La Guerra Civil Rusa fue un conflicto armado que se desarrolló entre 1917 y 1922, con combates más intensos desde noviembre de 1917 hasta octubre de 1922, y enfrentó a numerosos grupos dentro de Rusia y en sus fronteras. La lucha principal fue entre el Ejército Rojo y el Ejército Blanco. El Ejército Rojo estaba dirigido por los bolcheviques y compuesto en gran parte por comunistas, soldados reclutados y milicias obreras. El Ejército Blanco reunía a monárquicos, liberales, conservadores y otros grupos que se oponían al régimen bolchevique. Además de estos dos bandos principales, actuaron fuerzas regionales y nacionalistas; países extranjeros —como Japón, Gran Bretaña, Francia y Estados Unidos— intervinieron enviando tropas y material para apoyar, sobre todo, a los Blancos. El Ejército Rojo resultó victorioso, gracias a una combinación de mejor organización militar, control del centro industrial y de las vías ferroviarias, liderazgo político y militar, y capacidad para movilizar recursos. Tras la victoria, los bolcheviques consolidaron su poder y en 1922 establecieron la Unión Soviética.
Causas
Las causas de la Guerra Civil Rusa fueron múltiples y se entrelazaron:
- Políticas: La abdicación del zar Nicolás II tras la Revolución de Febrero de 1917 dejó un vacío de poder. La posterior toma del poder por los bolcheviques en la Revolución de Octubre de 1917 provocó rechazo entre sectores que defendían formas más moderadas o autoritarias de gobierno.
- Sociales y económicas: La desigualdad, la pobreza rural, la insatisfacción de los obreros industriales y la crisis agraria agravada por la Primera Guerra Mundial y las requisiciones de alimentos intensificaron el conflicto.
- Militares: La descomposición del Ejército Imperial y la presencia de armas y soldados sin disciplina ayudaron a la formación de fuerzas armadas independientes (soviets, milicias, ejércitos regionales).
- Internacionales: La Primera Guerra Mundial debilitó al Imperio Ruso y estimuló la intervención extranjera temerosa del avance del comunismo.
Bandos y fuerzas implicadas
Además de los dos bandos principales existieron muchas fuerzas secundarias:
- Ejército Rojo: Organización militar creada por los bolcheviques, con figuras clave como León Trotski en su dirección militar. Controló ciudades industriales, infraestructuras ferroviarias y centros de aprovisionamiento.
- Ejército Blanco: Coalición heterogénea de fuerzas contrarrevolucionarias que incluía monárquicos, liberales y oficiales del antiguo ejército. No tuvo una dirección única ni un programa político homogéneo.
- Fuerzas regionales y campesinas: En Ucrania surgieron fuerzas como el llamado Ejército Verde (partidas campesinas y anarquistas) que buscaban autonomía o control local y a menudo combatían tanto a rojos como a blancos.
- Movimientos nacionalistas: Diversas nacionalidades dentro del antiguo imperio lucharon por la independencia o por reducir el control de Moscú. Estados como Finlandia, Polonia, Lituania, Letonia y Estonia lograron separarse y constituirse como estados independientes en este periodo.
- Intervención extranjera: Potencias como Japón, Gran Bretaña, Francia y Estados Unidos intervinieron parcial y temporalmente en regiones como Siberia y el norte de Rusia, apoyando principalmente a los Blancos y asegurando arsenales y líneas de suministro, lo que se conoce en parte como la intervención en Siberia.
Desarrollo y cronología resumida
La guerra no fue una sola campaña con frentes continuos, sino un conjunto de conflictos simultáneos y desplazados en el espacio y el tiempo:
- 1917–1918: Tras la Revolución de Octubre, los bolcheviques consolidan el poder en las principales ciudades. Comienzan los primeros levantamientos antibolcheviques y la formación de ejércitos blancos en el sur y el norte.
- 1918–1919: Expansión de la guerra. Los Blancos lanzan ofensivas importantes, especialmente en el sur (Generales Denikin y Wrangel) y en el este (Siberia, con apoyo aliado). El Ejército Rojo organiza una respuesta centralizada.
- 1919–1920: Punto de inflexión a favor de los bolcheviques; el control de vías férreas y centros industriales permite mejores concentraciones de fuerzas. Víctimas civiles, hambrunas y represión aumentan.
- 1920–1922: Retrocesos finales de los Blancos, consolidación de la autoridad bolchevique y pacificación de frentes. En 1922 se formaliza la creación de la Unión Soviética tras la victoria bolchevique.
Por qué ganó el Ejército Rojo
- Mejor organización y mando centralizado: Los bolcheviques lograron coordinar recursos, movilizar tropas y centralizar decisiones militares y logísticas.
- Control de las vías férreas y de la industria: El dominio del centro urbano (Moscú y Petrogrado) facilitó el movimiento de tropas y el abastecimiento.
- Liderazgo militar y político: Figuras como Trotski contribuyeron a la disciplina y a la creación de un mando efectivo.
- Debilidad y división de los Blancos: Los contrarrevolucionarios carecían de unidad política y de un programa que uniera a todas las facciones, lo que debilitó su apoyo popular.
- Apoyo social en sectores clave: En muchos lugares los obreros y partes del campesinado vieron en los bolcheviques la garantía de reformas (aunque más tarde muchas políticas, como el comunismo de guerra, generarían rechazo).
- Factores internacionales: La intervención aliada fue limitada y, en muchos casos, impopular, lo que redujo su eficacia política y militar.
Consecuencias
- Creación de la Unión Soviética (1922): Consolidación del poder bolchevique y formación de la Unión Soviética como Estado federal socialista.
- Reconfiguración territorial: Pérdida de control sobre varias periferias: los estados bálticos, Finlandia y Polonia alcanzaron o consolidaron su independencia.
- Víctimas y destrucción: Millones de muertos por combate, ejecuciones, hambrunas y enfermedades; enorme daño económico e infraestructura destruida.
- Reformas políticas y represión: Implantación de un Estado de partido único, eliminación de la oposición política organizada, creación de órganos represivos como la CHEKA y prácticas como la política de requisiciones de alimentos y el comunismo de guerra.
- Legado a largo plazo: Sentó las bases del régimen soviético, influyó en las políticas interiores y exteriores de la URSS durante décadas y dejó una memoria social marcada por la violencia y la polarización.
En resumen, la Guerra Civil Rusa fue un conflicto complejo con múltiples actores y causas. Aunque los bolcheviques consiguieron la victoria y la fundación de la Unión Soviética, el coste humano, económico y político fue inmenso y dejó huellas profundas en la historia de Rusia y del siglo XX.