Mujaddid (árabe: مجدد) en el Islam es un reformador encargado de corregir los errores y excesos que se han difundido entre los musulmanes y de devolver a la comunidad las verdades esenciales de la religión. Según la tradición popular musulmana, un mujaddid aparece en la renovación de cada siglo del calendario islámico para purificar el Islam de elementos ajenos o desviaciones y restituir su pureza original. En el uso contemporáneo, con frecuencia se considera al mujaddid como el musulmán más influyente o más eficaz de un siglo determinado.

Origen y fundamento del concepto

El término árabe mujaddid significa "reformador", "renovador" o "regenerador": es quien revive y renueva la religión. El concepto de tajdid (renovación o renacimiento) y la idea del mujaddid provienen principalmente de un hadiz atribuido al Profeta Mahoma, recogido, entre otros, por Abu Dawood en su Sunan, una de las seis colecciones suníes autorizadas. En ese hadiz el Profeta dice:

"Ciertamente, Alá (Dios) envía a (o suscitará para) esta Ummah (la nación islámica) a la cabeza (al principio o al final) de cada cien años a alguien (o personas) que renovará (o revivirá) para ella su religión."

Interpretaciones y desacuerdos

Existen ikhtilāf (desacuerdos) entre los especialistas sobre la interpretación precisa de este hadiz. Algunos eruditos —como Al-Dhahabi e Ibn Hajar al-Asqalani— han indicado que el término puede entenderse en plural, de modo que la renovación de la religión en un siglo puede deberse a un conjunto de personas y no necesariamente a una sola figura. Otros ven la tradición como una promesa general de renovación espiritual, sin establecer criterios formales ni una lista canónica de mujaddids.

Características atribuidas a un mujaddid

  • Conocimiento religioso profundo: dominio del Corán, la Sunna y las ciencias islámicas.
  • Rectitud moral y piadosa: vida acorde con las enseñanzas islámicas y ejemplo público de conducta.
  • Capacidad de reforma práctica: propuestas y acciones que corrigen prácticas erróneas o aclaran doctrinas confusas.
  • Impacto comunitario: influencia real —intelectual, social o institucional— en amplios sectores de la Ummah.
  • Contextualización: adaptación de principios eternos a problemas nuevos, distinguiendo entre lo esencial y lo circunstancial (por ejemplo, cuestionando prácticas sociales que ya no son pertinentes).

Ejemplos históricos y debates sobre la autoría

A lo largo de la historia, comunidades y cronistas han citado a diversas personalidades como mujaddids de su siglo. Entre los nombres que con más frecuencia aparecen en listados tradicionales y estudios históricos se encuentran figuras como Umar ibn Abd al‑Aziz, Imam al‑Shafi'i, Al‑Ghazali, Ibn Taymiyya o Shah Waliullah, entre otros. No existe, sin embargo, un consenso universal ni una institución que confirme oficialmente a un mujaddid; las atribuciones dependen de criterios regionales, doctrinales e historiográficos, y a veces son objeto de controversia.

El concepto en la época moderna

En tiempos contemporáneos, la idea de tajdid y la búsqueda de mujaddids han servido de marco para movimientos de reforma religiosa, renovación educativa y reinterpretación de la ley islámica frente a los desafíos modernos (colonialismo, modernización, derechos humanos, asuntos económicos, ciencia y tecnología). Algunos líderes religiosos y pensadores modernos han sido presentados por sus seguidores como mujaddids por su intento de renovar el pensamiento islámico o de adaptar prácticas a contextos nuevos; no obstante, tales calificaciones siguen siendo discutidas.

Diversidad de enfoques: suníes y otras corrientes

El concepto de mujaddid está más arraigado en la tradición suní, donde el hadiz que lo inspira goza de difusión. En otras corrientes del Islam (por ejemplo, en diversas comunidades chiíes) existen nociones de reforma y figuras renovadoras, pero las bases teológicas y las listas de personajes relevantes pueden diferir notablemente.

Conclusión

El mujaddid es, en su sentido tradicional, el reformador que revive y purifica la religión en cada siglo islámico. La idea subraya que la reforma es parte de la dinámica propia del Islam: renovar no significa cambiar los fundamentos, sino preservar y aplicar fielmente los principios eternos frente a circunstancias cambiantes. Al mismo tiempo, la identificación concreta de mujaddids es objeto de debate histórico y religioso, y el fenómeno se manifiesta de forma diversa según épocas, regiones y escuelas de pensamiento.