El campo de exterminio de Chełmno (en alemán: Vernichtungslager Kulmhof) fue el primer campo de exterminio (campo de muerte) abierto por la Alemania nazi. Estaba a 50 kilómetros (31 mi) al norte de la ciudad de Łódź, Polonia. En 1939, la Alemania nazi había invadido Polonia y había anexionado (tomado el control) partes de Polonia.
Los nazis construyeron Chełmno con el objetivo específico de llevar a cabo una limpieza étnica mediante asesinatos en masa. Los nazis mantuvieron abierta Chełmno desde el 8 de diciembre de 1941, como parte de la Operación Reinhard durante la fase más mortífera del Holocausto, y de nuevo desde el 23 de junio de 1944 hasta el 18 de enero de 1945 durante la contraofensiva soviética.
Los nazis asesinaron a más de 150.000 personas en Chełmno, incluidos muchos judíos polacos del gueto de Łódź y los habitantes locales que vivían en el Reichsgau Wartheland (Warthegau).
Organización y métodos de exterminio
Chełmno fue organizado y operado por unidades de las SS y la policía alemana, con la colaboración de personal civil alemán en tareas logísticas. Fue uno de los primeros lugares donde se empleó de forma sistemática el método de las furgonetas de gas: los cuerpos eran asfixiados mediante los gases de escape de vehículos acondicionados como cámaras móviles. Las víctimas eran transportadas desde guetos, centros de detención y pueblos cercanos hasta el lugar del exterminio, donde eran ingresadas a estas cámaras móviles bajo el pretexto de un traslado o del registro.
Tras las ejecuciones, los cadáveres eran enterrados en fosas comunes en los alrededores o incinerados. Con el avance de la guerra y para ocultar las pruebas de los crímenes, los nazis organizaron operaciones de exhumación y destrucción de restos —acciones similares a la conocida Aktion 1005— que afectaron también a los enterramientos de Chełmno.
Víctimas
Las víctimas de Chełmno fueron principalmente judíos polacos procedentes del gueto de Łódź y de localidades del Warthegau, pero también hubo víctimas de otras nacionalidades y grupos perseguidos, incluidos romaníes (gitanos), personas trasladadas desde Alemania y territorios ocupados y prisioneros locales. El número exacto de muertos es difícil de determinar porque los registros fueron destruidos y muchas fosas fueron posteriormente exhumadas y quemadas; por ello las estimaciones varían, aunque la cifra frecuentemente citada supera las 150.000 víctimas.
Cierre, reanudación y liberación
El campo funcionó en dos períodos: inicialmente desde diciembre de 1941 hasta la primavera de 1943, cuando buena parte de la comunidad judía de la región ya había sido asesinada o deportada; y más tarde se reabrió entre junio de 1944 y enero de 1945, período en el que aumentó la destrucción de pruebas ante el avance del frente soviético. Con la llegada del Ejército Rojo en enero de 1945 y la caída del control nazi en la zona, las operaciones del campo terminaron y el lugar fue liberado.
Juicios, memoria y preservación histórica
Después de la guerra hubo investigaciones y procesos judiciales contra algunos responsables, y se recabaron testimonios de supervivientes que ayudaron a reconstruir los hechos. Debido a la intención deliberada de ocultar pruebas por parte de los perpetradores y a la muerte de muchos de ellos durante o tras la guerra, no todos los implicados fueron juzgados.
En la actualidad el sitio de Chełmno (Chełmno nad Nerem) funciona como un lugar de memoria con un museo conmemorativo y monumentos que recuerdan a las víctimas. Instituciones y especialistas continúan investigando la historia del campo, documentando testimonios y promoviendo la educación sobre el Holocausto para evitar la negación y el olvido.
Importancia histórica
Chełmno ocupa un lugar destacado en la historia del Holocausto por ser uno de los primeros campos de exterminio donde se aplicaron métodos de asesinato en masa industrializados y por su papel dentro de la Operación Reinhard. Su estudio ayuda a comprender la mecánica del genocidio, la colaboración de distintas estructuras nazis y la magnitud del plan sistemático para destruir comunidades enteras.

