Chun Doo-hwan (nacido el 6 de marzo (18 de enero lunar) de 1931) fue un militar coreano y presidente de Corea del Sur de 1980 a 1988. Fue condenado a muerte en 1996. Posteriormente, Chun fue indultado por el presidente Kim Young-sam con el asesoramiento del entonces presidente electo Kim Dae-jung, que había condenado a muerte a Chun unos 20 años antes. Su figura sigue siendo una de las más controvertidas en la historia moderna de Corea del Sur por su papel en el golpe de Estado de 1979–1980, la represión de movimientos prodemocráticos y su posterior procesamiento por corrupción y crímenes de Estado.

Orígenes y trayectoria militar

Nacido en 1931, Chun se formó en la carrera militar y ascendió en las filas del Ejército de la República de Corea durante las décadas de 1950–1970. Se le considera parte de la cúpula de oficiales que ganó influencia tras la guerra de Corea y durante los años de gobiernos autoritarios en Seúl. Su cercanía a sectores militares le permitió consolidar apoyo dentro del ejército, lo que resultó decisivo en los acontecimientos de finales de 1979 y comienzos de 1980.

Golpe de Estado y llegada al poder

Tras el asesinato del presidente Park Chung-hee en octubre de 1979 y la inestabilidad política que siguió, Chun organizó en diciembre de 1979 un movimiento militar que neutralizó a otras facciones del ejército y al gobierno interino. En mayo de 1980 declaró la ley marcial a nivel nacional y concentró en sus manos amplios poderes de seguridad y gobierno. En este contexto se apresuró a consolidar su autoridad y, finalmente, fue proclamado presidente y confirmó su mandato mediante mecanismos políticos y constitucionales bajo su control.

Represión y la masacre de Gwangju

Uno de los episodios más condenados internacionalmente de su gobierno fue la represión del levantamiento de Gwangju en mayo de 1980. Tras las protestas prodemocráticas en la ciudad de Gwangju, las fuerzas estatales revirtieron el control a través de una intervención militar que causó un elevado número de víctimas civiles. Las estimaciones y el debate público sobre el número exacto de muertos han variado, pero el suceso permanece como símbolo de la represión política de la época.

Gobierno y políticas (1980–1988)

  • Autoritarismo político: Durante su mandato se restringieron libertades civiles, se persiguió a líderes opositores y se controlaron medios y actividades políticas.
  • Economía: Su administración continuó políticas de desarrollo industrial y crecimiento económico, aunque también estuvo marcada por escándalos de corrupción y por prácticas de financiamiento político opacas.
  • Política exterior: Mantuvo la alianza con Estados Unidos y una política exterior conservadora enfocada en la seguridad frente a Corea del Norte.

Movimientos prodemocráticos y salida del poder

En 1987 crecieron las protestas prodemocráticas en todo el país, que exigían elecciones libres y reformas constitucionales. Ante la presión masiva se produjo una apertura política que culminó en la celebración de elecciones presidenciales competitivas ese mismo año. Chun abandonó la presidencia en 1988 tras completar su mandato y permitió la transición hacia un sistema político más democrático.

Juicio, condena e indulto

Años después de dejar el poder, Chun fue investigado y procesado por delitos relacionados con su alzamiento al poder, la represión política, corrupción y malversación. En 1996 fue condenado —inicialmente con pena de muerte según la sentencia pública— en un proceso que también alcanzó a otros altos mandos. La pena fue conmutada y, en diciembre de 1997, fue indultado por el presidente Kim Young-sam en el marco de una amnistía general destinada, según se explicó oficialmente, a promover la reconciliación nacional y facilitar la estabilidad en un momento de crisis económica. Ese indulto contó con la recomendación del presidente electo Kim Dae-jung, una figura de la oposición que décadas antes había sido duramente perseguida por el régimen autoritario.

Legado y controversia

El legado de Chun Doo-hwan es profundamente polémico: por un lado se le reconoce haber gobernado durante un periodo de crecimiento económico; por otro, su régimen es recordado por violaciones a los derechos humanos, la supresión de la disidencia y los métodos autoritarios empleados para mantenerse en el poder. Las víctimas y los movimientos por la memoria histórica han seguido exigiendo verdad, responsabilidades y medidas de reparación por los hechos ocurridos bajo su mandato.

Fallecimiento: Chun Doo-hwan falleció el 23 de noviembre de 2021. Su muerte reavivó debates públicos en Corea del Sur sobre justicia, memoria histórica y la necesidad de reconciliación con las víctimas de su gobierno.