en muchos ecosistemas marinos del Devónico.
  • Chondrichthyes — los peces cartilaginosos primitivos, antecesores de tiburones y rayas modernas.
  • Osteichthyes — primeros peces óseos, tanto de aletas radiadas (Actinopterygii) como de aletas lobuladas (Sarcopterygii).

Los arrecifes se desarrollaron ampliamente, construidos por corales tabulados, estromatoporóideos y otros organismos calcáreos. Estos conjuntos arrecifales fueron centros de gran biodiversidad, aunque varios de ellos sufrieron declinaciones en episodios de crisis durante el Devónico tardío.

Colonización de la tierra firme: plantas y animales

En tierra firme se produjo una expansión decisiva de las plantas vasculares. Aparecieron y se diversificaron licofitas, helechos primitivos y plantes afines, y en el Devónico tardío surgieron las primeras plantas con semillas (espermatofitas) primitivas. La formación de suelos más profundos y bosques tempranos cambió la dinámica de la erosión y del ciclo del carbono.

Los artrópodos fueron los primeros animales invertebrados en colonizar ampliamente el ambiente terrestre: miriápodos, arácnidos y las primeras formas de insectos y hexápodos aparecen en registros fósiles del Devónico y del límite Devónico-Carbonífero. Estas colonizaciones contribuyeron a la creación de nuevos ecosistemas terrestres complejos.

De peces a tetrápodos

El Devónico es especialmente importante por la transición de peces a tetrápodos. Entre los sarcopterigios (peces de aletas lobuladas) surgieron formas intermedias con aletas robustas y estructuras respiratorias que permitieron incursiones en aguas someras y litorales. Ejemplos fósiles clásicos del Devónico tardío, como Ichthyostega y Acanthostega, muestran rasgos mixtos: morfologías adaptadas tanto a la natación como al desplazamiento en sustratos firmes. Hallazgos como Tiktaalik (un sarcopterigio de transición) ilustran la pérdida progresiva de estructuras puramente acuáticas y la adquisición de rasgos útiles en tierra firme.

Extinciones y eventos biológicos

El Devónico tardío experimentó una serie de crisis bióticas, conocidas colectivamente como la extinción masiva del Devónico tardío. Estas crisis afectaron especialmente a organismos marinos de aguas someras, como muchos arrecifales, placodermos y ciertos grupos de peces y corales. Entre las causas propuestas figuran cambios en el nivel del mar, eventos de anoxia oceánica, cambios climáticos debidos a la expansión de la vegetación terrestre y la consiguiente alteración del ciclo del carbono, e impactos ambientales localizados; la investigación indica que múltiples factores probablemente intervinieron.

Legado geobiológico

Las transformaciones del Devónico dejaron un legado duradero: la consolidación de ecosistemas terrestres con suelos y bosques primitivos, la diversificación de los vertebrados que conduciría a los tetrápodos terrestres, y grandes cambios en los océanos que reconfiguraron comunidades marinas. Estos procesos prepararon el escenario para los grandes desarrollos del Carbonífero y para la evolución posterior de la vida en la tierra y en los mares.

A finales del Devónico, la tierra había sido ampliamente colonizada por plantas e insectos y, en los océanos, se habían construido enormes arrecifes. Euramérica y Gondwana empezaban su convergencia en el camino hacia la formación completa de Pangea, marcando la transición hacia el siguiente capítulo de la historia de la Tierra.