La Pasión de San Mateo (en alemán: Matthäuspassion) es una de las obras más importantes de Johann Sebastian Bach y de la literatura coral occidental. Está basada en los capítulos 26 y 27 del Evangelio según San Mateo de la Biblia y narra la pasión y muerte de Jesús en la cruz. La obra fue compuesta y estrenada en Leipzig (como encargo litúrgico para el Viernes Santo); la versión original suele fecharse en torno a 1727, aunque Bach la revisó más tarde y existen varias ediciones y copias de la época.
Texto y colaboración con Picander
El texto combina la narración evangélica con poemas y reflexiones añadidas por el libretista Picander (pseudónimo de Christian Friedrich Henrici). Bach incorpora además corales luteranos conocidos por la congregación, que funcionan como comentarios morales y religiosos dentro de la acción. Aunque hubo otros compositores que escribieron obras tituladas Pasión de San Mateo, siendo el más famoso Heinrich Schütz, muchos músicos y musicólogos consideran que la Pasión de San Mateo de Bach es la más grande obra coral jamás escrita. Otras grandes obras corales de Bach son la Pasión de San Juan y la Misa en si menor.
Estructura y orquestación
La obra está concebida en dos partes, concebidas para ser interpretadas antes y después del sermón en el oficio del Viernes Santo. Su duración suele rondar las tres a tres horas y media, según la edición y el tempo interpretativo. Musicalmente alterna:
- recitativos narrativos cantados por el Evangelista (tenor) que relatan los hechos;
- intervenciones del personaje de Jesús (normalmente bajo);
- coros de turba (turba) que representan a la multitud;
- arias solistas que expresan reflexión y emotividad;
- corales congregacionales que comentan y ponen en palabras la devoción del oyente.
La instrumentación es notable por su carácter «concertante»: tanto el coro como la orquesta están divididos en dos conjuntos (Coro 1 y Coro 2; Orquesta 1 y Orquesta 2), a los que se añade un continuo. Bach emplea colores tímbricos variados —cuerdas, flautas, oboes, oboes de amor, y en algunos movimientos instrumentos de viento y percusión— y dos órganos/órganos de continuo en la práctica original, creando un efecto espacial y dramático muy potente.
Rasgos musicales y movimientos emblemáticos
La Pasión de San Mateo destaca por su intensidad dramática y profundidad espiritual. Algunos rasgos característicos son:
- la expresión psicológica mediante arias profundamente íntimas (por ejemplo, el famoso aria Erbarme dich, para alto con violín obligato);
- el tratamiento policoral y la interacción antitética entre los dos coros y las dos orquestas;
- la integración de corales populares que proporcionan familiaridad y participación moral del oyente (uno de los corales centrales es O Haupt voll Blut und Wunden).
Función litúrgica, estrenos y recepción
Compuesta para la liturgia luterana de Leipzig, la obra fue interpretada en el marco de los oficios de Semana Santa. Tras la muerte de Bach su música cayó en parte en el olvido hasta que, en el siglo XIX, Felix Mendelssohn organizó una famosa reexhibición de la Pasión de San Mateo en 1829, lo que renovó el interés por Bach y consolidó la obra en el repertorio occidental. Desde entonces ha tenido un lugar central en la tradición musical, objeto de estudio, interpretación y grabación constante.
Interpretación histórica y prácticas modernas
Existen distintas aproximaciones interpretativas: desde grandes montajes sinfónicos del siglo XX hasta interpretaciones historicistas con instrumentos de época y conjuntos de tamaño reducido. Cada enfoque resalta aspectos distintos de la obra —la grandiosidad dramática o la intimidad espiritual— pero la universalidad de su contenido musical y textual mantiene la Pasión de San Mateo como un referente absoluto del género coral-sacro.
Legado
La Matthäuspassion sigue considerándose una cumbre de la música coral por su unión única de dramaturgia, profundidad teológica y maestría contrapuntística. Ha inspirado a generaciones de compositores, intérpretes y oyentes y continúa siendo interpretada y grabada en todo el mundo, tanto en contextos religiosos como de concierto.

