Las Fuerzas Terrestres Rusas (en ruso: Сухопутные войска Российской Федерации) son las fuerzas terrestres de las Fuerzas Armadas de la Federación Rusa, formadas tras la desintegración de la Unión Soviética. Desde 1992, las tropas rusas se han retirado de muchos puestos soviéticos, pero la rama ha participado en las guerras de Chechenia, en el mantenimiento de la paz y en otras operaciones en los estados postsoviéticos.
Historia y evolución
Tras el colapso de la Unión Soviética, las Fuerzas Terrestres heredaron gran parte del personal, equipo y doctrina soviéticos. Durante la década de 1990 sufrieron profundas reducciones, problemas presupuestarios y reorganizaciones. En los años 2000 participaron en las dos guerras de Chechenia y en operaciones regionales en el Cáucaso y Europa del Este. La derrota y las deficiencias reveladas en la guerra de 2008 con Georgia impulsaron reformas profundas (profesionalización, reducción de estructuras obsoletas y reorganización en brigadas). Desde la década de 2010 se ha puesto énfasis en la modernización de equipos, la creación de unidades más móviles y la recuperación de algunas formaciones de mayor tamaño (divisiones y ejércitos combinados).
Estructura y organización
- Comando: dependen del Ministerio de Defensa ruso y del Estado Mayor General. El mando operativo se organiza a través de los distritos militares principales (Occidental, Sur, Central y Oriental), cada uno responsable de la preparación y despliegue de sus fuerzas.
- Principales unidades: incluyen ejércitos de combinación de armas, cuerpos/ejércitos blindados, divisiones y brigadas de fusileros motorizados, unidades de tanques, artillería, cohetes de lanzamiento múltiple (MLRS), tropas de ingeniería, logística, comunicaciones, fuerzas NBC (nuclear, biológica y química) y guerra electrónica.
- Fuerzas especialmente relacionadas: la Aviación del Ejército (helicópteros de apoyo), fuerzas de misiles y artillería estratégicas en coordinación, y unidades de defensa antiaérea; las Tropas Aerotransportadas (VDV) son una fuerza propia separada de las Fuerzas Terrestres.
- Personal: en tiempos de paz las Fuerzas Terrestres están formadas por cientos de miles de efectivos, combinando personal de leva (conscripción) y soldados contratados (kontraktniki), junto con reservistas movilizables.
Equipamiento principal
- Carros de combate: flotas de T-72 y T-90 modernizados; programas de producción y pruebas del T-14 Armata con implantación limitada.
- Vehículos de combate de infantería y transporte: versiones modernizadas de BMP y BTR, además de nuevos diseños como Kurganets y Boomerang en diversos grados de despliegue.
- Artillería y MLRS: obuses autopropulsados 2S19 Msta, sistemas más nuevos como 2S35 Koalitsiya-SV y lanzacohetes múltiple Tornado-S; MLRS de la familia Grad, Uragan y Smerch.
- Aviación del Ejército: helicópteros Mi-8/17, Mi-24/35, Mi-28 y Ka-52 para apoyo aéreo, transporte y ataques anti-blindaje.
- Sistemas de defensa aérea y guerra electrónica en apoyo a las fuerzas terrestres; integración con capacidades aeroespaciales y satelitales para inteligencia y guiado de fuego.
Doctrina, adiestramiento y formación
La doctrina rusa combina la tradición soviética de operaciones en profundidad y maniobra masiva con énfasis moderno en alta movilidad, empleo de fuerzas combinadas, precisión de fuego y guerra electrónica. La formación se realiza en academias y centros de adiestramiento (incluyendo la Academia de las Fuerzas Terrestres y academias de mando), con ejercicios a gran escala (Zapad, Vostok, Kavkaz, entre otros) y prácticas conjuntas con otras ramas.
Operaciones y despliegues recientes
- Conflictos regionales: participación en operaciones de mantenimiento de la paz y choques armados en el espacio postsoviético, incluyendo Abjasia, Osetia del Sur y Transnistria en distintos momentos.
- Guerra de 2008 en Georgia: despliegue combinado que evidenció carencias logísticas y de mando, impulsando reformas.
- Anexión de Crimea (2014) y operaciones en el este de Ucrania: empleo de unidades terrestres, apoyo de fuerzas especiales, y extensa actividad de unidades irregulares y contratistas privados.
- Intervención en Siria (desde 2015): apoyo terrestre limitado frente al despliegue dominante de la Aviación y fuerzas navales, además de asesoramiento, suministro y despliegue de unidades especiales y contratistas.
- Operaciones a gran escala en Ucrania desde 2022: despliegue masivo de Fuerzas Terrestres en una guerra de alta intensidad que ha mostrado tanto la capacidad de movilización como las limitaciones en logística, mando y mantenimiento de equipo.
Desafíos y reformas recientes
- Modernización desigual: esfuerzos continuos para reemplazar material obsoleto, aunque la renovación completa exige tiempo y recursos elevados.
- Logística y mantenimiento: experiencia en conflictos recientes subrayó deficiencias en logística, repuestos y apoyo médico.
- Profesionalización vs. conscripción: transición hacia una mayor proporción de soldados contratados, aunque la leva sigue siendo una fuente significativa de personal.
- Corrupción y gestión: problemas administrativos y corrupción han afectado adquisiciones y eficiencia, impulsando medidas de control y reestructuración.
- Adaptación a amenazas modernas: fortalecimiento de capacidades de guerra electrónica, drones, artillería de precisión y defensa antiaérea frente a amenazas contemporáneas.
Perspectiva
Las Fuerzas Terrestres de la Federación Rusa siguen siendo una de las mayores fuerzas terrestres del mundo, con una rica herencia doctrinal y una capacidad operativa significativa. A la vez enfrentan desafíos estructurales, logísticos y tecnológicos que condicionan su desempeño. Las reformas en curso buscan aumentar la movilidad, la precisión y la profesionalidad, mientras que su empleo en conflictos recientes ha marcado nuevas prioridades en organización y equipamiento.




