Tajdid (árabe: تجديد) es una palabra árabe que significa "renovación". Se suele juntar con din para significar "renovación de la religión". Una expresión similar pero menos común es ihya' al-din (إحياء الدين), que puede traducirse como "renacimiento de la religión."
El propósito del tajdid (renovación o renacimiento) es poner en práctica este modelo ideal en la vida de los musulmanes, dondequiera y cuandoquiera que exista la sociedad musulmana. Este propósito implica que el tajdid es un esfuerzo continuo por parte de los musulmanes para explicar siempre el Islam y hacerlo aplicable en situaciones que cambian continuamente sin violar sus principios.
La noción de tajdid en la tradición islámica se remonta al Profeta Muhammad, quien dijo que "Al principio de cada siglo surgirán en esta ummah (la comunidad musulmana) quienes llamarán a una renovación religiosa". Se cree que estas personas (mujaddids, o renovadores del Islam), siempre llegan en el momento en que la comunidad musulmana se aleja del verdadero camino definido por el Corán y la sunnah (ejemplo del Profeta). La tarea del muyadid, por tanto, es devolver a los musulmanes a sus fuentes básicas (el Corán y la sunnah), limpiar el Islam de todos los elementos impíos, presentar el Islam y hacerlo florecer más o menos en su forma y espíritu puros originales.
La tradición de renovación de la fe se remonta al primer siglo del Islam, con el califa Umar II ('Umar ibn 'Abd al-'Aziz), que llegó al poder en el año musulmán 99 y fue especialmente venerado por su piedad, en contraste con sus predecesores. Se le consideraba un renovador de la fe en una época en la que el gobierno era cada vez más profano, y los mujaddids posteriores y sus movimientos en diversas partes del mundo islámico siguieron su precedente.