Descripción general
Los miriápodos forman un subfilo de artrópodos mayoritariamente terrestres que agrupa a organismos comúnmente conocidos como milpiés y ciempiés, junto con grupos menos conocidos. Aunque su nombre sugiere «muchas patas», la cantidad varía ampliamente entre grupos y especies. La diversidad descrita supera las decenas de miles de individuos clasificados en alrededor de 13.000 especies conocidas, y su biología y morfología han interesado a naturalistas y paleontólogos por siglos. Para una introducción taxonómica consulte Myriapoda (subfilo).
Características y anatomía
Los miriápodos comparten rasgos típicos de artrópodos: cuerpo segmentado, exoesqueleto quitinoso y apéndices articulados. Sin embargo, presentan rasgos distintivos:
- Segmentación corporal: cuerpos divididos en muchos segmentos que llevan patas; en unos segmentos puede haber una o dos pares de patas según el grupo.
- Aparatos sensoriales: antenas bien desarrolladas y ojos simples o ausentes en especies troglóbicas o edáficas.
- Respiración: la mayoría respira por tráqueas o tubos respiratorios adaptados a la vida terrestre.
Para comparar rasgos entre clases principales vea Milpiés y Ciempiés.
Evolución y registro fósil
El registro fósil de los miriápodos es antiguo: hay fósiles que se asignan al grupo desde el Silúrico, lo que indica que su colonización de ambientes terrestres es muy temprana en la historia de los artrópodos. Estudios moleculares y comparativos sugieren que su linaje pudo diversificarse aún antes, posiblemente en el Cámbrico, y algunos fósiles del Cámbrico presentan rasgos semejantes. Para profundizar en su historia evolutiva consulte fuentes especializadas en fósiles y filogenia registro fósil y revisiones moleculares estudios moleculares. También puede consultarse información general sobre los periodos geológicos como el Silúrico y el Cámbrico.
Ecología, hábitos y distribución
Todos los miriápodos son mayoritariamente terrestres y habitan estaciones húmedas: suelos, hojarasca, debajo de piedras, troncos en descomposición y cavidades del suelo. Su papel ecológico varía según el grupo: los milpiés suelen ser detritívoros y ayudan a la fragmentación de materia orgánica, mientras que muchos ciempiés son depredadores de pequeños invertebrados. Su presencia contribuye a la dinámica de nutrientes y la estructura del microhábitat en bosques y praderas. Para datos sobre distribución y ecología general, consulte recursos de referencia biogeografía.
Grupos principales y diferencias
El subfilo incluye varios grupos reconocidos por diferencias morfológicas y ecológicas:
- Diplopoda (milpiés): dos pares de patas por segmento (resultado de la fusión de segmentos), herbívoros o detritívoros, cuerpo cilíndrico o algo aplanado.
- Chilopoda (ciempiés): un par de patas por segmento, predadores con forcipulas venenosas derivadas de las patas delanteras.
- Symphyla y Pauropoda: grupos pequeños y menos conocidos, generalmente de vida escondida en el suelo, con morfologías pequeñas y estilos de vida distintos.
Para revisiones taxonómicas y fichas de grupos, vea artículos sobre Diplopoda y Chilopoda y resúmenes accesibles en bases de datos Myriapoda.
Datos notables y relación con las personas
Entre datos llamativos, algunas especies alcanzan un número de patas excepcional —por ejemplo, se describen más de 700 patas en casos extremos— aunque la mayoría tiene muchas menos. En general no representan una amenaza para humanos: los milpiés son inofensivos y los ciempiés pueden morder pero rara vez causan daños graves. Culturalmente aparecen en educación, estudios ecológicos y en coleccionismo. Para lecturas divulgativas y recursos educativos consulte enlaces especializados recursos y revisiones científicas revisión o resúmenes en bases de datos geológicas y filogenéticas.



